Quiero compartir con vosotros nuestro viaje a Nueva York, que aunque ya fue en el año 2008, hablar sobre Nueva York siempre nos gusta. El viaje lo hicimos dos personas, mi mujer y yo. Fueron 12 días maravillosos, tanto que ya tenemos otro viaje organizado para el 14 de abril de este año, aunque esta vez iremos 4 personas.
Realmente el viaje comienza el 11 de septiembre de 2008, cuando salimos desde Santiago de Compostela, en coche, hacia Oporto, ya que habíamos cogido una habitación en esa ciudad para no tener que madrugar tanto al día siguiente; así que pasamos la tarde en Oporto, haciendo turismo. Esa misma mañana habíamos pasado por el aeropuerto Francisco Sá Carneiro para reservar los asientos, así que ya teníamos bastante adelantado.
Nos despertamos temprano el día 12, entre otras cosas porque la cama del hotel no era muy cómoda, pero no importaba, hoy era EL GRAN DÍA. Sin desayunar en el hotel nos fuimos al aeropuerto, dejamos el coche en el parking de larga estancia y entramos al aeropuerto; serían las 8:30 y ya había cola, el avión salía a las 11:15. Facturamos muy rápido y en cuanto abrieron las puertas de embarque, para dentro que nos fuimos. Pasaba gente de otros vuelos y no le decían nada, pero cuando vieron nuestros billetes a los EE.UU… nos metieron a una habitación para que abriéramos el equipaje de mano, mochila, mochila de la cámara de fotos, bolso. El policía nos preguntó si llevábamos las facturas de la cámara y del portátil, y como contestamos que no, nos dijo que podíamos cubrir un impreso que tenían ellos, con el modelo del aparato y número de serie, y así a la vuelta podríamos demostrar que no los habíamos comprado en EE.UU…
- Agradecidos, agente, y los objetivos (llevábamos 3 objetivos) no tenemos que ponerlos?
- Nooo, los objetivos no hace falta.
- Vale, muchisiiiiisimas gracias.
Paso por el arco de seguridad, sacar los zapatos, cinturón, etc, etc… todo muy rápido, y ya una vez dentro nos fuimos a desayunar y esperar para poder subir al avión que nos llevara a Nueva York.

Volamos con la compañía TAP, y la verdad es que no tuvimos ninguna queja de ellos, todo perfecto. La disposición de los asientos era 2 en cada lado y 4 en el centro; cada asiento con su pantalla individual y lo que era más importante para mí, espacio suficiente para las piernas (mido 1,90 y estaba preocupado por tener que ir incómodo en un viaje tan largo).

El vuelo muy tranquilo, sin turbulencias, comida aceptable tirando a rica, e incluso los tenedores y cucharillas eran metálicos, aunque el cuchillo era de plástico. En fin, que un 10 para TAP. Allá que nos íbamos cruzando el Atlántico, velocidad 900 km/h y no sé cuantos metros de altura…

…hasta que pasamos por encima de Springfield (seguro que algo tienen que ver Hommer y Bart… jajajajaja). Pues eso, que ya estábamos ansiosos por aterrizar y el avión que empieza a hacer “ochos”; subir, derecha, bajar, subir, izquierda, bajar… Entre la tormenta que había en Newark y que no nos daban permiso para aterrizar, allí que nos estuvimos un buen rato “haciendo ochos”.

Y por fin aterrizamos. Día gris, llovía a mares, pero eso no iba a estropear nuestra entrada en Nueva York. Salimos del avión y apuramos el paso para llegar pronto a inmigración, aunque luego vimos que no había apenas cola, y en 10 minutos estábamos esperando las maletas. Lo típico de las huellas dactilares, foto y “Admited”. Muy amable el poli y dándonos la bienvenida en un spanglish aceptable…
Al pillar las maletas nos fuimos directamente a pillar un shuttle. Nos dan un billete para dos personas y nos mandan a otra estancia para esperar allí la furgoneta. Mientras esperábamos, intento llamar al chico que nos había alquilado el apartamento para decirle que ya estábamos en el aeropuerto, pero no consigo contactar con él. Intento dos o tres veces más y tampoco… Empiezan los primeros nervios.
Al cabo de 45-60 minutos nos llaman para ir a la furgoneta y allá que nos vamos, sin contactar todavía con el chico del piso. Como digo antes, llovía a mares, era viernes por la tarde y teníamos que cruzar el Lincoln Tunnel. ¡¡¡2 horas de viaje!!! Y para colmo, con lo que llovía y el día tan gris, no se veia la silueta de Nueva York, algo con lo que siempre habíamos soñado... cachis!!!
En el shuttle ibamos pensando: cuando lleguemos al apartamento el chico ya no está, fijo. El apartamento está en las Herald Towers, entre el Empire State y Macys, y cuando llegamos a recepción le decimos al recepcionista, en nuestro inglés de Opening:
- Gud afternun, güi haf an apartment rent jiar.
- De apartments ar closet (dijo el tio con su inglés americano)
- Güot? (dije yo)
- De apartments ar closet; next (repitió él)
- Como que “next”, como que “next”, si mi problema todavía no está solucionado. Espik espanix?
Yo ya no sé si tenía la camiseta mojada por lo que nos habíamos mojado o por el sudor, ya que nos veíamos sin piso y corriendo a las 7 de la tarde a pillar un hotel. Y en eso apareció una señora que sí hablaba “espanix”. Con más calma le explicamos que habíamos alquilado un apartamento por internet a un tío llamado “Arturo”.
- Ahhhhh, Arturo… sí, ha salido un momento y nos ha dicho que si preguntaban por él, que ahora venía.
¡¡¡Que bien nos sentimos cuando oímos esa frase!!!
A los 5 minutos llega Arturo, nos presentamos y subimos al apartamento. Genial, tanto Arturo como el apartamento. Un piso 15º, una habitación, cocina independiente, salón, 2 cuartos de baño, 6 ascensores en el edificio, internet de ¡¡¡65Mb!!!, gimnasio en el piso 25º, lavadoras y secadoras en el piso 3º… genial.



Y una vez pasado el susto inicial, el pago de la fianza, del apartamento, preguntas sobre el piso, clave del wifi, etc… deshacemos las maletas, nos damos una ducha… y a la calle. Y que es lo primero que quieres ver en Nueva York, si vives al lado del Empire State y ya lo has visto? Pues Times Square. Subimos por Broadway arriba, nos giramos dos o tres veces para ver el Empire, y en 10 minutos pasamos de estar de noche a hacerse la luz. Madre mía como impresiona Times Square la primera vez que lo ves, y de noche.



Nos estuvimos un buen rato por allí, con los ojos como platos llanos, y cuando bajamos hacia el piso, nos topamos con nuestro primer Duane Reade, así que entramos e hicimos la primera compra en Nueva York (leche, cereales, etc), y pa’casa, que mañana tenemos excursión de contrastes.
Y este es nuestro primer día en Nueva York. Como os digo, mañana tenemos Tour de Contrastes con British Tours…