Hoy nos levantamos alrededor a delas 9:00, el jet lag a nosotros no afecta para dormirnos, pero no para levantarnos, que a esa hora eran recién las 3:00 AM en Chile. Desayunamos en el Hotel unos croisant, café ( del bueno, como lo extrañooooooooooo), y jugo de naranja, y partimos al Museo de Guggenheim.
Tomamos los ascensores del puente para tener las vistas del Museo desde lo alto, nos equivocamos, debimos haber tomado el de la izquierda para luego bajar por las escaleras directo al museo, pero tomamos las de la derecha, pero lo bueno es que llegamos directo a ver a Puppy


Ahora con otro modelo, es que el Museo es muy lindo no me canso de mirarlo, en realidad no es LINDO, es ESPECTACULAR.







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[/img]Luego salimos del Museo Cruzamos el Puente de Deusto, caminamos por la zona de la Universidad y fuimos a esperar a valle, que terminaba su trabajo e iba a nuestro encuentro, ya con ella tomamos un taxi y nos dirijimos a Artxanda a la Escuela de Hotelería, donde comimos muchas delicias, a muy buen precio, un lugar muy recomendable. Además las vistas de Bilbao son preciosas, nos falló el tiempo. ( El valor exacto del menú no lo recuerdo, pero era económico, contundente y de muy buena calidad)



El menú consistía en tres platos, entrante yo probé lasaña de berenjenas, de segundo milhojas de bacalao, y postre leche frita mmmmmmmmmmmmmm que rico estaba, además entre plato y plato nos ofrecieron algunas exquisiteces.

Ojo lo que aprendí fue que en Bilbao,claro con la ayuda de valle, uno compra el ticket de metro por distancia, y hay que pasar el boleto a la entrada y a la salida para que descuenten el importe de lo que se anduvo, a diferencia de Madrid.
Por el viento que soplaba esa tarde y mi vértigo decidimos no subir a caminar en lo alto, y sólo lo vimos desde la orilla.




Luego caminata por la playa, hacía tanto frío que no daban ganas de bajar a probar el agua, durante esta caminata con valle le dimos a la lengua nos pusimos al día, mientras el japonesito se encargaba de fotografiar todos y cada uno de los rincones y dettales de las pequeñs casas de los alrededores.


Anduvimos mirando algunas casitas para ver cuál se acomodaba a nuestras exigencias para un próximo viaje jijiji, quién se apunta????


Y se termina nuestra estadía en Bilbao, de ahí nos dirijimos al Hotel a retirar nuestro equipaje, ya que Luisfer (costillo de valle nos encontraría allí y amablemente nos acompañaría hasta San Sebastián.
DEbo decir que Bilbao es una ciudad que me IMPRESIONÖ, no esperaba mucho más que el Museo, pero es una ciudad preciosa, con mucho que ver y que mostrar, su Museo Vasco, sus iglesias ( aunque solo entré a una), su comida, ( mmmmm que pinxos más ricos), su playa, ese mar con acantilados, es precioso y espero algún día volver.
A MOGUTU MIRENTXU a todos los que aportaron con sus recomendaciones de este recorrido, fue genial, y gracias al Ayuntamiento de Bilbao, por hacerme llegar mucha información útil hasta mi domicilio.
