Con el coche cargado hasta arriba y el deposito lleno, nos disponemos a salir de Valencia con dirección a Sangüesa, no muy temprano y bien desayunados con ganas de empezar este viaje ya que era la primera vez que iba a Navarra y sentía curiosidad de descubrir un sitio nuevo. Llegamos a Zaragoza y la entrada no puede ser mas triunfal, la entrada estaba en obras y por lo visto se olvidaron de colocar los carteles dirección Logroño-Pamplona, solo había dirección Castellón, Barcelona y Huesca así que nos toco cruzar Zaragoza hasta encontrar la salida para Logroño-Pamplona. Después de atascos y vueltas varias jejejej encontramos la autopista que solo la dejamos para comer en un área de servicio(no me gustan nada) reanudamos la marcha y al cabo de unas horas llegamos a sangüesa, pasaríamos la tarde-noche allí, reservamos 2 habitaciones en el Hostal Rural JP, las habitaciones limpias y acogedoras y un desayuno muy completo, el precio creo recordar que fueron unos 55 por habitación doble con desayuno(año 2006) así que una vez instalados nos disponemos a pasear por esta linda villa, Tras cruzar el férreo puente sobre el río Aragón, Santa María la Real de Sangüesa nos da la bienvenida a esta localidad de la Zona Media occidental de Navarra, ya cerca del límite con Aragón.

La iglesia de Santa María la Real de Sangüesa, declarada Monumento Nacional en 1889, despliega una magnífica portada, auténtico retablo en piedra, considerada como una de las obras cumbre del románico en España. En ella se representa el Juicio Final.De línea esbelta y medianas proporciones, fue construida entre los siglos XII y XIV y su estilo corresponde a la transición del románico al gótico. Presenta tres naves con crucero y torre octogonal, y su interior nos sorprenderá con otros atractivos como el retablo mayor, de estilo plateresco y una rica custodia procesional gótica.

El Palacio de Vallesantoro, de tres alturas, presenta una fachada churrigueresca de gran sencillez con una portada adintelada de exquisita belleza, con columnas salomónicas, capiteles corintios y adornos de soles y sirenas. En los dos pisos superiores dispone de dos balcones con barandillas abalaustradas sostenidas por palomillas. Observe con detenimiento el magnífico escudo de armas de la familia rematado con un frontón triangular que aparece tallado entre las columnas.
esta foto no es miaEl edificio, que a su barroquismo une algunos elementos ornamentales del arte colonial de Méjico y Perú, corona su fachada con uno de los aleros de madera más espectaculares de Navarra. De la madera oscura brotan 13 perros o canes que representan animales fantásticos atrapando cabezas humanas, además de flores, frutas exóticas, indios y figuras grotescas que le causarán una gran impresión.

Iglesia de San Salvador, edificio gótico (s. XIII-XIV) realizado en piedra con una única nave dividida en seis tramos más cabecera poligonal. Se trata de un templo realizado en sillería, de cabecera poligonal cubierta por bóveda de paños, y nave única dividida en seis tramos, con bóvedas de crucería en las que destacan los motivos figurados de sus claves centrales. Grandes vanos alancetados, calados en el muro sur, proporcionan iluminación al interior. En el muro frontero, el norte, se abrieron en el siglo XVII dos capillas dedicadas a la Conversión de San Pablo y a San Sebastián, respectivamente. Hacia los pies, ocupando dos tramos de la nave, se construyó en el siglo XVI un coro en alto sobre arco escarzano de gran luz, sostenido en su punto central por columna acanalada que parte de una pila de agua bendita. Destacan en él el remate del friso, con relieves de angelotes y guirnaldas de inspiración plateresca, los medallones con los bustos de San Pedro y San Pablo, alojados en las enjutas, y el complicado entrecruzamiento en forma de estrella de los nervios de la bóveda del sotocoro.

Iglesia de Santiago el Mayor (s. XIII), edificio de origen Románico, con planta basilical de tres naves. Este edificio es de origen románico, y su fábrica original fue totalmente transformada durante la segunda mitad del siglo XIII para facilitar el apeo de una estructura gótica que sigue las fórmulas de la colegiata de Roncesvalles. Se menciona en un documento pontificio del 26 de febrero de 1144.
Tiene planta basilical de tres naves, la central más alta que las colaterales, de cuatro tramos cada una, cubiertas con bóveda de crucería simple, y cabecera de tres ábsides semicirculares; se conserva el perímetro original románico en los ábsides central y del evangelio.

Palacio fortificado medieval de los Reyes de Navarra, hoy llamado del Príncipe de Viana. El palacio del Principe de Viana también llamado de doña Blanca de Navarra tiene remotos orígenes. Ya a fines del siglo XI Sancho Ramírez construyó allí su castillo que fue heredado por Alfonso el Batallador. Al separarse Navarra de Aragón (1134) y quedar la villa de Sangüesa en línea fronteriza se edificó un cerco amurallado con sus torreones cuyo flanco norte estaba defendido por el castillo. La zona habilitada para residencia real era en la segunda mitad del siglo XIII la torre oriental. Fue doña Juana en 1344 la primera que lo habitó y con posterioridad fue residencia del rey Carlos II durante las guerras con Aragón y del Infante don Luis. Fue precisamente Carlos II quien mandó edificar dos cuerpos horizontales, uno hacia el norte flanqueado por dos torres que es el que se conserva hoy, y otro hacia el sur, que fue demolido en 1569 para levantarse el Ayuntamiento.
Del palacio-castillo se conserva la construcción orientada al norte y compuesta por un cuerpo horizontal de dos plantas entre dos torreones prismáticos. La fachada meridional es de sillar hasta encima de las puertas y el resto de sillarejo lo que indica una reconstrucción. En la parte inferior se abren dos puertas apuntadas, góticas del siglo XIV, una centrada y la otra en el extremo occidental.
Nos pilla el anochecer y nos vamos a cenar algo ligerito y a descansar que el día ha sido largo pero gratificante

Continuara...
