Después de desayunar y de meter todas las maletas en el maletero del coche, ponemos destino en el GPS: Gran Cañon del Colorado.
Tardamos unas 6 horas en llegar a Tusayan, un pueblo a la entrada del Cañón. El camino era increíble. La lluvia nos acompañó la mayor parte del trayecto.
Llegamos al hotel, Red Feather Motel que nos costó dos días 180 $, y empieza a caer granizo otra vez. Hacemos el check in, dejamos las maletas y por fin el tiempo nos da una tregua que aprovechamos para hacer nuestra primera visita al Gran Cañon.
Llegamos a la entrada y un chico muy majo que hablaba un poco de español nos explica que si tenemos intención de ir a más de 3 parques nacionales nos conviene comprar el pase anual, creo que son unos 80$, pero nosotros solo íbamos a visitar a parte del Gran Cañón, otro parque: Yosemite. Así que nos hacemos con el pase individual que son unos 25$ y es válido 7 días. Con el pase te dan un par de mapas y una revista que te explica cosas sobre el Cañón.
Primer contacto con el Cañón, IMPRESIONANTE. Aunque ya estaba oscureciendo nos dio tiempo ha hacer una par de fotos. Vimos un par de borregos pastando por la peñas. De pronto empieza a llover otra vez pero con más fuerza, así que piernas pá que os quiero.
Una vez a salvo de la lluvia nos dirigimos al centro visitor y entramos en el super-cafeteria a tomarnos un hot chocolate, aunque más que un chocolate eso era un cocacao. Hacemos una compritas para cenar, una especie de jamón york y pan de molde y unos caramelos que hacían una pinta. ERROR. Las chucherías no son como las nuestras, son una ….., están hechas con canela y la verdad eran asquerosas.
Volvemos al hotel, cenamos, vemos el canal del tiempo y a dormir.