Taormina
Después de dejar Siracusa nos dirigimos a Taormina, visitar la ciudad, comer y entrar al teatro griego.
Bastante decepcionante la visita en si. Taormina es la más turística y cara de todas las poblaciones que visitamos. El coche lo tienes que dejar en uno de los parkings privados que hay en su falda, de allí coger un autobús que te deja en una de las puertas de entrada a la ciudad. Para ser temporada baja y entre semana aquello parecía la Rambla de BCN en hora punta. La ciudad es bonita sí, pero nos agobiamos pronto por tanto turista y a todo lo bien que nos había acostumbrado la isla: la tranquilidad, sin muchedumbres, buenos precios y nada de alemanes o japoneses. Así que no quiero ver en temporada alta cómo debe ser aquello!
Entramos al teatro griego, previo pago de unos cuantos euros, vale la pena por sus vistas y lo medianamente bien conservado que está.
Comimos en una botica que hacían paninis de embutidos para llevar, recomendado por la guía, buen y correcto bocata.
A la que hicimos el paseo y visitas pertinentes huimos de la ciudad y nos dirigimos a las faldas del Etna.
Castiglione di Sicilia-Etna
Unos amigos nos recomendaron un agriturismo en la falda norte del Etna.
Explicaré antes el tema Etna. Se puede acceder por la falda norte o la sur. En la sur hay el funicular que te sube a unos 2000 metros creo, ves el paisaje, etc etc. y después si quieres subir más tienes que ir mejor preparado más, ya sea con guía o sin él. Por la falda norte subes en coche hasta un punto que no te deja más y desde allí puedes subir hasta los 2000-2500m, creo, con una especie de 4x4 más grandes y preparados. El precio de éstos es mucho más caro que el funicular (unos 45-50 euros por persona).
Pues bien, nosotros dormimos en el agriturismo La Conca dell'Etna. Estábamos solos en 2 casitas en medio de un campo de melocotones/nectarinas. Estaba bien para pasar unos días de descanso y relax, ya que las casas disponían de cocina también. Precio correcto, no desayuno.
Cenamos unas pizzas al lado del agriturismo, cogiendo el coche claro, recomendado por los dueños y que no estuvo mal, preguntad, siempre es lo mejor en los pueblos.
Las vistas del volcán desde allí eran muy bonitas, pudimos ver la cumbre nevada y escupiendo humo, después lamentablemente las nubes lo taparon.
Así pues nos levantamos decididos a subir el Etna -en coche- (si queréis hacer algo de trekking o camino de ascensión deberéis ir preparados con buen calzado y algo de abrigo).
Nosotros no íbamos ni preparados ni abrigados, jaja, encima se levantó el día un poco tonto y no se vio la cumbre en ningún momento, así que decidimos no pagar para subir en 4x4 y ya nos bastó ver el paisaje lunar y llegar al último pueblo que fue devastado por una de las últimas erupciones. La subida en coche la hicimos por Linguaglossa, desde allí no tiene pérdida.
Para los que tengáis la suerte de ir a Stromboli pues creo que no vale la pena hacer el Etna, ya que en la pequeña isla se puede hacer la ascensión al volcán, ver el cráter y de noche dicen que es increible si tiene algo de actividad.
No hace falta decir que es muy bonito el paisaje y las carreteras que suben hasta el volcán, donde ves los diferentes colores y vegetación.
Foto Etna
A continuación ya la última parte del viaje, el norte de Sicilia: Cefalú y Castelbuono.