En el lobby del hotel, a las 06,00 hs. nos estaba esperando Armando, nos presenta a Enrique, quien conducirá la moderna van a Yaxchilán y Bonampak, junto a otros 6 jóvenes franceses. Enrique observando mi altura, me invita a ubicarme en el asiento delantero. Siempre lo había intentado, ¡ahora lo había logrado!
Iniciamos nuestro camino por la selva “sólo apta para pájaros…”, afirmaban los antiguos aventureros como Dupaix, Chamay, del Río y otros, descubridores de las mayorías de las ruinas mayas. Ahora, por una moderna ruta y con aire acondicionado.
Estamos en la Selva Lacandona, cuya biodiversidad es famosa en el mundo, observando un cuadro de expresionismo abstracto: salpicones de verde que se mezclan formando contrastes notables. Muy lindos a la vista de un turista. Pero en realidad es producto del desvanecimiento de la selva, por acción del hombre, tras el botín que constituye la biodiversidad para las multinacionales. Esta diversidad es la materia prima de las empresas agroquímicas, farmacéuticas y de biotecnología.
En menos de cinco décadas, la selva lacandona, último reducto de selva alta perennifolia en el estado de Chiapas, ha sufrido una disminución de más de 50% de su superficie boscosa. La vegetación original ha sido sustituida por vastas extensiones de pastizales y por un mosaico de ambientes modificados por el hombre, muchas veces dominados por helechos y otras especies vegetales invasoras que impiden su utilización agropecuaria y dificultan la regeneración natural de la selva. Por eso es normal ver gran cantidad de "ranchos" con carteles de venta, la ganadería y la agericultura dejande ser rentables. Inversores citadinos los adquiren y los convierten en lujosos hoteles rurales. Recordemos que el turismo es la segunda industria más rentable del mundo, después de la petrolera.
Enrique en amena conversación, sigue intercambiando expresiones sobre los Lacandones, intentando cuidar su selva, la acción del gobierno, los paramilitares, el EZLN del comandante Marcos “¿dónde está...?” y las multinacionales con sus nuevos cultivos.
Los jóvenes franceses, estudiantes universitarios se interesaban por nuestra charla con Enrique, pero su español se limitaba a algunos números y unas pocas palabras necesarias para los turistas. No se imaginan el esfuerzo mental que realicé para traducirles al francés, lo que conversábamos con Enrique; su manifiesto interés, me animó al esfuerzo, pese a las risas de Nora y Enrique.
Nos detenemos en una especie de Parador Turístico, una estructura armoniosa con la selva y con el confort moderno. Degustamos un abundante desayuno buffet. Salimos a reconocer la “telegrafía de la selva”, decía Neruda, sobre los innumerables ruidos de la selva de Chipas, sus flores, cuya fragancia serena y alegra el ánimo y cortarlas “…nouri au paradis” (es herir el paraíso) afirmó con sentido poético, una de las chicas francesas; y los verdes que les comenté antes.
Continuamos disfrutando de este escenario, para llegar después de cuatro horas a Frontera Corozal, donde embarcamos en una particular lancha y navegamos por el río Usumacinta, frontera de México con Guatemala, durante casi una hora para llegar a Yaxchilán, localizada en su margen izquierda.
Tiene un origen que se remonta a dos mil años, cuando un grupo de hombres formó una aldea, sin saber que a través del tiempo sería una de las zonas más bellas y poderosas de la región (550-900 d.C)
Esta zona arqueológica abarca una gran superficie ocupada por la Gran Plaza, la Gran Acrópolis, la Acrópolis Pequeña y la Acrópolis Sur, famosa por su arte escultórico plasmado en estelas y dinteles. De la arquitectura del lugar es también de gran importancia el edificio conocido como El Laberinto, la escalinata que comunica a la plaza con la Gran Acrópolis, la crestería, la escalera jeroglífica, la escultura decapitada de “Pájaro Jaguar IV”.
Yaxchilán, es el sitio que más ha ayudado a descubrir la compleja escritura maya, que todavía constituye un dilema para los epigrafistas. En la mayoría de sus dinteles y estelas se cuentan escenas de traslación de poderes políticos, sacrificios y otros momentos vinculados con la religión o la vida cotidiana.
En cuanto al Templo de los Dinteles, es uno de los más apasionantes dada la diversidad de motivos arquitectónicos y ornamentales que despliega. Hacia el siglo VII, es decir, hace unos 1400 años, estuvo en la cúspide de su florecimiento.
Nos retirábamos y veo a Nora en una animada charla con el guía lacandón, que casi origina un generalizado motín entre los turistas del grupo: “…y la Pequeña Acrópolis y la Acrópolis del Sur? ¡No las mencionaste y no nos llevás a verlas…!”. Su respuesta de cuatro palabras diluye toda discusión: “…están cerradas al público”. Continuamos hacia la lancha. El calor comenzaba a insinuarse insoportable. El aire de la embarcación en velocidad, lo atempera. Almorzamos en Escudo Jaguar y después de contemplar algunas artesanías lacandonas, partimos hacia Bonampak.
En un lugar llamado San Javier, abordamos vehículos de los lacandones, transitamos por un camino de tierra, para llegar a Bonampak, su nombre en vocablo maya significa Muros Pintados, después de aproximadamente 10 minutos.
Bonampak se ubica en la selva lacandona, en el valle del río Lacanhá; su extensión es de más de cuatro kilómetros cuadrados. Sin embargo, sólo esta explorado y abierto al público el conjunto de la Gran Plaza y la Acrópolis, ya que ahí se encuentra el célebre edificio con las pinturas murales. Ejecutados con maestría y un naturalismo impresionante, en los murales aparece el retrato del último gobernante Chan Muan II, cuyo mandato se inició en el año 776 d.C.
Todavía, al momento de escribir este diario y creo que siempre, voy a festejar y felicitar al guía, por la acertadísima respuesta a un pregunta normal e inocente de un turista norteamericano: "¿quién descubrió Boampak...?, ¡Nadie...nosotros conocíamos (los lacandones) Bonampak...". Importante respuesta, ¿quién recuerda a Chan Bor y su hermano?, que acompañaron a Giles Healey, directamente a "descubrir" esta maravilla, hace más de 60 años; conocido como el primer gran descubrimiento después de la segunda guerra mundial y cuya cobertura, hizo que la atención se centrara en el mudo maya. La importancia de Healey, Ediuardo Moctezuma, Catherwood y otrs, radica en la difusión de un profusa documentación interpretativa y descriptiva de calidad, de lo descubierto; un aporte mayúsculo al conocimiento.
Los materiales arqueológicos más tempranos recuperados en Bonampak se remontan al inicio del periodo Clásico (año 250), época en la que el sitio empieza a cobrar importancia. Los gobernantes de Bonampak mencionados en las inscripciones son Jaguar Ojo-anudado (516), Chaan Muan I (603) y Ahau (683); desafortunadamente hay grandes lagunas históricas debido a que el sitio ha sido poco explorado.
El mayor esplendor de Bonampak ocurrió bajo el gobierno de Jaguar Ojo-anudado II, quien subió al trono en el año 743; sus conquistas se conmemoran en el dintel 3 del Edificio de las Pinturas. El último gobernante –hasta ahora conocido– de Bonampak es Chaan Muan II, su ascenso al trono, en 776, se recuerda en la estela 2, en donde se le observa con dos mujeres, posiblemente su madre y su esposa, la última perteneció a la nobleza de Yaxchilán.
El Templo de las Pinturas, así lo denominaba el guía, está ubicado en un colina de 45 ms. de altura y con tres cámara independientes. En la cámara uno, hay dos aspectos para observar: la familia del gobernante y su comitiva, presentando a su pequeño hijo, con vestimenta representativa de su clase social y el otro, los músicos amenizando la reunón con variados instrumentos, lo que demuestra la importancia de la musica en sus ceremias, incluso en la guerra. En la cámara dos, un gran batalla y la presentación de los cautivos, que después serían sacrificados; y en la tres se reúnen todos, los gobernantes, músicos, danzantes y los prisioneros de guerra y hay nombres de los gobernantes y fechas es conocida esta cámara como "la celebración" de la victoria. Importante, a las cámaras solamente pueden entrar tres personas por vez y por dos o tres minutos, por lo que es necesario, para apreciar los murales, aprenderse lo que descripto y luego completarlo con los conocimientos del guía. Y pensar, que fueron hechas sobre estuco, por lo que las debieron hacerlos en poco tiempo. Según ultimos estudios, se afirma que trabajaron un maestro y dos ayudantes.
Despues de ver semejante prodigio, con Nora reflexionábamos sobre la inmensidad de los mayas, que conjugaban la grandiosidad de los farones egipcios en sus construcciones y la estética de los griegos en sus decoraciones, y que decir de sus conocimientos astronómicos, en un época en que los europeos estaban sumidos en el oscurantismo del medioevo.
Regresando a Palenque, Enrique me instruye con claridad, sobre el rosado de la selva por parte de los Lacandones que se observa con continuidad: “El agricultor tradicional lacandón trabaja su milpa de cuatro a seis años y la prepara para que se convierta en un huerto o pac che kor, del que puede obtener frutas, alimentos y productos útiles. Con el tiempo, el pac che kor se convierte en jurupché, un área cubierta de vegetación secundaria, fuente de recursos forestales y cinegéticos. El ciclo se cierra después de algunos años, cuando el jurupché está listo para volverse de nuevo terreno de cultivo. Este sistema de aprovechamiento se sustenta en una serie de técnicas que han desarrollado a partir de los conocimientos que poseen sobre las especies vegetales de la región y, en particular, de un árbol que juega un papel fundamental en el ciclo agrícola lacandón: el chujúm o "madera balsa”.
A las 19,00 hs. ya en Palenque no despedimos de nuestras amigas francesas. Francoise y su novia habían decidido pasar una noche en la selva lacandona; agradecemos a Enrique, su amabilidad y su exquisita charla. Comenzando a despedirnos de la maravillosa Chiapas pensando en su selva virgen, el alegre canto de las aves, sus flores, zonas arqueológicas, edificaciones coloridas, reservas naturales, su gente, sus pueblos en un mosaico cultural inigualable, su cálida hospitalidad, su cocina tradicional, el suave aroma del café y sus misterios ¿qué más se puede pedir?.