Domingo 19, Khajuraho
Hoy no madrugamos mucho, tenemos todo el día para ver los templos.
El desayuno lo aprovechamos un poco más que en Agra. El estomago empieza a tolerar más cosas. He probado con una tortilla, y me ha sentado bien.
Llueve a mares, el impermeable parece poca cosa, pero no hay más. No se nos ocurrió traer un paraguas…..
La primera visita es a los Templos del este. Entre chubasco y chubasco sacamos alguna foto. En esta zona solo hay 5 o 6 templos. La visita la hacemos sin más turistas que nosotros. Al salir hay unos críos que alquilan paraguas pero ya ha dejado de llover., y pasamos.


La siguiente visita es a los Templos de Oeste. Están en el mismo pueblo, o quizás habrá que decir que todo lo que hay son tiendas. Parece que ha proliferado a la vera de los templos.
Aquí así que hay más gente, y más vendedores, y noticia, no llueve. La visita empieza bien, hasta el sol se anima a salir.


Al final escampa, las nubes dejan su sitio a un sol brillante, es como si no hubiera pasado nada. Podemos seguir la visita normalmente. La visita se centra casi exclusivamente en mostrarnos las figuras que representan al Kamasutra. Tiene su cosa, está bien, pero los templos tienen algo mas, son preciosos.



En el mejor momento me quedo sin batería, ni la de repuesto está cargada, así que salgo corriendo a por la cámara pequeña. Todavía hay muchas fotos que sacar.
Después de las explicaciones del guía, nos vamos solos a ver el resto de templos. Son todos muy parecidos, pero cada uno tiene sus figuras diferenciadas. Unos cuantos de ellos, están literalmente ocupados por monos. Intimidan un poco, es mejor no acercarse a ellos, y por si acaso no mirarles a los ojos. Sueles ser un `poco violentos.


La visita se acaba, salimos hacia el bus, tenemos un rato para hacer alguna compra. Es una locura, unos te quieren llevar a su tienda y otros te siguen con las mercancías a cuestas. Lo que más venden, como no, llaveros, cartas y todo tipo de txorradas con el monotema de Khajuraho, el Kamasutra.
Ya de vuelta al hotel, Felipe nos propone ir a ver unas cataratas en unos todoterrenos, aunque está un poco en el aire por la posibilidad de que vuelva a llover. Nosotros dos ya lo hemos pensado, las cataratas tienen que estar bien, pero tiene que ser más interesante hacer una visita a alguna aldea de los alrededores.
Salgo a la puerta de la entrada del hotel, y me acerco a los conductores de los tuck tuck (siempre están ahí, como si fueran choferes particulares),y les comento mis intenciones. Queremos ir al pueblo, pero “no shopping”, y parece que me han cogido la idea. El precio 200 Rp por toda la tarde.
Poco antes de salir, Itziar (la de Bilbao), se apunta a venir con nosotros. El plan tiene muy buena pinta, y además parece que no va a llover.
Montamos en el Tuck tuck, y para nuestra sorpresa monta también otra persona, que por lo visto tiene intención de hacernos de guía., no nos hace mucha gracia, sobre todo porque esta mañana se porto de malas formas con nosotros a la salida de los templos por no haber ido a “su” tienda a comprar. Agarro un buen rebote, pero bueno no pasa nada. El tuck tuck puede con nosotros 5 de sobra.
Antes de llegar a una aldea. Vemos un templo como los de esta mañana, y paramos. Se cree que había en Khajuraho más de 90 templos, de los cuales se conservan no más de 26. En los alrededores hay muchos templos como este .

Al llegar a la aldea tenemos comité de bienvenida, parece como si lo supieran, hay un montón de niños a nuestro alrededor.


El chofer , Sony creo que se llama y “su ayudante”, nos llevan por todo el pueblo. Esta organizado por barrios, y cada barrio corresponde a una casta ¿no habían acabado con ellas?, pues parece ser que no.


La gente expectante, pero muy amable, les saco montones de fotografías, visitamos la escuela, unos pequeños templos, el lugar de reuniones de los mayores, alrededor de un gran árbol, nos invitan a pasar a sus casa, aparecen niños y más niños por todas partes. En una tienda, la única que vimos, compramos una bolsa de caramelos. Y claro, montamos la de Dios, ahora si que ya están con nosotros la mayoría de niños del pueblo. Que pasada.


Por el pueblo vemos trozos de piedras de los templos, que son utilizados para decorar las puertas, las entradas, hasta en un establo vimos una. Un gran friso sirve de mesa a una niña mientras hace unos deberes de la escuela-




De esta aldea pasamos a otra, mas de lo mismo, y ya después de recorrerlo salimos hacia Khajuraho.
La primera parada es en un locutorio, hay que llamar a la familia, luego otra parada en el Bella Italia, recomendado en el Lonely Planet. Ahí , en la terraza , en el tejado, nos tomamos unas cervecitas que entran de maravilla.
Después de un rato disfrutando, justo cuándo bajamos en busaca del Tuck tuck, cae una tormenta de la leche. La tarde pasa a ser noche en cuestión de minutos. Así que aprovechamos para contentar “al acompañante”, y visitamos sus tiendas. Lo de sus tiendas tiene gracia, serán las que le dan comisión. Compramos unos pañuelos y vuelta al hotel.

Nos despedimos de Sony, y para ser justos en vez de 200rp le damos 300rp. Íbamos uno más en el tuck tuck, y además se ha enrollado de puta madre. Un buen chaval. Nos dijo que había estado en la Expo de Zaragoza, por eso hablaba tan bien.
Cenamos en el hotel, y subimos a la habitación. Hoy ha sido un día magnifico. La excursión a las aldeas ha sido una experiencia única. Creo que la voy a recordar durante mucho tiempo.