A todos los viajeros que quieren ir a su aire, a los que no les importe que su viaje se convierta en parte de una aventura, a los que no les importe encontrarse, en ocasiones, en situaciones controlables y otras no tanto, para aquellos que les guste desviarse a lugares donde puedas vivir la soledad del viajero, para todos esos, va dedicado este diario. No es el diario de un viaje exótico como puede ser ir a China o Nueva Zelanda, pero os aseguro que dejará huella y lo recordaréis con nostalgia y cariño. Este viaje por el sur de Italia es el mejor antídoto para poder evadirte del día a día y al mismo tiempo sumergirte en una cultura que, aunque parezca que esté “muy vista”, no deja de sorprenderte en todo momento. Autor:Remonta2018Fecha creación:⭐ Puntos: 5 (6 Votos)
Italia es nuestro país favorito para viajar junto con Francia y Portugal, y el sur de Italia nos ha interesado más que el norte, no sé por qué, me imagino porque esperamos menos aglomeración turística al ser la zona de Italia más desconocida a nivel general, por carecer, salvo excepciones, de ciudades de primer orden como Milán, Venecia, Florencia, etc. porque nos atrae más el mundo rural con sus cultivos de todo tipo y los animales pastando en libertad. Pues nosotros vamos buscando eso, ese sabor de lo auténtico, del día a día de sus gentes, de su forma de vida a caballo entre la modernidad y lo ancestral, esa combinación que hace a sus habitantes disfrutar de una vida más desenfadada y despreocupada que sus vecinos del norte, acuciados por el estrés y las prisas, y que miran a los de allá abajo, a los del sur, por encima del hombro, y que en la mayoría de los casos no quieren saber nada de ellos, como si se avergonzaran de ellos. Si yo tengo que elegir, me quedo con las gentes del sur, con su calor, su pasión y su hospitalidad, esas gentes que si te ven perdido te orientan, y si te equivocas de dirección te redirigen sin que tú se lo pidas. Ese es para mí el sur de Italia.
Llega el día deseado, un bonito día de mayo y empiezan ya los nervios del viaje. Que, si has cogido esto, si has cogido aquello, que vámonos ya al aeropuerto, pero si faltan cuatro horas, es igual qué hacemos aquí en casa, en fin, lo que todos os podéis imaginar y que seguramente también habréis experimentado. Los nervios del primer día, y no serían los últimos.
Así que a las 16 horas llegamos en metro al aeropuerto de Manises (Valencia), realizamos las gestiones del embarque y a las 18’10 horas sale nuestro vuelo.
Llegamos a Bari sobre las 20’30 horas pasadas, ya de noche. Fuimos a la oficina de alquiler del vehículo y los facilitaron el que habíamos elegido, un Opel Corsa, a estrenar prácticamente y de color negro. Bien. Ahora había que llagar al Hotel, un b&b en el centro de la ciudad. El trayecto se hizo largo y penoso, no se veía nada, noche cerrada y novatos en esto del alquiler de vehículos. Solo se veía carretera. Bari se encuentra muy cerca del aeropuerto, pero eso no quita para que vayamos perdidos. Ya estamos, ahora a buscar el b&b y luego aparca. Entre unas cosas y otras llegamos por lo menos a las 10 de la noche. Nos estaba esperando una chica, la dueña, en la puerta del patio, cosa que es de agradecer cuando estás de los nervios.
Subimos la maleta y demás enseres a la habitación y salimos pitando para realizar una visita nocturna a la ciudad.
Bari es una ciudad que ha vivido un pasado muy intenso. Por su historia se dice que pasaron los godos, los sarracenos, los suevos; luego bizantinos y normandos se la disputaron; también los francos y aragoneses para acabar bajo el dominio a principios del siglo XIX de los franceses. En 1860 pasó a formar parte del Reino de Italia.
Hoy la ciudad cuenta con 315.000 habitantes, y su área metropolitana cuenta con 750.000, y es la capital de la Apulia (Puglia), no obstante, lo más interesante de Bari se centra en el Bari Vecchio o centro histórico, la Basílica de San Nicolás y el Lungomare o paseo marítimo. Visitando estos lugares creo te puedes crear una idea de la importancia que tuvo esta ciudad en el pasado.
Antes de despedirnos de esta ciudad me gustaría realizar un pequeño homenaje a quien fue, y supongo que lo será siendo, un ídolo de la canción italiana de los años 60 y 70. Nos referimos al cantautor romántico Nicola di Bari (85 años) que ganó el festival de San Remo en los años 1971 y 1972. Aunque muchos no lo habéis conocido ni escuchado en vuestra vida, ahora ya lo conocéis.
Después de desayunar nos ponemos en marcha con destino a la ciudad de Lecce, a unos kilómetros más al sur y donde pernoctaremos tres noches. Atravesaremos el valle de Itria pasando por las localidades de Alberobello y Ostuni, principalmente.
Los trulli son construcciones de adobe y argamasa de frágil consistencia y fácil construcción que fueron levantadas por los condes de Conversano, propietarios de esas tierras, para eludir el pago de impuestos a la Corona de Aragón. Esa forma de construir facilitaba que en caso de inspección se pudieran demoler fácilmente, ya que el objeto impositivo era la construcción de villas. Posteriormente Fernando IV de Nápoles y I de las Dos Sicilias conferiría el rango de villa real al asentamiento liberándolo del yugo de los condes. Hoy en día los Trulli están considerados Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
Alberobello como se le conocería a partir de ese reconocimiento tiene en la actualidad unos 10.000 habitantes y más de 1500 trulli, entre los que destaca el Trullo Soberano compuesto de dos plantas y el trullo siamés. Este último se trata de dos trulli conectados entre sí, pero con dos puertas de acceso a calles diferentes. El motivo de tener dos puertas es lo que lo diferencia de los demás: dos hermanos y una mujer comprometida con el mayor de ellos deciden abrir una segunda puerta de acceso al trullo al disputarle el hermano menor el amor de la mujer y así evitar posibles confrontaciones por este incidente amoroso (vamos, para no verse la cara los hermanos). Los trulli no son patrimonio exclusivo de Alberobello, también se pueden encontrar, pero en menor cantidad, en otras poblaciones de la región como es el caso de Locorotondo, un poco más al sur.
La siguiente parada es Ostuni, una población próxima a la costa del Adriático y con un pasado también Aragonés. Le llaman la Ciudad Blanca por el encalado de sus casas y de sus murallas y torreones. Sus calles forman un entramado laberíntico de especial belleza. Es una población tranquila, allí el turismo de masas no se deja ver salvo un día de mala suerte. Subiendo se llega a su catedral del siglo XV de formas góticas. Ostuni es también una de las atracciones de Apulia que no hay que perderse.
La mejor opción para comer es quedarse en Ostuni por la variedad de establecimientos que existen en la zona antigua, pero en este caso nosotros decidimos hacer camino hacia la costa dado que el termómetro empezaba a subir de forma vertiginosa, y eso que estamos en el mes de mayo. Como ya se estaba haciendo un poco tarde entramos a comer en el primer sitio costero que pudimos encontrar, que no fueron muchos: el restaurante del Camping Costa Merlata. Prácticamente estábamos solos y nos pedimos una ensalada verde, prosciuto, una fritura de calamar y gambitas, y pez espada. Estaba todo muy bueno, la verdad, no pensábamos que pudiéramos comer tan bien en un camping, y a muy buen precio.
La zona es bastante solitaria, pero el camping, por lo poco que vi está muy bien y parece un lugar tranquilo. Puede elegirse como base para recorrer la zona costera de la Apulia (Puglia), pero eso quedará pendiente para otra ocasión.
Pagamos, nos levantamos y nos dirigimos a nuestro siguiente destino: Lecce. Vamos a hacer base durante 3 noches y desde allí, visitar diversos puntos de interés aprovechando que Lecce se encuentra en el epicentro del tacón de la bota.
Llegamos a Lecce sobre las 18 horas y nos recibía una ciudad con mucho ambiente por las calles, pero eso podría acabar siendo un inconveniente, porque entrar con el coche por cualquier población italiana es caótico. Después de pasar por los típicos nervios de conducir por una ciudad que no conoces llegamos al b&b Antico Belvedere en el centro mismo de Lecce. Tiene un patio muy bien cuidado con unas mesitas y muchas plantas que imagino darán sensación de frescor en verano. Subimos a la habitación, dejamos la maleta y salimos a la calle en busca de ese ambiente que habíamos visto al entrar a la ciudad. Estábamos bastante cansados por el estrés que supone conducir por carreteras desconocidas, en un coche al que le ibas cogiendo su punto poco a poco y sobre todo por tener los cinco sentidos centrados en encontrar aparcamiento. Pero bueno, eso se supera con una buena cama, y al día siguiente como nuevo.
Como en Lecce íbamos a estar tres noches dimos un paseo por la parte antigua de la ciudad como primera toma de contacto buscando al mismo tiempo un lugar para tomar algo para cenar. Acabamos entrando en una especie de taberna. Una tabla de fiambres y quesos, y unos vinos fueron la cena. Luego dimos otro paseo, tomamos un helado buenísimo y para el hotel que ya está bien por hoy.
Nos levantamos temprano en un día soleado que se irá complicando conforme vaya transcurriendo la mañana. Salimos a desayunar a la cafetería Crem que tiene un concierto con el b&b, y que te permitía tomar un café o cappuccino y cualquier cosa entre un amplio surtido de bollería. Todo muy bueno, la verdad. No necesitamos más. Prefiero este sistema que un desayuno a veces con poca gracia de algunos de los b&b en los que hemos estado (zumos baratos, café malo y bollería industrial).
Sobre las 9 de la mañana salimos en dirección a Otranto, a ver su fortaleza.
Peter Berling era un escritor, actor y experto culinario alemán (si veis una foto de él entenderéis lo de experto culinario) que escribió la saga de libros Los hijos del Grial compuesta por cinco volúmenes maravillosos que recomiendo leer. Pues bien, en ellos aparece con mucha frecuencia la fortaleza templaria de Otranto y toda clase de intrigas que suceden en él. Y como cuando leo siempre imagino estar algún día en uno de estos lugares que la literatura te ofrece, es por lo que aprovechamos para acercarnos y echarle un vistazo.
La verdad es que me llevé una pequeña decepción ya que no fue nunca una fortaleza templaria. La construyeron los aragoneses allá por el siglo XV por orden del Rey Fernando I de Aragón, y parece ser que tampoco partieron de allí las naves de los cruzados para llegar a Tierra Santa, como se menciona en las novelas, pero me da igual, hemos estado allí, en el lugar en el que siempre he querido estar.
Aparte de la fortaleza, Otranto ofrece un bonito paseo por su puerto y la visita a la Catedral de Santa María Anunciada con su cripta y su curioso osario expuesto al público. En la vida habíamos visto tantos huesos juntos. Empezaba a hacer frio y un poco de viento por lo que decidimos subir a nuestro coche y continuar la ruta marcada de hoy.
Desde Otranto, costeando por el talón de la bota llegamos a Porto Tricase, que pertenece a la población de Tricase que se encuentra a unos pocos kilómetros al interior. Este núcleo portuario es una delicia, con sus barquitas, su paseo marítimo, pequeño pero encantador y los niños bañándose en las aguas del puerto como si estuvieran en una piscina. El marco visual parece como transportado a los años ’70. Como era tan bonito y acogedor decidimos comer aquí, y no nos equivocamos.
Entramos a comer en el restaurante Porto Vecchio con vistas al puerto. El frio había desaparecido y relucía el sol. Qué maravilla. Nos acomodamos en la terraza y pedimos pasta frutti di mare y pez espada con gambas y brocheta de calamar, con vino café y mi copita de Amaro (bebida típica italiana, no sabría decir a qué se parece), pero está muy bueno. El precio no recuerdo, pero barato. Así que, con la felicidad que da el comer bien, nos dirigimos a nuestro siguiente destino con ese puntito de alegría que te da el licorcito.
Santa María de Leuca es la punta más al sur del “tacón de la bota” donde se juntan el mar Adriático y el mar Jónico. Nada más por este motivo hay que estar aquí. Agarras el mapa, lo miras y dices: madre de Dios dónde estoy¡¡¡ una maravilla para aquellos que quieren estar en sitios únicos y decir: yo he estado aquí, en este puntito del mapa. Eso por sí solo ya merece un viaje.
La Basílica de Santa María de Leuca se encuentra en un promontorio junto a su imponente Faro blanco desde el que se divisa su marina a unos pocos kilómetros más abajo, con su puerto y paseo marítimo, sus restaurantes y sus casas veraniegas.
Es hora de regresar a Lecce, no es tarde, pero una horita de camino tenemos y más por estas carreteras del sur de Italia dejadas de la mano de Dios. Señales verticales hay pocas, las horizontales ni se ven de lo desgastadas que están, y en los Stop impera la ley del más fuerte, pero no hay ningún problema, es un caos organizado.
Llegamos a Lecce sobre las 19 horas, aparcamos y dimos una vuelta por la ciudad buscando algún sitio para cenar. Uno vinos y unas bruchettas lo arreglaron. Para rematar el día, y antes de ir a dormir, no hay nada mejor que una buena tarrina de helado de Stratacciella. Mañana será otro día.
Me quedo en esta zona!!! Qué maravilla. Me lo apunto todo, le tengo muchas ganas hace tiempo. Gracias por compartirlo. Te mando estrellitas y sigo leyendo
Hice ese mismo viaje en esencia hace ya 8 años con alguna parada diferente pero básicamente visité las mismas zonas y me encantó. Mis estrellas, mientras revivo mi viaje a través de tu diario.
Tengo una ruta prevista en nuestro coche para junio con un itinerario muy parecido al vuestro. Estoy tomando muchos apuntes. Te dejo mis cinco estrellas. Gracias por compartir.
Tengo muchas ganas de conocer esta parte Italia.
Paestum y Ercolano --> Flipantes.... ¡Y la comida...!
Muy bien narrado e ilustrado. Gracias por compartir. 5* y un saludo
ARTE, HISTORIA Y CIPRESES: TOSCANA 2019Diario práctico de nuestro viaje en familia de 11 dias a la Toscana⭐ Puntos 5.00 (11 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 373
Sicilia y Eolias: 14 dias en cocheRuta circular por Sicilia y Eolias en 2 semanas por una pareja sin niños del 27 de julio al 9...⭐ Puntos 4.80 (10 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 230
Hola ! Estamos pensando en recorrer Italia.... Cuantos días se necesitan para recorrer bien ITALIA o para recorrerlo en dos partes .. ALguna sugerencia... LA idea es ir en avión y alquilar un coche y recorrerlo bien . Mil gracias .
Hola ! Estamos pensando en recorrer Italia.... Cuantos días se necesitan para recorrer bien ITALIA o para recorrerlo en dos partes .. ALguna sugerencia... LA idea es ir en avión y alquilar un coche y recorrerlo bien . Mil gracias .
Italia es un pais que merece la pena recorrer con calma. Te recomiendo hacer regiones. Puedes hacer la Toscana en 15 días, el norte de Italia en otrs 15. Para Roma y alrededores necesitas 1 semana. La Puglia otra semana...
Es como quisieras recorrer España, ¿Cuánto necesitas?
Hola ! Estamos pensando en recorrer Italia.... Cuantos días se necesitan para recorrer bien ITALIA o para recorrerlo en dos partes .. ALguna sugerencia... LA idea es ir en avión y alquilar un coche y recorrerlo bien . Mil gracias .
Recorrer bien Italia en un solo viaje no lo veo factible salvo que le dediques varios meses. Yo llevo 7 viajes y me queda mucho por conocer. Tendrás que elegir una ruta con las visitas que quieras hacer sí o sí y a partir de ahí planificar días.
Pues si te gusta el arte, la historia, el campo, las grandes ciudades, los pueblos costeros, las ruinas, las noches locas, la pasta, los pueblos perdidos, las catedrales, los barcos, los escenarios de pèlis, los canales, las fiestas, las basilicas, la moda... Necesitaras algo mas de unos días.
Elige una ruta que tenga algo de eso o una ruta por zona geográfica, o una ruta temática.
Hola Smas, te digo lo mismo que en los anteriores mensajes. Italia no te la acabas en la vida. Hay que sumarle las islas que requieren su propio viaje. Es cuestión de priorizar zonas, bien por el norte, bien por el sur, centro o islas. En fin, que es difícil aconsejar en temas así. De los viajes que hice a Italia me quedo con la Toscana, y le puedes sumar Roma y alrededores, es una sugerencia. Un saludo.