Un día más en que suena el despertador a la misma hora que si fueramos a trabajar… solo que vamos a pasarlo aún mejor, ¡seguimos en Serengeti!. Desayunamos con el rico café tanzano y nos ponemos en marcha… Una vez más la salida del hotel es la entrada al parque pero hoy vamos más preparados y enseguida colocamos prismáticos, cámaras y demás parafernalia en su lugar… y por supuesto los cortavientos con forro polar, ¡qué fresquito hace!.
Enseguida tenemos el primer contacto con la vida salvaje, un grupo de alcelafos pasta tranquilamente a ambos lados del camino. Algo más adelante un gran grupo de cebras, ñús y búfalos desayuna, ¡es impresionante ver la mezcla entre animales, qué diferente a la manera en que los habíamos visto hasta ahora, siempre en el zoo y por separado!.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Seguimos avanzando despacio porque hay muchos ñues en el camino… y de repente uno corre, y todos van detrás. Hacemos fotos y grabamos en video la “mini-migración” que se produce… y la vuelta, porque a otro se le ocurre cruzar de nuevo, y otra vez todos siguen al que ha tenido la brillante idea de moverse. Vamos, que la razón de la migración entre Serengeti y Masai Mara es solo que a un ñu loco se le ocurre ponerse a correr, ¡jajaja!.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Vemos más cebras, gacelas… y llegamos a la madriguera que ayer ocupó el puercoespín, solo que hoy lo que vemos salir son pumbas (o facóceros, que A se ha aprendido el nombre hoy…)!. No ha habido suerte esta vez tampoco. Resulta que los pumbas han salido corriendo porque había unas hienas por los alrededores… a las que también vemos. Hay tres adultas y una cría, que se ha dado un susto tan grande como los pumbas y ha salido corriendo en dirección contraria a su madre… corre tanto que al final la perdemos de vista.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Vemos otro grupo de búfalos descansando al lado del camino, y después llegamos a la piscina de hippos, donde algunos empiezan a jugar y darse besos… Allí mueren los hippos viejos y hay muchos huesos dispersos por alrededor. Cruzamos por un puente en el que hay un babuino apostado, como vigilando… Al avanzar vemos unas jirafas comiendo, pero se asustan con el ruido del coche y salen corriendo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Llegamos a la charca donde ayer vimos al cocodrilo, y hoy comprobamos que sigue ahí, casi en la misma posición.
En la base de un árbol parece que hay algo… un león macho con una hembra está dormitando aunque cuando llegamos abre los ojos y nos vigila. Parece que no van a moverse de ahí, aun es temprano, asi que avanzamos y vemos aterrizar a un pájaro secretario. Algo más delante una hiena recorre la llanura en busca de restos que pueda aprovechar… y al cruzar el camino decide que es más comodo y durante un trecho avanzamos en paralelo con ella (haciendo fotos y vídeo, por supuesto).
Vamos dirigiéndonos a la salida del parque para iniciar la visita a Ngorongoro, y pasamos de nuevo por delante de las simba-kopjes, aunque las vemos desde lejos y no apreciamos si hay o no leones… Sí vemos avestruces, y básicamente tragamos polvo sin parar, porque hay coches que entran, otros que salen y nos adelantan…
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cuando ya estamos sentados hablando como si fuera un viaje más, A dice: “¡Para Endeni, ahí hay algo, un guepardo, para, paraaa!”. Endeni no se lo cree, no lo ha visto… aún así da marcha atrás y parece que se intuye algo. Yo no lo tengo claro, ¿es un guepardo, sí?. Es diferente… ¡Es un serval!, dice Endeni. Le hacemos un montón de fotos, y tenemos la suerte de que nos mira en un par de ocasiones… Estamos contentísimos, A pensaba que no lo íbamos a ver… Despues miramos en el libro de grandes mamíferos de África y comprobamos que no debíamos haberlo visto, es un animal nocturno y del crepúsculo, debería estar ya durmiendo… ¡Suertudos!.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Vamos comentando la hazaña cuando vemos un autobús accidentado, apoyado sobre uno de los laterales, parece que se le ha roto el eje de la rueda trasera, y Endeni está convencido de que cuando ha sucedido el accidente iba lleno de gente… Hacemos el check-out y aprovechamos para ir al baño (en fin, menudos baños).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Vemos varios poblados Masai al cruzar al Parque de Ngorongoro, algunos que aceptan visitas de turistas. Paramos a fotografiar un ave y seguimos el camino a buen ritmo (dentro de lo posible) hasta que yo digo “¡Que es eso, que es eso!. ¡Un chacal!. ¡Para, para!”. Endeni da marcha atrás y vemos nuestro segundo chacal, aunque esta vez sí conseguimos hacerle fotos con el objetivo grande… ¡Ole, ole y ole!. Después Endeni nos dice que en Ngorongoro habrá muchos, pero por si acaso... y además lo he visto yo, ¡vamos aprendiendo!.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Vemos algún poblado Masai más y por fin llegamos a la entrada de Ngorongoro, donde pagamos otra tasa antes de iniciar el descenso de 620 metros al interior del cráter. Se trata de una caldera inactiva desde hace unos 100 años, que tiene un diámetro de 20 metros y un área de 262 km2, con unos 30.000 ejemplares de animales salvajes que viven en ella de forma perenne. Tiene un lago de agua salada en el centro, que se seca cuando no hay lluvia y cada vez se llena menos porque llueve menos… hacemos algunas fotos panorámicas antes de entrar, y enseguida entramos en faena. Primero vemos las cebras, ñues, búfalos y gacelas de siempre… también una familia de pumbas; estamos obsesionados con encontrar un rinoceronte negro y en varias ocasiones nos paramos a preguntar a Endeni si las rocas que vemos a lo lejos no serán rinos… ¡Que paciencia tiene con nosotros!. Vemos algunas grullas que aterrizan cerca de un avestruz.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Entramos en la zona de bosque tropical y Endeni nos dice que ésta es una zona en la que puede que veamos algun rino, asi que A enseguida dice ¡Para!, pero es una falsa alarma y resulta que su rino es en realidad un tronco de árbol. Vamos avanzando despacio aunque Endeni recibe un mensaje por radio y acelera tanto que casi nos caemos… Frena en seco y nos señala a lo lejos, entre los árboles, diciéndonos: ¡Dos rinos, una madre y su cría!. ¡Es increíble!. A pesar de que están a un kilómetro o así se distinguen bien con la cámara y los prismáticos, hacemos tantas fotos como podemos, y nos felicitamos por la suerte que hemos tenido… ¡Ya podemos decir que hemos visto los 5 grandes!. A partir de este momento nos relajamos, estabamos realmente tensos con la posibilidad de no ver el rinoceronte negro (solo hay 25-30 ejemplares en todo el cráter…).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Salimos del bosque tropical viendo algún elefante más, aunque en realidad no vemos, estamos aún alucinados. Al salir seguimos viendo a los amigos de siempre (cebras, ñues, gacelas…), y un pelícano bañándose; y por fin los primeros felinos del cráter… dos leones machos jóvenes están en un cruce de caminos, tumbados al sol descansando… Los tenemos a 1 metro, prácticamente podemos tocarlos… Pero es raro que haya dos machos solos, asi que oteamos la zona y descubrimos otros dos machos más, varias hembras y algún cachorro. Cuando decidimos avanzar vemos varias hienas, algún elefante y de repente entramos en una zona de ñúes… son tantos que en un momento estamos rodeados, y paramos el coche para disfrutar del espectáculo. Hacemos fotos y fotos que no reflejan lo impresionante de la situación, y al final hacemos un video para que quede constancia de que hemos estado ahí.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Una hiena solitaria camina a lo lejos, y al acercarse vemos que lleva un hueso en la boca… estamos en una zona de cementerio de elefantes, seguro que ha encontrado su premio cerca. Otras hienas la observan pero parece que hoy no va a compartir su festín, que es más bien escaso.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nos dirigimos hacia la zona de picnic, donde no hay mesas porque es una zona de milanos, y Endeni dice que nos pueden comer los dedos mientras comemos! Asi que comemos dentro del coche. Estamos frente a un lago donde hay algunos hipos, la escena es bucólica. Paramos un momento a interiorizar que estamos en el centro de África, viendo animales en estado salvaje. A veces, con lo de hablar español y la emoción de las fotos, se olvida este detalle…
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Al terminar de comer subimos una loma y Endeni exclama ¡Guepardo a la derecha!. Está ahí, caminando en medio de la llanura, y cruza el camino a escasos centímetros del coche. Yo estoy alucinada, hago fotos pero tengo la cámara pequeña… y cuando me quiero dar cuenta A tiene la cámara grande y la desperdicia haciendo un vídeo en vez de hacer fotos en detalle… esto hace que los siguientes minutos tenga un cabreo monumental. Endeni lo aviva sin saberlo cuando me dice que en todo el día hoy en Ngorongoro no se ha visto ningún guepardo. ¡Y nosotros no le hacemos fotos cuando lo tenemos a un metro!.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Avanzamos en silencio, yo rumiando mi enfado, y vemos dos avutardas. Pasan unos minutos sin ver animales, hasta que vemos a lo lejos dos coches parados… yo afino la vista y veo algo cerca de ellos… ¡Un león adulto se acaba de tumbar entre medias de los dos coches, y nosotros llegamos justo a tiempo!.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Está adormilado, no reacciona mucho al ruido aunque se incorpora a veces. Al final decidimos dejarlo. Avanzamos unos metros y preguntamos a una pareja inglesa qué mira porque no vemos nada… Señalan a una mancha negra lejana que resulta ser un elefante… ya hemos visto muchos y muy cerca, asi que seguimos… pero poco porque Endeni enseguida reduce y para. Mira a su izquierda y nosotros también, pero yo no veo más que llanura, y dos avestruces como a un kilómetro… Endeni coge los prismáticos para asegurarse, y dice: “Dos rinos tumbados entre las hierbas, a las 12” (en serio, con prismáticos ya es difícil, pero sin ellos yo ni hubiera visto la mancha negra… Este guía que tenemos es la pera!).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Creo que me va dar algo; ¡no solo vemos dos rinos nada más entrar al parque, sino que vemos otros dos más en menos de las 6 horas de visita permitidas!. Esperamos un rato porque estan tumbados y solo se ven los lomos, pero al final la paciencia tiene recompensa y la madre se levanta unos segundos, que aprovechamos, como no.
Al otro lado del camino hay varias leonas tumbadas al sol, pero están lejos e inactivas… después de todos los sucesos que hemos ido teniendo a lo largo del viaje, verlas así no tiene mucha gracia y nos vamos.
Vamos ya buscando la salida porque a las 17:30 hay que estar fuera del parque, y vemos de nuevo a los dos leones macho tumbados al sol. ¡Vaya vida de descanso y placer que se pegan!. Apenas paramos, esta mañana hemos hecho fotos para parar un tren y están muy apagados. Vemos también los animales habituales (cebras, ñues, hienas… pobres, ya nos hemos acostumbrado y nos impresionan menos). Estamos mirando a una hiena cuando Endeni nos dice “¡Dos chacales!. ¿Vamos a por ellos?”. ASi que acelera y llegamos justo a tiempo de hacer fotos a una pareja de chacales que se aleja del camino.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A está obsesionado con todo lo que tenga alas, asi que Endeni frena y dice “garza”. Más fotos.
Otro grupo de ñues está al borde del camino, y con el ruido de nuestro coche se asustan, asi que uno echa a correr y todos van detrás… pero llega otro coche en sentido opuesto y se paran antes de cruzar. Ha sido una especie de migración frustrada… aunque a lo lejos llega una hiena que hace que todos empiecen de nuevo a correr, parece que tiene hambre y busca una cría de ñu que no se defienda bien y pueda ser presa facil… Nos quedamos cerca a contemplar el ciclo de la vida, pero no sucede nada.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Por fin alcanzamos el camino de subida y salida del cráter… Ha sido un día completo, no podíamos haber tenido más suerte… Esperamos conservarla para mañana.
Al llegar al hotel nos informan de que no hay agua caliente ni electricidad de 12 a 5 de la mañana… ¡Jajaja!. This is Africa. Cenamos comida que básicamente está dirigida a hindús, todo pica cantidad, ¡hasta el pan!. Hace frío en el hotel, menos mal que hay una chimenea frente a la que A se acaba su cerveza Kilimanjaro y yo me tomo un chocolate caliente… a mi me gusta la Serengeti pero aquí no la tienen, y los 500cc de Kili se me hacen eternos asi que se la regalo a mi marido cervecero… jejeje. Escribimos nuestras experiencias y hasta mañana, que nos levantaremos a las 5:15 para un último safari.
Nos levantamos a las 5:15 con sueño y después de una noche dura… Hemos dormido a una altura de 2400 metros sin calefacción asi que estamos básicamente congelados. El hotel dice que a partir de las 5 hay agua caliente pero después de la experiencia de ayer con los cambios bruscos de temperatura en la ducha, decidimos no arriesgar. A las 5:45 estamos en la puerta y Endeni nos espera; ya ha recogido las cajas de picnic para desayuno y comida, asi que iniciamos el último safari (hasta el siguiente viaje, claro, jeje).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Al salir del hotel nos mojamos; la niebla es tan espesa y está tan baja que es como una lluvia fina… Apenas se ve el camino, no se distingue nada, y hay momentos en los que tenemos que parar el coche y esperar a que aclare algo… En este viaje estoy cultivando la paciencia, de eso los africanos van sobrados y yo intento aprender. Al fin tras media hora de camino llegamos al cráter, somos los primeros (abren a las 6, cuando amanece). Hace frío, pero es nuestra última oportunidad de ver el espectáculo de la vida salvaje en directo, y no vamos a desperdiciarlo con las ventanas cerradas… levantamos el techo y nos adentramos en el crater. Son las 6:23, los animales han madrugado igual que nosotros y estan muy activos. Las cebras y ñúes vuelven de la zona boscosa de montaña a la llanura para comer y beber, y los vemos por todas partes.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Entramos enseguida en la zona de bosque tropical, Endeni ya sabe lo que queremos ver… asi que nos lleva al lugar en el que ayer vimos a la primera pareja de rinos... y tenemos suerte, ahí siguen; solo que hoy se les ve mucho mejor. Primero vemos a la cría moverse entre las hierbas altas para comer, y después descubrimos a la madre tras un árbol.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Estamos embobados un rato, hasta que A dice, “hay algo detrás de nosotros…”. Una manada de elefantes también ha iniciado su rutina y desayuna en unos árboles cercanos. Más fotos. Estamos felices, si contamos por número de veces hemos visto ya 6 rinos (en realidad solo 4 ejemplares, pero igualmente es todo un logro!).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Al salir de la zona boscosa vemos un buteo, y A hace fotos. Vamos disfrutando del Ngorongoro, es un parque precioso que nos ha encantado… vemos gacelas, ñues, cebras, alguna hiena… y Endeni frena en seco mientras dice “Rino”. Yo creo que está de broma, no puede ser… pero si!!.
Y este se ve mejor que ninguno. Avanza con paso lento pero seguro paralelo a nuestro camino, al pie de la montaña. Lo miramos largo rato, hacemos un montón de fotos (tantas que agotamos la tarjeta de 8 GB que empezamos ayer una hora antes de dejar el parque…). Una pasada. El rino está a nuestra derecha, y Endeni nos dice “Simba a la izquierda”. Dejamos de mirar al rino con pesar, y a la izquierda vemos un espectáculo: dos leonas encabezan la expedición, después un macho adulto, otra leona, un macho joven y dos leonas mas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Increíblemente bello. Y por si fuera poco, van con paso decidido hacia una manada de ñues, que se asusta pero no lo suficiente como para correr e irse lejos, sino solo como para desplazarse unos metros y quitarse del camino de los felinos…
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Estamos tan ocupados mirando a la izquierda para ver a los leones y a la derecha a lo lejos para ver el rino que casi no vemos que a unos 80 metros del coche, a la derecha, un guepardo descansa sobre una pequeña loma. Endeni nos avisa, como siempre. Más fotos al guepardo, e incluso conseguimos varias fotos en las que están guepardo y rino, en diferentes planos pero a la misma altura… Naturaleza en estado puro.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Parece que los leones van a cruzar el camino en el que estamos, se dirigen al río a beber. Endeni da la vuelta y nos situamos cerca de donde van a cruzar… Al final el grupo se escinde y por un lado tenemos a las dos leonas, el macho adulto y otra leona, y el resto se quedan algo rezagados y acaban cruzando por detrás de nosotros, pero los primeros… los primeros cruzan a escasos dos metros del coche. Les hacemos fotos, video, más fotos… otra vez, África se supera.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
De nuevo cambiamos de dirección, otros 180 grados y volvemos al camino… Buscamos al rino y lo encontramos avanzando en su recorrido, parece que sabe exactamente donde va… Buscamos al guepardo y justo nos sorprende levantándose. No solo se levanta, sino que se estira, se estira y bosteza antes de ponerse en marcha… Comienza el camino y se aleja de nosotros… Tenemos el corazón dividido entre rino y felino.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Parece que un coche de control de los rinos se acerca lentamente para comprobar algo, y Endeni nos comenta que en estas ocasiones los rinos pueden ponerse muy agresivos. Pero parece que el guepardo va a cruzar el camino… Al final damos marcha atrás, el coche ha pasado cerca del rino pero éste no ha reaccionado, y el guepardo está cruzando… Nos quedamos parados, expectantes porque al cruzar parece que se agazapa, hay unas gacelas cerca y debe estar aún sin desayunar…
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Pero no todas las agencias ni todos los guías son tan respetuosos y otro coche se acerca hasta estar justo a la altura del guepardo, que se pone nervioso y reacciona atacando a las gacelas antes de tiempo… esto les da ventaja, salen todas corriendo y se dispersan, y el pobre guepardo se queda sin desayuno.
Nos queda poco tiempo, aún tenemos unas horas hasta el aeropuerto del Kilimanjaro y Endeni es un hombre precavido, no quiere que lleguemos tarde… asi que iniciamos el camino hacia la salida. Pasamos por la zona en la que los leones se han sentado a descansar, y vemos de nuevo al guepardo. Más fotos, y parada técnica corta para desayunar en el coche. Nos hacemos una foto con Endeni, y salimos del parque aún terminando el desayuno.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En el camino de vuelta yo me duermo un rato, estoy agotada y el traqueteo del coche me duerme… parezco una niña pequeña. A y Endeni hablan, fundamentalmente A pregunta cosas sobre la vida en Tanzania, y Endeni nos responde a todo, pobre, debe estar cansadísimo.
Pasamos por múltiples aldeas; A hace fotos al paisaje, a la gente, a las bicicletas cargadas con fardos de paja… Hacemos mil preguntas sobre la construcción de las casas, el avance del país, las costumbres, la educación…
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Al fin llegamos al aeropuerto del Kilimanjaro. Mientras yo dormía A y Endeni han visto que el Monte Meru estaba muy cubierto, con lo cual el Kili es imposible de ver hoy, ¡qué pena!. Endeni nos anima a venir y subir la montaña, dice que cualquiera puede hacerlo a su ritmo… pero luego confiesa que él ya no hace esos safaris, que es duro.
En fin, se acabó la parte salvaje de nuestro viaje. ¡Que pena nos da despedirnos de Endeni!. Quedamos en escribirnos mails.
Nos deja en el aeropuerto a la 1, ya comidos y para coger un vuelo doméstico que sale a las 3… Nos sobra tiempo, asi que cotilleamos un poco el aeropuerto, que es pequeñísimo pero tiene algunas tiendas chulas.
Al final llega la hora de nuestro vuelo. Es un avión pequeño, pero menos de lo que esperabamos. El vuelo a Zanzibar transcurre sin incidencias, y a la llegada recogemos las maletas de unos bancos en los que un chico fuertote las va colocando al sacarlas del camión. Vamos, que las podíamos haber traído cada uno desde el avión.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nos recogen y trasladan a Pwani Machuwani sin incidencias, y al entrar al hotel (Dream of Zanzibar)… nos explican todo, nos dan llaves, vales de toallas… La habitación está fenomenal aunque llena de mosquitos que conseguimos exterminar más o menos pronto, y en la excursión a la playa descubrimos una playa laaaaaarga de arena blanca y aguas cristalinas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Un paraíso. Empiezan nuestras jornadas de descanso.
Durante estos días nos dedicamos a descansar y disfrutar de la playa.
Escogimos este hotel porque está en el este de la isla, donde hay una barrera de coral que hace que las mareas se noten tanto que cuando bajan el agua se retira unos 2 km… gracias a lo cual queda una gran esplanada de arena blanca, algas y algunas pequeñas piscinas entre el hotel y la orilla del mar. Habíamos leido que esto era impresionante, y que gracias a esto cuando la marea esta alta, puedes adentrarte muchisimo en el mar sin que te cubra…
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La primera mañana intentamos llegar hasta el agua cuando la marea estaba baja, pero yo me cansé antes!! Es complicado ir saltando las algas (que me dan un poco de asquete) e intentar no mojarse demasiado con las piscinas que quedan… algunas son tan profundas que cubren hasta 1.50 metros!. Es curioso ver como tienen “granjas de algas” montadas en estas piscinas… y también un poco agotador tener permanentemente 5 o 6 personas acompañandote en el paseo (los famosos chicos de la playa). De nada sirve ser borde, ser amable, decirles que no quieres nada, que estas paseando… da igual. Asi que optamos por ignorarlos, y parece que esto funcionó mejor que el resto de opciones.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La comida en el hotel no estaba mal, a mediodía buffet muy variado con plancha de pescado y carne incluida, y pasta con dos salsas diferentes. Por la noche creo que también es buffet, pero nosotros nos dedicamos a probar los restaurantes de especialidades…
- El Boma (africano) no merece la pena para nada, hay 5 cosas.
- El asiático está genial, muy logrado.
- El italiano parece ser que es estupendo, hay un cocinero italiano que es el que se dedica a hacer las pastas a mediodía… Nosotros no lo probamos porque estaba siempre hasta la bandera de gente… italiana, por supuesto!.
El bar de la piscina está bien aunque prácticamente no ponen nada de picar, te puedes pedir un vermouth pero no tienes patatuelas con las que acompañarlo, eso sí lo eché de menos… por la tarde ponen una mesa con tes, pastas y sándwiches que están fenomenal, la merienda es mejor que el aperitivo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Y en esto se nos fueron nuestros tres días… baños en la piscina, en el mar, paseos por la playa, sol, lluvia (también la tuvimos, si…).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Descansamos después de nuestra paliza particular en el safari, aunque eso supuso no ver nada del interior de la isla pero es que no nos apetecía nada, habíamos leido que hacer estas excursiones con lluvia es un rollo y siempre había previsión de lluvia en los días que estuvimos allí…
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Aun así, recomiendo las playas de Zanzibar y disfrutar de sus amaneceres y puestas de sol, es un lujo la verdad.
*** Imagen borrada de Tinypic ***