Esta escala es muy corta, unas cuatro horas y media, y no hay mucho tiempo y tampoco mucho que ver. Hay varias opciones para las excursiones: la del barco, descartada; contratar un minibús a la salida de la terminal, sin ningún problema, por unos 12 € por persona; lo mismo pero en taxi, bastante más caro, o si estás ya harto de andar de un lado para otro, coger el autobús de línea, que tiene la parada justo a la salida de la terminal, que te llevará al centro de la ciudad, pues el puerto está a unos 4 km.
Nosotros optamos por el minibús, que nos costó 12 € por persona e hicimos un recorrido de 3 horas y media, por las proximidades de Limassol, visitando Kourion, con yacimientos arqueológicos romanos; Omodos, pueblo pintoresco de las montañas; la choferesa nos llevó también a ver unas cataratas y nos devolvió sanos y salvos al barco.
Casa de Eustolios, en Kourion
Anfiteatro romano, Kourion.
Pueblo de Ómodos.
La moneda oficial es el euro, por lo que en este aspecto ningún problema.
Otra opción es ir a la capital, Nicosia, que está un poco retirada, más o menos a una hora de coche o autobús, pero que según comentaron los que la hicieron no tiene ningún atractivo, salvo que es el Berlín del siglo XXI, pues está dividida en dos sectores: el chipriota y el turco.