Al menos el día había salido soleado, aunque hacía fresco, que sí, que nosotros somos del norte y tal y tal... pero estos son más del norte, y la temperatura comenzaba a ser ya otoñal. Bueno, empezamos nuestra ruta en la Hallepoort o Porte de Hal, ya que ese día pasearíamos por la zona de Marolles y Sablon. Es la única puerta medieval que se conserva de la ciudad, y lo cierto es que por sus dimensiones impresiona. Fue renovada en el siglo XIX y ha perdido gran parte de su aspecto original.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Continuamos hasta el Palacio de la Injusticia, había tantas pintadas que lo llamaban así (Palais d'injusticie) que decidimos no cambiarle nosotros el nombre, que digo yo que ellos estarán más enterados. Es una mole descomunal, que al encontrarte además en una posición inferior parece aún más grande... nosotros sólo lo vimos por fuera, pero creo que se puede visitar su interior.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
De aquí nos fuimos hacia la Eglise Notre-Dame de la Chapelle, que destacaba nuestra guía porque es la iglesia de la comunidad española... ¿? Bueno nosotros podemos dar fe, ya que había una Virgen con una bandera española en su interior... (sin comentarios)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Subimos por la Grote Zavel, para llegar a los pies de Notre-Dame du Sablon, una bonita iglesia repleta de grandes vidrieras, muy del estilo gótico de Bramante. Me encantó su interior (del que no conservo buenas fotos y por es no las cuelgo aquí), sobre todo por el color verde de alguno de sus techos, algo poco usual en las iglesias, y también por ser escenario, todo como siempre según se comenta, de los Pilares de la Tierra... sin duda mi libro favorito, y supongo que el de muchas personas más.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A mi me pareció espectacular, como también nos lo pareció la Place du Petit Sablon, un rincón donde quizá con un poco mejor temperatura nos hubiéramos quedado más. La valla que la rodea está rematada por diversas estatuas que representan los distintos gremios de la ciudad. Empezaba ya a hacer frío, del de verdad, del que te pide algo más que una chaqueta para pasear... pero como tampoco pensábamos dar marcha atrás en nuestro planes continuamos caminando...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A un par de minutos está el Old England, un edificio Art Noveau, uno más de los muchos que puedes encontrar en la ciudad, y que alberga el Museo de Instrumentos Musicales (que no es que nos interesen mucho así que hacemos un par de fotos al edificio y ya está)
Llegamos hasta el Parc de Bruxelles, probablemente el más grande de la ciudad (si hay otro mayor lo desconocemos) y en el que dicen (jo! siempre recurriendo a las malas lenguas) que en su diseño se esconden un sinfín de símbolos masónicos. Pues vale!, pensamos, nosotros seguimos nuestro camino.
Cogemos un metro hasta la Grand Place para acercarnos a la oficina de turismo; la razón: comprar unos pases The Must of Brussels. Que se compone de varios cupones que tu te organizas para entrar en tal o cual atracción... nosotros calculamos los que nos hacían falta para lo que queríamos ver... vienen 10 cupones, somos tres necesitamos 4 cupones para el Atomium, 3 para el Museo del Cómic y 6 para el Mini-Europe... haciendo unas reglas de tres complicadísimas y un par de logaritmos neperianos, nos sale que con cuatro pases de esos nos apañamos y encima nos sobra un cupón que lo empleamos en cogernos una guía y una mapa... Fiuuuu! tras el agotamiento cerebral nos vamos a reponer fuerzas a un chiringuito donde venden esas patatas fritas que quitan el sentido!
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Qué ricas están! Y eso que tú piensas que no debe tener ningún truco hacer unas patatas fritas... pues sí que lo tiene! el truco está en freirlas dos veces... bueno, las que comimos aquí fueron las que más nos gustaron, aunque no recuerdo ni nombre ni lugar (lo siento).
Tras el amaiketako de rigor nos vamos hacia el parque Mini-Europe, en el que invertirmos parte del medio día y la tarde viendo sus más de 300 maquetas de los lugares más típicos de Europa (sí, el nombre no deja mucho margen a la imaginación...)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La cosa se convirtió en una sucesión de ooohh! ahí hemos estado; o bien ooohh! como me gustaría ir allí.
Las maquetas no están mal, unas mejor que otras en realidad, y en algunas puedes interactuar, haciendo girar los míticos molinos holandeses por ejemplo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Aprovechamos para comer en el lugar, unos sandwiches que llevábamos preparados del apartamento, mientras veíamos despegar el cohete europeo Ariana (bueno su reproducción). Un lugar que nos encantó encontrar fue la Catedral de Santiago, al final las raíciñas salieron a relucir, así que foto al canto... Por cierto que cuando entrar te hacen una foto con la mascota del lugar y si quieres a la salida puedes comprarla, yo me pregunto quién en su sano juicio podría comprar una foto con dicha tortuga... aunque si siguen haciendo fotos alguien habrá que las compre... nosotros desde luego allí que la dejamos.
Nos vamos hasta el Atomium, es una reproducción de una molécula de hierro pero elevado a nosecuantos millones. Fue construida para la expo de la ciudad, pero, como ha pasado en otros muchos sitios, se ganó un hueco entre los lugares turísticos de Bruselas; y ahí sigue, aguantando el tipo. El invento consiste en 9 esferas conectadas entre sí, unas mediante ascensor, otras mediante escaleras mecánicas, y otras muchas con escaleras a pata...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Fuimos a cada una de ellas, y bueno, se pueden ver unas buenas vistas sobre la ciudad desde la esfera más elevada (a la que por suerte te sube un ascensor)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Hoy tocaba la pateada del viaje, en todos los viajes tiene que haber alguna, ya hasta ahora el tema había estado muy relajado. La gran pateada del viaje se trata de un pequeño paseo que comienzas para ir a un lugar interesante y que al final se convierte en una matada porque el sitio resulta que estaba en el quinto pino (o en el sexto a veces). Nuestra intención era ir a ver los edificios orientales que el rey Leopoldo II mandó construir.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La visita merece la pena, aunque huelga decir que nosotros llegamos cuando ya estaban cerrado y sólo los vimos por fuera, pero lo que caminamos para llegar hasta ellos... por cierto estan en el parque Laeken, por el que caminamos para llegar hasta aquí. A mi la que más me gustó fue el pabellón chino, aunque la pagoda japonesa, con su intenso color rojo es digna de admirar también...
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Buscando una parada de autobús, odisea para encontrar algo de civilización por la zona a parte de los miles de coches que pasaban incluida, llegamos al Palacio Real de Laeken, donde vive la familia real belga, y con razón, por que el sitio se adivina como un pequeño paraíso verde.
Frente a él encontramos nuestra tan ansiada parada, y esperando a que llegara algún autobús pudimos disfrutar de las vistas del Monumento a Leopoldo I, rey de Bélgica, un coqueto templo neogótico.
Con los pies machacados y entumecidos un poco por el frío que pasamos esperando el autobús nos vamos al apartamento, esperando que al día siguiente la cosa mejorara.
Gastos del día:
Conos de patatas fritas --> 2 X 2,5 € = 5 €
The Must of Brussels --> 4 x 17 € = 68 €