3 de Octubre de 2010
Nos levantábamos un día más en París, pero este sería el último. Habíamos decidido aprovechar esta mañana para dormir algo más que no podíamos olvidar que estábamos de vacaciones y los días anteriores en París no habíamos parado.
Sobre las 11 de la mañana nos marchábamos de París definitivamente con destino Limeray, un pequeño pueblo perteneciente a la localidad de Amboise, más grande y conocida en el Loira y situado a cinco minutos de esta. Tardamos unas dos horas y media en llegar. El hotel estaba situado junto a la principal carretera que recorre la zona y cuando llegamos, el sitió nos encantó!
Creo que es un lugar perfecto para disfrutarlo con más tiempo y sobre todo con calorcito para poder aprovechar el jardín y disfrutar del entorno. Pongo unas fotos del hotel, es el único del que tenemos fotos propias pero como dije al principio podeis ver las fotos del resto de hoteles a través de Booking.
Sobre las 11 de la mañana nos marchábamos de París definitivamente con destino Limeray, un pequeño pueblo perteneciente a la localidad de Amboise, más grande y conocida en el Loira y situado a cinco minutos de esta. Tardamos unas dos horas y media en llegar. El hotel estaba situado junto a la principal carretera que recorre la zona y cuando llegamos, el sitió nos encantó!



Hotel Logis Auberge du Launay
El único inconveniente que le encuentro a este hotel es que la recepción no está abierta las 24 horas del día, y nosotros al llegar al medio día nos la encontramos cerrada, así que tomamos la decisión de acercarnos a Amboise a comer antes de instalarnos en el hotel y visitar el pueblo.
Tengo que hacer algunas recomendaciones importantes sobre el Valle del Loira.
La primera es que esto no es París, y comer después de las dos en cualquiera de estos pueblos así como en los que después visitaríamos por Normandía y Bretaña es bastante complicado. Llegamos a Amboise a las dos menos cuarto y nos recorrimos tres restaurantes para comer antes de encontrar el definitivo, y en todos nos dijeron que ya no daban comidas, así que ser previsores!!!!!
En segundo lugar tengo que decir que para moverse por la zona creo que es imprescindible el GPS, si no lo hubiésemos llevado creo que hubiese sido imposible encontrar la mitad de los castillos porque no es que estén muy bien indicados. Así que si no tenéis haceros con uno que ahorraréis en tiempo y disgustos.
Por último decir también que visitar esta zona sale bastante caro, las entradas de los castillos rondan entre los 12 € y los 15 € por persona, y lo peor es que en la mayoría de ellos es también necesario pagar para verlos por fuera. Así que es recomendable hacer una buena selección.
AMBOISE
Después de esto continuo con el relato del día. Finalmente comimos en la Plaza de Amboise
, y fue alli donde vimos por primera vez las típicas casas con entramado de madera. ¡¡¡¡Que bonitas!!!!!
Tengo que hacer algunas recomendaciones importantes sobre el Valle del Loira.
La primera es que esto no es París, y comer después de las dos en cualquiera de estos pueblos así como en los que después visitaríamos por Normandía y Bretaña es bastante complicado. Llegamos a Amboise a las dos menos cuarto y nos recorrimos tres restaurantes para comer antes de encontrar el definitivo, y en todos nos dijeron que ya no daban comidas, así que ser previsores!!!!!
En segundo lugar tengo que decir que para moverse por la zona creo que es imprescindible el GPS, si no lo hubiésemos llevado creo que hubiese sido imposible encontrar la mitad de los castillos porque no es que estén muy bien indicados. Así que si no tenéis haceros con uno que ahorraréis en tiempo y disgustos.
Por último decir también que visitar esta zona sale bastante caro, las entradas de los castillos rondan entre los 12 € y los 15 € por persona, y lo peor es que en la mayoría de ellos es también necesario pagar para verlos por fuera. Así que es recomendable hacer una buena selección.
AMBOISE
Después de esto continuo con el relato del día. Finalmente comimos en la Plaza de Amboise



Casas con entramado de madera y plaza de Amboise
Después de llenar el estómago recorrimos Amboise y visitamos el castillo, pero sólo por fuera, las mejores vistas se obtienen desde el puente que cruza el río.


Castillo de Amboise
Y desde allí y tras un corto paseo de unos diez minutos llegamos a el Clos Lucé, otro castillo donde vivió Leonardo Da Vinci durante sus últimos años, situado también en Amboise. En su jardín se exhiben maquetas de sus inventos.


Clos Lucé
Después dimos por terminada la jornada. Amboise es un pueblo pequeño que se recorre bastante rápido y las distancias son cortas.
Habíamos decidido que este sería un día tranquilo así que volvimos al hotel ahora ya sí a instalarnos y a disfrutar de la zona en la que nos habíamos alojado, que tampoco estaba mal!!!!
Mañana nos esperaban más castillos por visitar...
Habíamos decidido que este sería un día tranquilo así que volvimos al hotel ahora ya sí a instalarnos y a disfrutar de la zona en la que nos habíamos alojado, que tampoco estaba mal!!!!
Mañana nos esperaban más castillos por visitar...