Capas de historia iluminadas en Jerusalén
Al caer la noche, Jerusalén revela una nueva dimensión: sus murallas y monumentos se transforman en un lienzo de luz donde la historia se reinterpreta en clave contemporánea, en una propuesta que combina emoción, memoria y renovación.
Impulsado en colaboración con el Ministerio de Turismo de Israel, este proyecto de iluminación artística abarca 16 enclaves emblemáticos de la ciudad. Desde las murallas de la Ciudad Vieja hasta instalaciones innovadoras como el espectáculo láser “Hi Light JLM”, pasando por iconos como el Molino de Montefiore o la Iglesia de María Magdalena, la iniciativa traza un recorrido nocturno que realza el patrimonio desde una perspectiva sensorial y envolvente.
El Ministerio de Turismo ha destinado 9,6 millones de NIS a lo largo de varios años para el desarrollo de esta propuesta, concebida para enriquecer la experiencia del visitante y reforzar el atractivo de Jerusalén más allá de las horas diurnas. La iluminación no solo embellece, sino que narra, conecta y aporta una nueva lectura del paisaje urbano.
Con motivo del Día de Jerusalén, que se celebrará el 15 de mayo, este itinerario invita a redescubrir algunos de los espacios más representativos de la ciudad bajo una luz diferente.
Entre ellos destaca la Catedral de la Santísima Trinidad (1872), en el Complejo Ruso, ejemplo del estilo neobizantino y reconocible por su cúpula verde. En el mismo entorno, el Palacio Sergei (1889), antiguo alojamiento de peregrinos, testimonia la presencia imperial rusa y hoy funciona como espacio cultural y hotel boutique.
A las puertas de la Ciudad Vieja, el Museo Torre de David ofrece una panorámica de más de cuatro milenios de historia, que se amplifica con espectáculos nocturnos de luz y sonido. Muy cerca, el YMCA Internacional de Jerusalén (1933) simboliza el diálogo intercultural, integrando propuestas culturales, deportivas y de hospitalidad en un mismo espacio.
El recorrido incluye también destacados enclaves religiosos como la Iglesia de San Andrés, el Monasterio de San Salvador —sede de la Custodia de Tierra Santa— y la Iglesia de María Magdalena, una de las estampas más reconocibles de Jerusalén gracias a sus cúpulas doradas.
El Monte de los Olivos concentra varios de los puntos más evocadores, como la Tumba de Absalón, el complejo Augusta Victoria y el Hotel Seven Arches, todos ellos con vistas privilegiadas sobre la ciudad y ahora reinterpretados mediante la iluminación.
La propuesta se completa con el área arqueológica de Ofel, clave para comprender los orígenes de Jerusalén, así como con intervenciones contemporáneas como “Hi Light JLM”. A ello se suman espacios históricos vinculados a la Jerusalén moderna, como el Molino de Montefiore (1857) o la Casa Rothschild en el complejo Batei Mahse.
Otros lugares incluidos en este itinerario son la Iglesia de la Ascensión, en el Monte de los Olivos, y la Iglesia del Redentor, que enriquecen un recorrido marcado por la diversidad cultural, religiosa y arquitectónica.
En conjunto, este proyecto convierte la noche en una nueva forma de descubrir Jerusalén, resaltando sus múltiples capas históricas a través de la luz y consolidando su posición como uno de los destinos culturales más singulares del mundo.
es.goisrael.com/ ..._The_World