Nos despertamos pronto, todavía con los efectos del cambio horario, echamos una miradita a la ventana y descubrimos que hoy nos acompañará el sol (por fín), antes de salir buscamos un parking a través de Internet en el centro de Boston desde las 9 de la mañana hasta las 18h nos costo 14 €, después de 1 hora y media , en vez de 20 min. por culpa de otro atasco ( el tráfico de Boston es criminal ) , llegamos al parking y tuvimos que dejar las llaves del coche al del parking, no sin desconfianza, pero por lo visto allí absolutamente normal. Después de un paseo por Boston Common fuimos al punto de información, pero no tenían nada de información en castellano, así que cogimos el Freedom Trail y a patear Boston, ardillas, un anciano asiático haciendo yoga, una persona durmiendo en el césped fue de lo primero que vimos.

Al poco de seguir la línea roja que atraviesa Boston, nos topamos con una cúpula dorada, no recuerdo el nombre, pero era una especie de edificio oficial con atención al público pero todo lleno de mármol y cuadros.

He de decir que nos dimos una panzada a andar, lo recorrimos entero, disfrutando de la ciudad que es realmente bonita, destacando el Quincy Market.

Bacon Hill y el barrio italiano.




Cuando estábamos cruzando el puente para terminar el recorrido tuvimos que parar a tomar algo, del calor que hacía y nos supo a gloria. También vimos el famoso bar de Cheers.

A las 18h cogimos rumbo a Harvard, es curioso pensar que ahí estudian los cerebritos, la verdad es que había personajes de todo tipo, algunos un tanto peculiares… nos topamos con uno en particular que mantenía conversaciones acaloradas consigo mismo, jejeje.

Algo pasadas las 7 de la tarde llegamos a Salem, un pueblo embrujado dicen, realmente bonito, las calles y tiendas estaban ambientadas en la historia del lugar. Lo vimos de noche, cosa que a lo mejor nos dio mas sensación de que las brujas andaban por allí sueltas.


La casa museo de la leyenda estaba cerrada por obras y no pudimos entrar, con lo cual vimos el precioso puerto que tiene y nos fuimos a descansar, estábamos muertos creo que fue uno de los días mas duros, aunque también fue uno de los días que más nos gusto de la ruta. Y como dirían algunos… QUE BONITO ES BOSTON!



