Con la grata compañía de valle y su costillo, nos dirigimos a San Sebastián ( Donosti), luego de un par de indicaciones de MARISA, llegamos a la puerta del Hotel, donde ella nos estaba esperando, bajo la lluvia, regia estupenda, elegantísima divina de la muerte como es ella.
Subimos a la habitación del Hotel Niza, preciosa, y con unas vistas IMPACTANTES la Concha con todo su esplendor frente a nuestros ojos QUE LINDA, además encuentro unos regalitos de Marisa, muy detallista ella.
Estaba un poco nublado, pero se notaba la belleza del lugar.
Suben valle y Marisa para abrazarnos más calmadamente y saludarnos, ayyy que emoción tanto tiempo conversando, chateando y a veces hablando con Marisa pero recién la pude abrazar, que corto se hicieron estos días¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Me arreglo un poquito y bajamos de inmediato para no perder ni un Segundo de disfrutar de esta ciudad, aunque en el lobby deberemos esperar a NUESTRA NIÑA ( la pequeña del otro foro); que luego de conducir casi 5 horas, corre a “dejar su maleta” a la habitación que estaba en nuestro mismo piso, y dijo que bajaba inmediatamente, pero la niña se demoró su ratito, pero no nos faltó de que hablar, y valió la pena la espera
Hacemos nuestro intercambio gourmet.
Hacemos un lindo y algo mojado camino por La Concha, cruzamos el puente del Kursall, Edificio del Kursall, muy moderno y choca bastante con la arquitectura de la Belle Epoque que caracteriza a Donosti.
Nos dirijimos al lugar elejido por Marisa para cenar, en el barrio de Gros, Restaurante Lagar, ubicado en calle Zabaleta, debo decir que la elección fue espectacular, estaba todo DELICIOSO.
Primero un picoteo con Torta casar, pulpo , ibéricos, una leve discusión entre costillos, que dos que uno, que con uno es suficiente que dos que es necesario comerlo calentito.¡¡¡¡
Luego vinieron los platos de fondo, solomillos para los varones y rape para las damas Todo acompañado de un buen vino.
Y así fue pasando la hora, las botellas

, las risas

, los intercambios de palabras entre costillos
Alguna que otra discusión con el encargado del local,

, nada serio nuestra anfitriona es conocida del lugar y les tiene mucha confianza, nos pusieron las sillas sobre las meses, Nos echaban??? Si ya eran más de la 1:30¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Y nos vamos a la calle… y seguimos dándole a la lengua.
Después de mucho logramos movernos y llegar al Hotel, Marisa a su camita ( amenazaba que llegaría a cocinar)y valle y su marido a su auto, que debían regresar a Bilbao.
Que bien lo pasamos, y creo que con la comida la agitación de la noche y al diferencia horario me agarró el jet lag y hasta las 6:30 no cerré ojo.