Lunes 20, Khajuraho – Benares
Nos levantamos a la misma hora de siempre, o sea pronto, y eso que hoy no tenemos prisa, hasta las 12 no hemos quedado con el grupo. El vuelo hacia Varanasi sale a las 13 horas.
El desayuno ya se va normalizando., ya comemos casi de todo.
Preparamos las maletas, y salgo a buscar un tuck tuck para que me lleve a un locutorio. Tengo mono de internet.
Por 50 Rp me llevan hasta uno y me esperan una hora, Tiempo de sobra para enterarme de que sucede por allí. Una mala noticia, ha muerto Labordeta. Era un tío que me caía muy bien. Ya de vuelta en el hotel, toca esperar a la salida. Hemos quedado a las 12 en recepción. La verdad es que podíamos haber organizado algo para esta mañana. Con todas las cosas que hay ahí fuera y nosotros perdiendo el tiempo………..
A la hora indicada salimos hacia el aeropuerto. Es muy pequeño, parece como militarizado. Nada más entrar por la valla ya hemos pasado un primer control. Antes de entrar a la terminal, otro control, pasan por el scanner las maletas y ya con la tarjeta de embarque otro control. Ahí en la sale de embarque esperamos a que pase una tormenta, y después ya vamos hacia el avión, no sin antes pasar otro control. Que pesadilla.

El vuelo, muy rápido, poco más de una hora, y ya llegamos a Varanasi.

Antes de entrar en el hotel Felipe nos propone una excursión por los Ghats.Va a ser similar a la de mañana al amanecer, pero vamos a presenciar “ La ceremonia del fuego” en honor al dios Brahma.
En el hotel nos reciben con unos collares, y después de repartir las llaves, llevamos todo a la habitación. Hay que bajar pronto, en veinte minutos empezamos.
El bus nos lleva hasta un punto en el cual ya no se puede seguir, ahí montamos en unos ricksaw que nos acercan al rio. A unas pocas calles del rio dejamos los ricksaw y hacemos el resto del camino a pie.


Llegamos al rio, y en uno de los Ghats bajamos hasta la altura del agua, y bordeando unos cuantos Ghats, a oscuras, mirando bien donde pisamos porque el peligro de caer al rio es real, vamos en busca de una barca. Al fin llegamos, y subimos a uno de las barcazas. La ha cogido con motor, que hay mucha corriente.



Ya de vuelta a la barcaza, nos dirigimos al Ghat donde se realiza la Ceremonia del fuego.
Ahí nos encontramos con un guía local, que le monta un cisco de la hostia a Felipe. Según él se ha saltado una excursión que teníamos que haber hecho con él. No es cierto, no había nada en el programa, pero le ha jodido que hagamos una sin contar con el., y claro, no ha sacado nada, que es lo que le jode. Hay que tener en cuenta que la excursión solo nos ha costado 5 euros por cabeza, como para hacerse uno rico.

Pasando de la bronca, disfrutamos de la ceremonia, y después volvemos al punto de entrada a los Ghats. No se ve un pijo, hay que tener cuidado, pero ya estamos en tierra firme.

Desandamos lo andado, encontramos los ricksaw que nos esperan, y vamos en busca del bus.
Que excursión más emocionante, se nos han puesto los pelos en punta. Merece, y mucho la pena.
Ya en el hotel, nos vamos directos a la ducha, la ropa huele fatal (del fuego).
Vamos a cenar. Hay dos restaurantes en el hotel, y en uno de ellos coincidimos con la mayoría del grupo.
Vaya comida más rica. El cordero esta cojonudo, y la pizza muy buena también, aunque como casi todo picante. Es la mejor cena, y el mejor precio, de todas las que hemos hecho en los hoteles.
Antes de volver a la habitación, una vuelta por los alrededores, una llamada por teléfono, y compro coca –cola y agua para subir a la habitación. No he encontrado cerveza.
Para las 11 ya estamos en la cama. Mañana nos levantamos muy muy pronto, a las 4,45. Hay que estar en el Ganges para el amanecer.