3er día
Hacia las 10.30 ya estábamos saliendo de la casa. Amaneció lloviendo, pero las temperaturas habían subido y había mucha menos nieve que el día anterior.
No tuvimos problema para bajar por la carretera hasta Benia. Nuestro primer destino fueLASTRES, el pueblo famoso conocido por la serie Doctor Mateo. Hicimos caso del GPS. Que nos mandó dirección Llanes, es decir hacia el este (dirección contraria a donde queríamos ir) para coger la autovía en la Posada. En lugar de cogerla en Ribadesella. Sinceramente creo que cometimos un error y tardamos algo más que por el camino de siempre, aunque sin duda la carretera es mucho más bonita por ese lado. Una vez salimos del Concejo de Onís y nos pusimos en autovía dejó de llover. Algo que agradecí un montón. El tiempo está claro en Asturias tanto como en Euskadi es imprevisible.
Justo antes de llegar a Lastres, en la misma carretera está el MUSEO DEL JURÁSICO DE ASTURIAS (
www.museojurasicoasturias.com/)
Una vez llegamos a Lastres, nos costó bastante tiempo aparcar. El pueblo no tiene muchos sitios donde poder dejar el coche y los ‘parkings’ que hay en la zona del puerto y así son pequeños. Lo mejor es dejarlo a la entrada donde el parking es más amplio.
La verdad es que el pueblo no tiene mucho encanto. Es un típico pueblo pesquero, pero como los que puede haber por Lekeito o Mundaka, pueblecitos pesqueros bizkainos. No tardamos demasiado tiempo en dar una vuelta. Además que no somos fans de la serie y no nos recorrimos los lugares típicos en los que ruedan.
El siguiente destino fue TAZONES, otro pueblecito del estilo. Para llegar hasta Tazones al salirse de la autovía se pasa por al lado de VILLAVICIOSA, otro pueblecito que también nos recomendaron visitar, pero que por falta de tiempo no lo hicimos.
Y desde Tazones de nuevo cogimos autovía hasta GIJÓN. De camino volvimos a llamar al teléfono de contacto de Covadonga para informarnos del estado de la carretera de acceso a los lagos. Nos informaron que ya estaba abierta. Así que decidimos comer en Gijón y marchar a verlos. Teníamos real interés en visitarlos.
Una vez entramos en Gijón nos dirigimos a la zona del ayuntamiento, al cerro de Santa Catalina a intentar aparcar. Fue algo imposible así que buscamos un parking público. Cerquita del paseo marítimo, en el centro comercial San Agustín.
Fuimos a la PLAZA MAYOR donde había unos puestecitos con gastronomía típica asturiana y aprovechamos a comprar unos quesos. Yo compré 4 medios quesos envasados al vacio que me salieron 14,00€. Tenía queso azul picón de vaca y cabra, queso curado de vaca y cabra, queso puro de cabra y queso puro de vaca.
Como era la hora de comer buscamos por la misma zona algún restaurante. La media de los menús era de 15,00€. Elegimos un bar en el que no había mucha gente. La verdad que elegimos mal, 13,00€ pagamos por cada menú.
Para bajar la comida terminamos dando un paseo por el paseo de la playa. Fuimos al cerro de nuevo a ver la famosa escultura el ELOGIO DEL HORIZONTE. En Gijón también podeis visitar la LABORAL (
www.laboralciudaddelacultura.com) , ciudad de la cultura que nos recomendaron.
Cogimos el coche y pusimos rumbo a Covadonga. Teníamos horita y media así que había que apresurarse para poder ver los lagos con luz.
La vuelta hicimos caso omiso al GPS y esperamos a la salida de la autovía que salía en Ribadesella. Desde allí hicimos una parada en Cangas de Onís para terminar de comprar los recuerdos que queríamos llevar. Compramos una caja de corbatas de Unquera y un sobado grande. El termómetro marcaba 17º en Cangas.
Una vez entramos en Covadonga , cogimos la carretera de los lagos. Aquello parecía que nunca terminaba y encima todos los coches se iban ya del parque! La carretera es muy estrecha y según subíamos podíamos ver restos de nieve que durante el día no habíamos visto! No es de extrañar que cuando llegamos a los lagos (20 minutos tardamos desde Cangas de Onís hasta el primer lago), el termómetro marcara 8º. Para colmo comenzó a llover y había vientos huracanados! Bueno huracanados no, jaja pero casi. Mereció la pena el miedo que pasé por la carretera! Fue una imagen increíble. Los lagos son preciosos. Me encantaron. Es que no se puede describir con palabras el paisaje tan bonito que había, de los lagos, la montaña y la nieve. Increíble. Una vez que llegamos al lago Enol no tardamos nada en llegar al segundo, al lago Ercina. Hicimos algunas fotos y marchamos que no se podía estar allí del viento que hacía.
Ya eran las 18.00h y estaba oscuro, fuimos a la casa a ver el partido del Athletic. Cenamos unos bocadillo de tortilla calentitos con pan de artesano. Muy ricos.