[align=justify]Son las 10 de la mañana en Paris y las 5 en Buenos Aires y Sao Paulo, en este momento sobrevolamos la costa de Lisboa, a 1535 km de nuestro destino, esto es la magia del GPS al alcance de los mortales...Llegamos a las 12 y algunos minutos a CDG, y fuimos derecho a la I, pero literalmente derecho... nadie nunca nos pregunto que hacíamos, a que veníamos, donde nos pensábamos quedar, ni cuanto gastaríamos. Creemos que son los beneficios de ser dos carilindos con rasgos europeos, aunque yo también tengo sospechas de que el hecho que mi apellido coincida con el nombre de la avenida donde queda Montparnasse también ayuda. Después de preguntar en una I en la que no entendimos nada a una mujer que solo hablaba francés, fuimos a la segunda i que vimos, y nos encontramos con alguien con un castellano bastante fluido, que nos explico como llegar , previa combinación de 1 tren y 2 subterráneos, hasta la estación Volontaires del M12, que nos dejaba a tres cuadras del hostel Aloha. (aunque ya teníamos el mapa del metro… pero por las dudas)

El hostel queda a 10 cuadras de Champ de Mars, que es donde esta la torre, y alrededor esta lleno de verdulerías, pescaderías, casas de comida de todo tipo y cafecitos, que lo hace muy pintoresco.
Pasadas las 3 de la tarde llegamos finalmente al hostel, y entre que comimos unos panini de "frommagi, basilic y tuna" y dejamos las cosas en la habitación, se hicieron casi las 5, así que preparamos el mate y partimos en una tarde gris y lluviosa con destino a los mas cerca que teníamos del hostel, que es el Hotel des Invalides. En el camino pasamos por la escuela militar, desde donde hay una vista increíble de la torre con banderas francesas flameando en las cúpulas de la escuela, y luego por la UNESCO, que si bien es un edificio pintoresco... no hay mucho mas que hacer que mirar y decir: aja, la UNESCO.
También descubrimos en el camino que los franceses tienen un parque automotor bastante ostentoso: casi todos los taxis son Mercedes Benz S500, Citroën xsara Picasso y C4, los mini coopers son tan normales como los Peugeot 206 en Buenos Aires, y podes ver en un mismo semáforo una Hummer, un 406cc, un Audi A5 y un Alfa Romeo cabrio... y siempre, un montón de SMART, esos autitos chiquitos en los que entran 2 personas.

Ah, nos tomamos unos matecitos camino de regreso por el Blvd. des Invalides hasta al hostel, mientras caía una garua que no molestaba para nada y le daba un toque romanticón a la ciudad de las luces.
Ahora ya estamos pensando en comer otra vez, así que nos compramos ravioles de carne con salsa italiana enlatados, una ganga por 1,8 euros. En un rato comeremos y saldremos a ver la magia de las luces iluminando la ciudad.