Necesitamos reponer alimentos y otros artículos para después poner rumbo a la pequeña ciudad de Te Anau, a orillas del lago que da nombre al pueblo y el más grande de la isla sur. Tras dar una pequeña vuelta por la ciudad nos dirigimos a Mirror Lake, un lago de aguas cristalinas como su propio nombre indica. El paseo por la zona y el propio lago tiene unas vistas de nuevo impresionantes así que decidimos que en ese entorno pararemos a comer.
A continuación nos dirigimos a The Chasm y tras 20 minutos de caminata (como siempre perfectamente señalizada y que se disfruta en un entorno inmejorable) llegamos a este espectacular salto de agua, para mí una de las visitas más bonitas de todo el viaje. El agua ha ido horadando la roca dejando formas y dibujos de formas tan extrañas como espectaculares. El sonido del agua tiene un volumen bastante alto por lo que tenemos que hablar bastante fuerte para hacernos oir y el spray de agua que deja tanta caída de agua nos empapa nuestros impermeables. No se puede estar más cerca de la naturaleza:

Seguimos nuestra ruta para llegar a Mildford Sound, fiordo dentro del mar de Tasmania. Está anocheciendo cuando llegamos, lo justo para hacer unas fotografías que parecen sacadas de alguna escena del El señor de los Anillos. Doy por sabido que es en Nueva Zelanda donde están grabadas las películas de la serie y es fácil buscar en google los emplazamientos empleados en cada una de ellas:

Hoy pasaremos la noche en el parking de Mildford Sound ya que al día siguiente tenemos el paseo en barco que nos regaló la agencia. Hay un bar restaurante al lado y a él nos dirigimos para tomar algo. Un asturiano nos ve las pintas de españoles y nos cuenta su experiencia en las Antípodas y él es uno de los que nos dice que el invierno es muy buena época de visita (si no quieres practicar cualquiera de los muchos deportes de riesgo que se hacen por allí) porque en verano el paseo en barco puede tener colas de espera de hasta dos horas