Éste era uno de los días que más tiempo llevaba esperando. No sólo es que quisiera hacer actividades en el delta del Okavango, sino que quería sobrevolarlo, y por fin se iba a cumplir. Nuestro siguiente destino era Moremi y el desplazamiento entre ambos lugares lo íbamos a realizar en helicóptero, con un vuelo de aproximadamente unos 45 minutos.
El vuelo era nuevamente con Helicopter Horizons.
Para realizar los vuelos nos tendríamos que dividir en 3 grupos, dado que no había suficientes helicópteros para trasladar a las 18 personas que éramos. En cada helicóptero volaríamos 3 personas, saliendo en el primer turno 9 personas, en el segundo turno 3 personas y 6 en el tercero.
Los de los dos primeros turnos salimos de la casa flotante en barca hasta la isla de Seronga, donde estaba el “helipuerto” cerca del embarcadero, helipuerto que no era más que una explanada de tierra en mitad del campo.
El vuelo era nuevamente con Helicopter Horizons.
Para realizar los vuelos nos tendríamos que dividir en 3 grupos, dado que no había suficientes helicópteros para trasladar a las 18 personas que éramos. En cada helicóptero volaríamos 3 personas, saliendo en el primer turno 9 personas, en el segundo turno 3 personas y 6 en el tercero.
Los de los dos primeros turnos salimos de la casa flotante en barca hasta la isla de Seronga, donde estaba el “helipuerto” cerca del embarcadero, helipuerto que no era más que una explanada de tierra en mitad del campo.
En este caso el helicóptero sí que tenía puertas, con lo que tocaba lidiar con los reflejos en el cristal de la luz del sol y de los propios ocupantes del helicóptero, así como de las imperfecciones de los cristales. A mí me tocó en el asiento de la izquierda detrás y fue un asco, porque la mayoría de las fotos me salieron bastante mal. Además, se suponía que se estaban viendo animales, pero al parecer quedaban por el lado derecho.

O sea, que aunque hice bastantes fotos, un poco decepcionado si acabé.
El piloto que llevábamos tampoco era muy conversador y no explicó nada de los lugares que íbamos sobrevolando.
Vimos muchos canales, praderas inundadas, zonas de bosque e islas.
Vimos muchos canales, praderas inundadas, zonas de bosque e islas.

Hacia el final vimos unas manadas impresionantes de elefantes. Muchísimos animales. Estábamos llegando a Moremi.

Aterrizamos en el área de Xakanaxa y mientras que esperábamos al último grupo nos fuimos a hacer un corto recorrido por Moremi.

En la entrada de control a Moremi más cercana al área donde aterrizamos, vimos unos cuantos facoceros o facóqueros (como el Pumba del Rey León) y otros tantos babuinos.

Una vez sobrepasada y hechos los trámites, no tardamos mucho en ver algunos elefantes entre los árboles alimentándose.

Después vimos en una charca un grupo bastante numeroso de babuinos que estaban jugando.

Finalmente, cuando volvíamos a la zona de aterrizaje nos cruzamos con otro grupo de elefantes.

Tras encontrarnos con el resto del grupo, iniciamos en los 4x4 la ruta que nos iba a llevar hasta el área Kwai, realizando el game drive durante el recorrido a través de Moremi.
Votada en 2008 como la mejor reserva de África por una asociación de especialistas en viajes a este continente, fue la primera reserva africana creada por la población local y por iniciativa de una mujer, la esposa del jefe Moremi de la tribu Batawana, ante la preocupación por el rápido descenso de fauna ocasionado por la caza incontrolada y el desarrollo de la ganadería. La reserva de Moremi se creó en 1963 y es la única zona protegida del delta del Okavango. Inicialmente estaba formada por las tierras secas al este del delta y posteriormente se añadió el área central y Chief’s Island. El ecosistema está formado por tierras secas, humedales permanentes y estacionales, lagunas, ríos, charcas, bosques de mopane, llanuras de pradera. Ocupa una superficie de 4800 km2.
Precisamente el área de Moremi que íbamos a recorrer para llegar a Khwai, es el correspondiente a esas tierras secas al este del delta.
En las zonas boscosas es complicado ver la fauna y es habitual pasar bastante rato sin ver absolutamente ni un solo animal. Podíamos llevar más de una hora de recorrido entre bosques, cuando el conductor del 4x4 en el que iba se percató de que había unos leones detrás de unos matorrales. Complicado de ver pero donde paró inicialmente tenía algo de visibilidad. Luego el conductor decidió moverse para dejar sitio a otros coches y pasé a ver sólo matorrales, con el consiguiente cabreo. Además, por más que se movía seguía sin ver. Cuando ya nos íbamos nos avisaron de que había cerca una leona, y sí que la vimos andar tranquilamente por el camino.
Votada en 2008 como la mejor reserva de África por una asociación de especialistas en viajes a este continente, fue la primera reserva africana creada por la población local y por iniciativa de una mujer, la esposa del jefe Moremi de la tribu Batawana, ante la preocupación por el rápido descenso de fauna ocasionado por la caza incontrolada y el desarrollo de la ganadería. La reserva de Moremi se creó en 1963 y es la única zona protegida del delta del Okavango. Inicialmente estaba formada por las tierras secas al este del delta y posteriormente se añadió el área central y Chief’s Island. El ecosistema está formado por tierras secas, humedales permanentes y estacionales, lagunas, ríos, charcas, bosques de mopane, llanuras de pradera. Ocupa una superficie de 4800 km2.
Precisamente el área de Moremi que íbamos a recorrer para llegar a Khwai, es el correspondiente a esas tierras secas al este del delta.
En las zonas boscosas es complicado ver la fauna y es habitual pasar bastante rato sin ver absolutamente ni un solo animal. Podíamos llevar más de una hora de recorrido entre bosques, cuando el conductor del 4x4 en el que iba se percató de que había unos leones detrás de unos matorrales. Complicado de ver pero donde paró inicialmente tenía algo de visibilidad. Luego el conductor decidió moverse para dejar sitio a otros coches y pasé a ver sólo matorrales, con el consiguiente cabreo. Además, por más que se movía seguía sin ver. Cuando ya nos íbamos nos avisaron de que había cerca una leona, y sí que la vimos andar tranquilamente por el camino.

Un rato después vimos un ejemplar de antílope sable, que es de la misma subfamilia que el orix.

En una pradera vimos entre hierbas a 4 aves de la especie cálao terrestre sureño. Estas aves son de color negro excepto por unas manchas intensas rojas de piel desnuda en la cara y en la garganta, que se cree que mantienen el polvo alejado de los ojos cuando están buscando comida en la estación seca.

Por supuesto vimos algunos elefantes, una carraca lila (uno de los pájaros que más bonitos me parecen por la variedad de colorido en su plumaje) y los impalas, que están por todas partes.

En una zona de sabana vimos varias leonas y un león que estaban recostados. Estuvimos allí un buen rato, porque a veces nos parecía que iban a hacer un amago de caza cuando se erguían y se quedaban mirando fijamente, pero al final no llegamos a ver nada.

Ya por la tarde vimos una manada de ñus, jirafas entre árboles y un kudu hembra.

Llegamos al campamento Khwai MK10, que está en el área de la concesión comunitaria de Khwai. Es administrada por la Khwai Development Trust en nombre de la comunidad de Khwai Village. Tiene una extensión de 180000 Ha y se pueden ver bastantes aves, leopardo, licaones, elefantes, búfalos, hipopótamos, cocodrilos, jirafas, cebras, hienas, etc... También hay una reserva privada Khwai con una extensión de 220000 Ha. Khwai queda hacia el este de Moremi y al sudoeste de Chobe.
Nuestro campamento móvil estaba ubicado al lado del río Khwai o de algún otro canal. Cuando llegamos estaban montando las tiendas de campaña. Nos acercamos hacia el agua, desde donde vimos a gente que estaba haciendo el paseo en mokoro. Tampoco nos podíamos quedar allí mucho porque estaba lleno de mosquitos.
sklcamps.com/campsites/khwai/
Nuestro campamento móvil estaba ubicado al lado del río Khwai o de algún otro canal. Cuando llegamos estaban montando las tiendas de campaña. Nos acercamos hacia el agua, desde donde vimos a gente que estaba haciendo el paseo en mokoro. Tampoco nos podíamos quedar allí mucho porque estaba lleno de mosquitos.
sklcamps.com/campsites/khwai/

En cuanto al baño, era también seco, en este caso con una tapadera de retrete puesta sobre 4 hierros y el agujero debajo. Tan bonito baño estaba protegido por unas telas a cada lado. Una pala al lado dejaba claro que cuando se fuese al baño había que echar una capa de tierra para retrasar lo máximo posible los malos olores. Ducha en este campamento en el que íbamos a estar dos noches no había, aunque según nos informaron, la comunidad Khwai nos permitiría usar el baño público para una ducha.

Cena al aire libre, que por cierto a estas alturas de viaje estaba ya un poco cansado de ensalada o crema todos los días y carne, carne y más carne.
Otra vez más, descubrí la importancia de usar una linterna de tipo frontal cuando no tienes manos suficientes y es que yo, con mi linterna normal, casi la lío en el baño seco cuando no sé ni cómo, se volteó la tapa del retrete para atrás, que no entiendo cómo no se cayó al agujero fétido. Es más, no sé cómo yo mismo, con la torpeza de estar a oscuras tratando de iluminar con la linterna, no me caí dentro del agujero.