Nos recogían a las 6h00m de la mañana, y una hora antes ya estábamos despiertos. Cuando bajamos ya éramos los últimos y no pudimos ir en el autobús juntos.
Tomamos la Interestatal 95 (la que va desde Canadá hasta Florida), y durante cerca de 4 horas y media (paramos una media hora en un Área de Servicio a desayunar), el guía que iba con nosotros nos iba explicando cantidad de curiosidades de los Estados por los que íbamos pasando (New Jersey, Delaware, Maryland y por último llegamos a Washington D.C. y al Estado de Virginia).
Al entrar en la ciudad, nos encontramos con mucho tráfico y se nos incorporó otro guía, nacido en México, pero con cantidad de años ya en la ciudad, Roberto, que fue todo un descubrimiento.
Empezamos por el monumento a la batalla de Iwa-Jima, que nos contaron que, ya en su lecho de muerte, el autor de la fotografía en la que está basada esta estatua, confesó que no fue del todo espontánea, que preparó a los soldados antes de la foto.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A continuación, nos dirigimos al cementerio de Arlington.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
¡Qué barbaridad de tumbas! Allí aprendimos que tipo de personas son enterradas allí, las curiosidades de la tumba de los Kennedy (presidente enterrado allí ya que murió durante su presidencia), y la antigua mansión del General Lee, con sus enormes vistas al río Potomak.
Después, y sin bajarnos del autobús, circunvalamos el Pentágono, con la explicación oportuna de los daños que tuvo el fatídico 11 de Septiembre (se ve claramente un lateral del Pentágono reconstruido completamente a raíz del atentado).
La excursión continuó con la visita al Memorial de Lincoln, y las fotografías correspondientes junto al monumento a Lincoln, en la escalinata tan vista en películas, y con el Obelisco y el Capitolio al fondo (te tienes que poner un poco ladeado si quieres ver el Obelisco y el Capitolio en la misma fotografía, ya que siguen una línea recta perfecta estos dos y el Memorial, cosa de la Masonería…)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Había mucha gente y entre ellos, un grupo muy numeroso de veteranos de guerra.
En las inmediaciones, también vimos un memorial a los caídos en Vietnam y en la guerra de Corea.
De allí a la Casa Blanca. Sorprende lo pequeña que parece y lo importante que es. Nos explicaron la ubicación del famoso despacho oval. No está dentro del edificio principal, si no en un anexo a la izquierda y comunicado con dicho edificio por un corredor cerrado. También la existencia de un lugar dentro del recinto para la prensa y la presencia de esta las 24 horas del día los 365 días del año.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Justo antes de comer, llegamos a la inmediaciones del Capitolio y, gracias a Roberto, entendimos un poco el funcionamiento del Congreso y del Senado.
A comer al Museo del Aire y del Espacio. Es gratuito, y dentro tiene un enorme Mcdonalds. Nos dieron tiempo para comer y dar una vuelta por el Museo. Interesante.
A eso de las 17h tomamos el camino de vuelta y aunque paramos una vez a tomar algo, las casi 5 horas de viaje fueron insoportables.
A más de las 22h entramos en el hotel muy cansados y como habíamos comido algo en la parada a mitad de camino, nos acostamos sin más.
Tomamos la Interestatal 95 (la que va desde Canadá hasta Florida), y durante cerca de 4 horas y media (paramos una media hora en un Área de Servicio a desayunar), el guía que iba con nosotros nos iba explicando cantidad de curiosidades de los Estados por los que íbamos pasando (New Jersey, Delaware, Maryland y por último llegamos a Washington D.C. y al Estado de Virginia).
Al entrar en la ciudad, nos encontramos con mucho tráfico y se nos incorporó otro guía, nacido en México, pero con cantidad de años ya en la ciudad, Roberto, que fue todo un descubrimiento.
Empezamos por el monumento a la batalla de Iwa-Jima, que nos contaron que, ya en su lecho de muerte, el autor de la fotografía en la que está basada esta estatua, confesó que no fue del todo espontánea, que preparó a los soldados antes de la foto.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A continuación, nos dirigimos al cementerio de Arlington.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
¡Qué barbaridad de tumbas! Allí aprendimos que tipo de personas son enterradas allí, las curiosidades de la tumba de los Kennedy (presidente enterrado allí ya que murió durante su presidencia), y la antigua mansión del General Lee, con sus enormes vistas al río Potomak.
Después, y sin bajarnos del autobús, circunvalamos el Pentágono, con la explicación oportuna de los daños que tuvo el fatídico 11 de Septiembre (se ve claramente un lateral del Pentágono reconstruido completamente a raíz del atentado).
La excursión continuó con la visita al Memorial de Lincoln, y las fotografías correspondientes junto al monumento a Lincoln, en la escalinata tan vista en películas, y con el Obelisco y el Capitolio al fondo (te tienes que poner un poco ladeado si quieres ver el Obelisco y el Capitolio en la misma fotografía, ya que siguen una línea recta perfecta estos dos y el Memorial, cosa de la Masonería…)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Había mucha gente y entre ellos, un grupo muy numeroso de veteranos de guerra.
En las inmediaciones, también vimos un memorial a los caídos en Vietnam y en la guerra de Corea.
De allí a la Casa Blanca. Sorprende lo pequeña que parece y lo importante que es. Nos explicaron la ubicación del famoso despacho oval. No está dentro del edificio principal, si no en un anexo a la izquierda y comunicado con dicho edificio por un corredor cerrado. También la existencia de un lugar dentro del recinto para la prensa y la presencia de esta las 24 horas del día los 365 días del año.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Justo antes de comer, llegamos a la inmediaciones del Capitolio y, gracias a Roberto, entendimos un poco el funcionamiento del Congreso y del Senado.
A comer al Museo del Aire y del Espacio. Es gratuito, y dentro tiene un enorme Mcdonalds. Nos dieron tiempo para comer y dar una vuelta por el Museo. Interesante.
A eso de las 17h tomamos el camino de vuelta y aunque paramos una vez a tomar algo, las casi 5 horas de viaje fueron insoportables.
A más de las 22h entramos en el hotel muy cansados y como habíamos comido algo en la parada a mitad de camino, nos acostamos sin más.