Luego de intentar dormir unas horitas, no se si por el jet lag o la agitada noche anterior, me levanto a las 8:30 miro por la ventana a ver si ha mejorado el pronóstico y nada, pero si me encuentro estas vistas que me alegran la mañana.


El día amenaza con aguacero, pero las ganas de conocer esta hermosa ciudad y abrazar a mis amigos, son mayores así que a vestirse e iniciar felices el día
Desayunamos en el Hotel, se que económico no es ( 11 euros por persona buffet), pero mi felipito no perdona pasar por la habitación antes de comenzar el turismo (el baño y lavado de dientes), así que disfrutamos de un delicioso buffet con espectaculares vistas.
Ya a las 9:00 nos encontramos con Marisa y Anna y comenzamos nuestro recorrido por la ciudad en Dirección a la Catedral del Buen Pastor.

Pasamos por fuera del reformado Mercado de San Martín, como comprenderán no nos paraba la lengua, es que teníamos tanto de qué hablar....

Visitamos la catedral, bastante austera, pero con unos vitrales muy lindos.


Ni dentro de la iglesia no paraba la lengua, que malllllllllll

Y la rosa de la Catedral

Luego de visitar la catedral salimos nuevamente a la calle, peor como la lluvia estaba fuerte y el cuerpo necesitaba un BUEN café, pasamos a una cafetería de la esquina calentar el cuerpo.
Luego continuamos nuestro recorrido dirigidos por la mejor guía que podíamos tener Marisa, y sus pasos nos dirigieron hasta la Plaza Gipuzcoa, con mucha vegetación, patos, y una preciosa vista al Palacio de la Diputación

Una vista a los letreros para aprender algo de Euzkera y ubicarnos un poco….

Los referidos patos, que en el face tienen hasta nombres jijijij

Que modelos tan lindas tenía el japonesito....y de frente ya que casi en el 80% de las demás nos sacó sólo de espaldas.

El Palacio de la Diputación

NO había manera que todas miráramos a la cámara al mismo tiempo¡¡¡¡¡¡
Luego continuamos nuestro camino hacia el Boulevard pasando por el Mercado de la Bretxa

Siguiendo hacia Plaza de Oquendo y Hotel María Cristina, pasando por el Teatro Victoria Eugenia, ingresando en el Donosti de la Belle Epoque con sus edificios románticos, pareciera ser una ciudad que se quedó en otra época preciosa elegante, muy muy linda.


Dándonos un lujito.

Y a continuar nuestro recorrido que hay mucho por disfrutar.

Admirando el Puente del Kursall y el hiper moderno Kursall, para ser sincera este edificio no me gustó mucho, choca mucho con la arquitectura de la ciudad, bueno pero como dicen para gustos.... los colores..

Admirando uno que otro palacio cercano a la Ría del Urumea y buscando algún arriendo por allí….

Otro perfil del María Cristina

Y continuamos nuestro camino recorriendo esta bella ciudad.
Inicio del Barrio de Gros



Puente María Cristina ( esto de dejar a mi maridito en las espaldas nos las fotografió de los lindo, como dice marisa para la próxima hay que llevarlo por la delantera jijijij)



Uyy este hombre también estaba con nosotros, pero casi no lo oímos….

El teatro Victoria Eugenia desde el otro lado de la Ria

La Playa de Zurriola

Y debemos interrumpir el recorrido porque los demás anuncian su llegada, así que vamos al Boulevard, suenan los móviles…. “que estoy a la salida del ascensor”, …”que no, que en este otro”…”nosotros donde comienza el boulevard”, “voy con carrito, me ven…”, que aquí la veo, hasta que al fin nos juntamos todos....sólo faltan el cocinero y sus ayudantes que están preparando la espectacular COMIDA
Fue muy emocionante ver a mi churrina preciosa cruzar la calle tirando el cochecito de Samuel, este niño que nos tuvo en ascuas tanto tiempo, que niño más lindo que sonrisa, que ternura.
Luego ver a MI cita Rous querida, guapa guapísima, elegantísima “… como se debe venir para visitar una ciudad como Donosti…” Patxi tan amoroso como lo sospechaba
Y Luis¡¡¡¡, con su familia completa, Maite un amor, muy muy simpática, y Luis jr un pequeño príncipe si es un caballero, muy simpático, con sus guantes del hombre araña recién estrenados..

Nos abrazamos ponemos al día, mientras el Felipín toma sus fotografías, como falta un rato para la comida, nos vamos al casco antiguo para tomar un aperitivo.


Recorrimos sus callejuelas, con mucho ambiente ya que ese fin de semana había una final de un campeonato de Rugby os de Bierritz con Irlanda.

Vemos la Iglesia de Santa María, dejamos para el domingo su visita.


Parece que el hambre ya atacaba a mi marido, porque no se qué más se le puede haber perdido por aquí.

Y continuamos nuestro recorrido hacia la Plaza de la Constitución,

Tratamos de contar balcones, ya que sumando y restando los números se suponía que siempre daba lo mismo, claro que en este momento no recuerdo si era 52 o que número, alguna donostiana tendrá que venir en mi ayuda¡¡¡¡

Mi marido contando

La parejita

Como la sed ya estaba asechando nos dispusimos a buscar un bar donde poder alcanzar una copia, hasta que llegamos a Plaza Trinitate, y Patxi se aventuró a conseguir una botellita de Txacoli, para degustar.



Una vez saciada la sed, continuamos nuestra procesión hacia el Puerto y la Sociedad Gastronómica, donde comeremos unos manjaressssss, que verán en mi próxima entrega¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Todos ayudan a subir el cochecito
