Dia 2: Visita al Coliseo y Foro Romano
Un buen desayuno y a las 9:30 horas ya estabamos en el Coliseo, sobre las 10 de las mañanas cogimos las entradas que incluyen también la visita al Foro Romano y para dentro, os recomiendo que cogais guia, eran sólo 50 ctmos. más, impresionante ver lo que podia hacer aquella gente en esa época.
Una vez acabada la visita, nos dirigimos a unos jardines que habia al lado del Coliseo, visitamos el Moises de Miguel Angel que se encuentra en la iglesia de San Pietro in Viccoli y comimos en un restaurante con vistas al Colisseo, fatal la comidad y el lugar más caro de todos los que comimos en Roma, nos cobraron un 10% del total de la factura como propina.
Por la tarde, descansados recorrimos todo el Foro Romano
(llevar una buena guía si quereis saber los que estaís viendo), casi 3 horas de recorrido contemplando toda la belleza de estas ruinas, y salimos a la Plaza Venezia, allí immobiles permanecian los dos soldados que custodian el monumento al soldado desconocido de la primera guerra mundial,
este palacio fué residencia de Mussolini, no pudimos visitarlo porqué estaba cerrado, pero volvimos y subimos a su azotea otro dia, desde donde hay unas vistas increibles del Foro y del Coliseo.
Otra cosa que hicimos fué intentar visitar todos los monumentos o plazas tanto de día como de noche, ya que la iluminación les da un toque muy espectacular.
Nosotros habíamos dividido que monumentos visitar cada noche, pero el hecho que esten tan cerca el uno del otro, hizo que nos picaramos un poco y decir: va que está aquí al lado.
Así nuestro segundo dia nocturno, empezamos por una visita a la plagada Fontana de Trevi, ya sabeis, lanzad vuestras monedas y volvereis a Roma, fotos por aquí por allá, y vigilando con los amigos de lo ajeno, que si mirais bien, són los únicos que no prestan atención a la magnífica Fontana, que está ubicada en una plaza muy pequeña, pero acogedora.
De ahí decidimos seguir callejeando, vale la pena, ver cualquier rincón de Roma, ya que siempre encuentras algo que te llama la atención y nos dirigimos a la abarrotada Piazza di Spagna y sus famosas escalinatas (135) llenas de turistas con cámara en mano fotografiando la bella fuente que hay a sus pies, la Fontana della Barcaccia, subimos las escalinatas y nos encontramos con la iluminada iglesia Trinita del Monti, una vez acabada nuestra estancia, nos dirimos a la calle que hay en frente, Via Condotti, donde se encuentran las tiendas más exclusivas de la moda con sus precios prohibitivos.
Caminando nos volivimos al barrio del Trastevere y nos sentamos en una de sus terrazas a cenar, encontramos un restaurante donde cualquier pizza tamaño mediana a 3 euros, a parte de otras delicias. Vuelta al apartamento, buena ducha y hasta el dia siguiente.

Una vez acabada la visita, nos dirigimos a unos jardines que habia al lado del Coliseo, visitamos el Moises de Miguel Angel que se encuentra en la iglesia de San Pietro in Viccoli y comimos en un restaurante con vistas al Colisseo, fatal la comidad y el lugar más caro de todos los que comimos en Roma, nos cobraron un 10% del total de la factura como propina.
Por la tarde, descansados recorrimos todo el Foro Romano


(llevar una buena guía si quereis saber los que estaís viendo), casi 3 horas de recorrido contemplando toda la belleza de estas ruinas, y salimos a la Plaza Venezia, allí immobiles permanecian los dos soldados que custodian el monumento al soldado desconocido de la primera guerra mundial,

este palacio fué residencia de Mussolini, no pudimos visitarlo porqué estaba cerrado, pero volvimos y subimos a su azotea otro dia, desde donde hay unas vistas increibles del Foro y del Coliseo.
Otra cosa que hicimos fué intentar visitar todos los monumentos o plazas tanto de día como de noche, ya que la iluminación les da un toque muy espectacular.
Nosotros habíamos dividido que monumentos visitar cada noche, pero el hecho que esten tan cerca el uno del otro, hizo que nos picaramos un poco y decir: va que está aquí al lado.
Así nuestro segundo dia nocturno, empezamos por una visita a la plagada Fontana de Trevi, ya sabeis, lanzad vuestras monedas y volvereis a Roma, fotos por aquí por allá, y vigilando con los amigos de lo ajeno, que si mirais bien, són los únicos que no prestan atención a la magnífica Fontana, que está ubicada en una plaza muy pequeña, pero acogedora.
De ahí decidimos seguir callejeando, vale la pena, ver cualquier rincón de Roma, ya que siempre encuentras algo que te llama la atención y nos dirigimos a la abarrotada Piazza di Spagna y sus famosas escalinatas (135) llenas de turistas con cámara en mano fotografiando la bella fuente que hay a sus pies, la Fontana della Barcaccia, subimos las escalinatas y nos encontramos con la iluminada iglesia Trinita del Monti, una vez acabada nuestra estancia, nos dirimos a la calle que hay en frente, Via Condotti, donde se encuentran las tiendas más exclusivas de la moda con sus precios prohibitivos.
Caminando nos volivimos al barrio del Trastevere y nos sentamos en una de sus terrazas a cenar, encontramos un restaurante donde cualquier pizza tamaño mediana a 3 euros, a parte de otras delicias. Vuelta al apartamento, buena ducha y hasta el dia siguiente.