Quizá el día que más cosas hicimos. Fuimos primeramente a la Ile de la Cité, donde se encuentra Notre Dame, una grandiosa y espectacular catedral.

Su interior es precioso, con el gran Rosetón, la maqueta de la catedral y muchos detalles más dignos de ver. Hay una tienda dentro de la catedral con colgantes, medallas y más complementos que no están tan mal de precio.
Es posible acceder a una de las torres y subir hasta arriba, pero había una cola enorme y lenta, en la cual solo duramos unos 20 minutos y nada más que habíamos avanzado 4 metros. En ese tiempo nos compramos unos helados riquísimos en un bar de al lado del templo.
Nos acercamos a la Sainte Chapelle, una capilla preciosa pero que, desgraciadamente, tenía un trozo en restauración; aunque pudimos admirar el resto:

Visitamos también la plaza de Saint Michelle, comimos unos Croque Monsieur riquísimos y nos pusimos en camino hacia el Montmartre, no sin antes pasar por el majestuoso ayuntamiento de París.
Llegamos al Montmartre en metro en la estación de Abesses, uno de los pocos con marquesina clásica. Cometimos el error de subir desde el metro hasta la superficie por las escaleras (algo equivalente a cuatro pisos), yaque se nos olvidó que Montmartre estaba a más altura que el resto de la ciudad y el metro seguía al mismo nivel.
Pasamos por la Place du Tertre, lugar recomendado por los numerosos pintores que te hacen gustosamente (aunque bastante caro) un retrato. Luego fuimos a uno de los monumentos que más me gustó:el Sacre Coeur:

Entramos dentro, pero estaban dando una misa con lo que tuvimos que completar la visita en absoluto silencio. Admiramos las vistas que daba la parte exterior de la iglesia, que ofrecia una panorámica de todo París:

Quedaba bastante tiempo, así que dimos una vuelta por el gran barrio de Montmarte, con sus sex shops, y nos encontramos con el museo Dalí, con numerosas y famosas obras del artista catalán, como sus famosos relojes:

Si eres seguidor de este artista, este museo es de obligada visita.
Por último fuimos a ver el famoso Moulin Rouge, que por lo visto daba un espectáculo, ya que estaba abarrotado.

Nos dirigimos al hotel y comimos en un Pizza Hut cercano, a costa de 50 euros del alá por dos pizzas y 4 refrescos.