Después de haberme tirado un mes pateando los Himalayas en noviembre/diciembre, este verano sabía que mis opciones de vacaciones en NZ estarían muy limitadas porque no tenía muchos más días. El año anterior ya me pasó algo parecido, y conseguí encajar un Great Walk (Paparoa) en Navidad, siguiendo la tradición de los últimos años, y luego una semana en Nelson Lakes en febrero. Este año, como volvía de Nepal a una semana escasa de las Navidades, decidí pasarlas en casa y saltarme la tradición, y luego encajar una semana en febrero en algún otro sitio. Como sería mi única oportunidad de ruta del verano, tenía que ser algo espectacular, y decidí combinar dos a las que les tenía echado el ojo desde hacía tiempo: primero, el Routeburn track pero con un side trip a Lake Wilson atravesando el Valley of the Trolls, y luego volviendo a Glenorchy por el Caples, y después la subida a Brewster hut para visitar Brewster Glacier. Routeburn track fue mi primer Great Walk, prácticamente mi primera ruta multidía en NZ (con la excepción de una cerca de casa para entrenar), y la que me enamoró y me enganchó completamente a esto del tramping, como lo llaman aquí. Es la etapa que inauguró este diario hace ya unos años, y siempre he dicho que para mí está en el top 3 de rutas en NZ por lo variada que es, las vistas que tiene, y su magnífica relación calidad/esfuerzo (o como me gusta decir a mí, clicks por km). No soy de repetir rutas, pero la Routeburn es una que no me importaba en absoluto repetir, sobre todo para combinarla con un sitio al que le tenía echado el ojo desde hacía tiempo, después de ver fotos y sobre todo leer una historia de una pareja que lo eligió para casarse allí (imaginaos tener que recorrer más de 30km con la mochila a cuestas, cargando con el vestido de novia y todo, y convencer a tus invitados para hacer lo mismo). Lake Wilson es un lago alpino muy cerquita de Lake Harris, por donde pasa el Routeburn track, y se puede visitar como excursión de día o como desvío entre la primera y segunda cabaña. El valle que une Lake Harris con Lake Wilson tiene el muy romántico nombre de Valley of the Trolls, y ya solo con el nombre me tenía cautivada.
En mayo, cuando se abrió el plazo de reservas para el Routeburn track, conseguí reservar dos noches en Routeburn Falls, con idea de hacer Lake Wilson como excursión de día entero con una mochila pequeña, y una tercera noche en Lake McKenzie. En lugar de terminar en The Divide como la otra vez, era mucho más fácil logísticamente volver andando a Glenorchy. Esto es muy habitual y mucha gente vuelve por uno de los valles del Greenstone/Caples, un loop que engancha con el Routeburn en su extremo sur, justo donde estaba la antigua Howden hut, y que recorre los dos valles (Greesntone y Caples). Se puede acceder tanto desde The Divide como desde el extremo sur de Glenorchy, y es muy habitual combinarlo con el Routeburn haciendo lo que se suele llamar Routeburn-Caples o Routeburn-Greenstone. En mi caso, yo me decidí por el Caples porque tiene mejor fama, pero cualquiera de los dos hubiera valido. Suponía añadir una noche más, en Upper Caples hut, que es una cabaña privada que se reserva al margen del DOC (en realidad es una antigua cabaña del DOC, que cuando construyó Mid Caples, mucho más moderna, cedió Upper Caples a la Deerstalkers Association, una asociación de cazadores que permite usar la cabaña a no-cazadores también). Mid Caples es mejor cabaña pero la distancia desde Lake McKenzie era demasiado grande y Upper Caples me cuadraba mejor, así que nada más reservar las cabañas del Routeburn reservé también esta. Lo siguiente eran los vuelos a Queenstown, un Airbnb para la primera noche en la ciudad, y los traslados. Alquilar un coche en Queenstown para dejarlo aparcado durante 5 días en Glenorchy sale muy caro, así que lo mejor yendo yo sola era pasar la primera noche en Queenstown, contratar el traslado al Routeburn Shelter (el punto desde donde empieza el Routeburn Track) al día siguiente, y la recogida desde el Greenstone carpark para que me llevaran de vuelta a Queenstown cinco días después. Lo contraté con Info & Track, $131 en total, y como ofrecen también un servicio de consigna de mochilas por $10/noche, aproveché para dejarles una mochila pequeña con la ropa y las cosas con las que no quería cargar durante la ruta.

Routeburn - Greenstone - Caples
En total fueron 4 noches, 5 días, 70 km, y más de 2400 m de ascenso acumulado. Todas las cabañas tenían gas así que no tenía que preocuparme de cargar con eso, pero al ser 5 días la mochila iba bastante llena, sobre todo con la comida! Pero en general, al ser Great Walk, es una ruta sencilla que no penaliza mucho el llevar algún kilo de más, aunque hubo un par de días bastante largos.
Día 1: Routeburn Shelter a Routeburn Falls hut. 10.7 km, 3h
Había reservado el shuttle de Info&Track que salía de Queenstown a las 11:15, pero cuando llegué a su oficina en el centro de la ciudad me dijeron que había habido un accidente en la carretera que va de Glenorchy al Routeburn Shelter y que el shuttle de las 8 de la mañana todavía no había vuelto, así que íbamos con retraso. La carretera estaba cortada y no sabían muy bien a qué hora podríamos salir. Menos mal que ese primer día era corto y había margen porque no se hacía de noche hasta las 9. Estuve dando una vuelta por Queenstown, haciendo tiempo, y aproveché para comer un sándwich de Fergbaker, junto a Fergburger, que estaba buenísimo, y acercarme a recoger la llave de Upper Caples hut a la tienda Small Planet (al ser una cabaña privada, sin ranger, hay que recoger una llave y pagar un depósito de $50 que te devuelven al devolverla). Al final acabamos saliendo pasada la 1 y nos tiramos un buen rato parados en la carretera porque seguía cortada a ratos, y hasta las 3:30 no empecé a andar desde Routeburn Shelter. Este primer día es muy sencillo y vas siguiendo el curso del río Routeburn. El camino hasta Routeburn Flats, donde está la primera cabaña (que es mucho menos popular que Routeburn Falls, y es mucho más fácil conseguir hueco), es prácticamente llano y son unas dos horas, y a partir de Flats empieza la subida a Falls, que es otra hora más.




Río Routeburn entre Shelter y Flats

Millones de helechos

Rifleman o tītitipounamu, el pájaro más pequeño del país, pesa sólo 6 g y es una monada

Routeburn Flats visto desde la subida hacia Falls
Después de 3 horas llegué a Routeburn Falls. El día estaba bastante nublado y la previsión era de lluvia esa tarde y todo el día siguiente, pero esa tarde por lo menos había respetado y me había librado. Al día siguiente, desgraciadamente, iba a diluviar…
Routeburn Falls es una cabaña enorme y bastante moderna, con dos dormitorios separados de la cocina y literas en lugar de camas corridas. A pesar de estar ya en febrero, en el comedor seguía colgado el enorme mural de “Bienvenidos a Routeburn Falls, Feliz Navidad” en distintos idiomas que ya había visto en mi primera visita años atrás (podéis ver la foto en la primera etapa de este diario), y el ranger nos retó a todos a intentar identificar 25 de los idiomas a cambio de una tableta de chocolate Whitakers con almendras (para quien no lo sepa, Whitakers es una de las delicatessen de NZ y posiblemente el souvenir más habitual…).

Bienvenidos a Routeburn Falls hut
Día 2: relax total.
La previsión se cumplió y se tiró toda la noche jarreando, y por la mañana estaba todavía cayendo con ganas así que mis planes de ir a Lake Wilson ese día se esfumaron. Lo bueno de reservar dos noches en Falls era que me daba un poco de margen por si hacía mal tiempo, porque todavía podía ir a Lake Wilson al día siguiente, de camino a McKenzie, aunque fuera un día bastante largo. Me tiré todo el día vagueando, leyendo, comiendo y charlando con los pobres que fueron llegando a la cabaña empapados hasta las orejas. La gran mayoría eran extranjeros, sobre todo australianos y europeos, que suele ser lo habitual en los Great Walks. A media tarde había parado de llover y la ranger nos animó a acercarnos a ver las cascadas que dan nombre a la cabaña y que están a escasos 5 minutos de ésta, porque con la cantidad de agua que había caído estaban a rebosar. Y no solo esas cascadas, sino que todo el lateral de la montaña que se veía desde el porche de la cabaña estaba cubierto de cascadas improvisadas y era todo un espectáculo.

Cascadas por todas partes después de todo el día lloviendo

Routeburn Falls

Flats desde Falls

Routeburn Falls hut

Estampa típica de una cabaña de NZ después de un día de lluvia
Día 3: Routeburn Falls a Lake MacKenzie pasando por Valley of the Trolls, Lake Wilson y Conical Hill. 20.3km, 8h
El día amaneció bastante gris. La previsión, según el ranger, era de mucha nube todo el día, y cuando estuve hablando con él me dijo que no tenía pinta de mejorar. Dos días antes, cuando todavía tenía cobertura, yo había mirado en Windy y la previsión era de nube por la mañana pero despejado después, pero obviamente esto podía haber cambiado en esos dos días así que cuando el ranger me dijo que daba lo mismo salir pronto que salir tarde porque no ganaba nada por esperar, le hice caso y empecé a andar antes de lo que tenía previsto. Esto fue un error, y una vez más comprobé que windy es más fiable (incluso a dos días vista) que las previsiones del metservice (el servicio meteorológico local que usan los rangers).

Routeburn Falls hut (a la izquierda) y el lodge de los tours privados (a la derecha)
A las 8:30 ya estaba en marcha. No llovía pero había nube baja y la visibilidad era bastante mala. Según iba subiendo hacia Harris Saddle me iba metiendo más en la nube y la visibilidad empeoraba por momentos. Mis planes de visitar Lake Wilson se esfumaban, y me daba mucha rabia porque era el principal motivo del viaje y de repetir la ruta. Pero está claro que cuando reservas una ruta en NZ con casi 9 meses de antelación obviamente te arriesgas a que el tiempo se tuerza.


Camino de Lake Harris
Cuando había hecho la Routeburn por primera vez años antes había tenido muy mal tiempo en este segundo día, con lluvia intensa durante todo el día, y tenía la esperanza de quitarme la espinita porque se supone que es el día más bonito de los 3. Pero al llegar al saddle al cabo de una hora vi, o mejor dicho, no vi el lago Harris que sabía que estaba a pocos metros del camino. La nube /niebla era tal que no se veía ni rastro del lago. Llegué al Harris shelter a las 10 y decidí que esperaría allí un rato a ver si las nubes levantaban un poco, porque total no tenía nada que perder.

Harris shelter

Desde el shelter, sin perder la esperanza
Este refugio es para descansar y, obviamente, refugiarse en caso de mal tiempo, pero es muy básico, no tiene más que asientos (ni camas, ni gas, ni agua) y no se puede dormir allí excepto en caso de emergencia. Me armé de paciencia y estuve una hora esperando, porque veía que asomaban trozos de cielo azul, y no quería perder la esperanza. Finalmente a eso de las 11 decidí que la cosa había mejorado lo suficiente como para atreverme a intentar llegar a Lake Wilson, dejando la mochila grande en el refugio y llevando solo una pequeña mochila de día conmigo (la tapa superior de mi Osprey se desengancha y se convierte en una pequeña mochila en sí misma, que viene genial para estos casos).

Lake Harris – Lake Wilson está sobre la cascada de la izquierda
Retrocedí unos 300 m por donde había venido hasta llegar al desvío que sale hacia el Valley of the Trolls. Este camino no es oficial, no forma parte de la Routeburn y técnicamente es “off track”, pero se está volviendo tan popular que es fácil identificar el camino, y hasta la app mapy (que es estupenda para seguir rutas de hiking por todo el mundo) lo tiene marcado. Desde este punto se veía muy bien Lake Harris, ahora que las nubes habían levantado lo suficiente, pero seguían estando un poco bajas y yo seguía teniendo esperanzas de que mejorara un poco más.

Para llegar a Lake Wilson hay que atravesar el Valley of the Trolls y subir a lo alto de la cascada
Afortunadamente, el tiempo iba mejorando por momentos. Al ver la cascada que sale de Lake Wilson a lo lejos y darme cuenta de que iba a tener que subir hasta allí arriba me alegré mucho de que no estuviera lloviendo! El camino va bordeando Lake Harris hasta que lo deja atrás y se empieza a adentrar en el Valley of the Trolls, y parece un paisaje sacado de un cuento. O directamente un escenario de película. Es completamente surrealista que algo tan bonito esté tan cerquita de la Routeburn y la inmensa mayoría de la gente no lo conoce y se lo salta. Pero por otro lado, este valle es una zona ecológicamente muy frágil y por eso DOC no lo ha hecho camino oficial, ni lo publicita de ninguna manera, porque si aumentara mucho el número de visitantes seguramente tendrían que poner pasarelas de madera para evitar daños al suelo y las plantas.




Valley of the Trolls

Mirando hacia atrás, con lake Harris al fondo
Uno de mis miedos era cómo de inundado estaría el valle después de lluvia intensa. Sabía que era una zona de humedal donde lo normal es mojarse incluso en días secos, y me deba miedo que después de la que había caído el día anterior estuviera demasiado inundado como para poder atravesarlo bien. Pero el ranger me había dicho que no debería haber problema, y que podía intentar seguir el camino pegada al margen izquierdo del valle en lugar de ir por todo el centro, y así evitar la peor parte, y eso hice. No tuve ningún problema y no me mojé nada. Cuando llegas a la base de la cascada tienes que atravesar el río pero esto tampoco supuso ningún problema. Un vez estás en el lado derecho (según miras hacia la cascada), el camino empieza a ascender por las rocas. Esta parte es la más peliaguda, sobre todo cuando todavía queda nieve del invierno. En mi caso solo había algo de nieve arriba del todo. En total son 200 m de ascenso por las rocas, pero es más fácil de lo que parece desde lejos, y en una media hora estaba arriba.

Valley of the Trolls y Lake Harris desde la subida hacia Lake Wilson – el pico de la derecha es Conical Hill
Lake Wilson está justo al llegar arriba, y es de donde sale la cascada. Es un lago alpino muy fotogénico, bordeado por Mt Erebus (1978 m) y Mt Xenicus (1912 m), y cada vez hay más gente que acampa allí para hacer cima en alguno de los dos picos. La verdad es que entiendo por qué alguien querría casarse allí, y es de esos pocos sitios que me hacen replantearme mi negativa a acampar. Pasar allí la noche y ver el atardecer y el amanecer sobre las montañas debe ser absolutamente espectacular.



Lake Wilson

Conical Hill desde Lake Wilson – veis las 4 figuras en la cima?
Si hubiera tenido más tiempo (yendo el día anterior y volviendo a Routeburn Falls a dormir) hubiera explorado un poco más la zona, posiblemente rodeando el lago para asomarme al ridge del lado izquierdo que separa Mt Aspiring NP de Fiordland NP. Pero tenía mucho camino por delante antes de llegar a Lake MacKenzie a dormir, y quería subir a Conical Hill, un side trip oficial del Routeburn que sale de detrás del shelter, así que no me podía entretener mucho. La bajada fue algo más rápida que la subida pero tampoco mucho. El tiempo iba mejorando por momentos y las fotos a la vuelta fueron casi mejores que a la ida. Cuando llegué a la base del valle me crucé con la primera persona en todo el día, o mejor dicho, la primera persona desde que había salido de la ruta oficial. Realmente es una pasada tener todo el valle y el lago para uno solo. Antes de llegar a Lake Harris me senté en una de las rocas a comer, en uno de los sitios más bonitos que he visto en NZ.


Valley of the Trolls


Volviendo hacia Lake Harris

Lake Harris, ya sin nubes

Routeburn Shelter, ya sin nubes
Tres horas después de haber abandonado mi mochila llegué al shelter por segunda vez. Desde justo detrás del shelter sale el camino que sube a Conical Hill, un side trip del Routeburn que la vez anterior no había podido hacer porque estaba diluviando. Es una subida de unos 40 minutos (unos 265 m de ascenso) y hay dos miradores. Lake Harris se ve mejor (más completo) desde el primero, pero las vistas 360 grados desde el segundo son impresionantes: por un lado, Lake Harris y todo el valle por el que había venido, incluyendo una perspectiva muy diferente de Lake Wilson y la cascada, y por otro, el Hollyford Valley por el que seguiría camino esa tarde hacia Lake MacKenzie. Se veía incluso Lake McKerrow y Martin’s Bay, el punto en el que el Hollyford Track termina en el mar de Tasman.

Lake Harris desde el primer mirador

Lake Wilson y la cascada por la que había subido (y bajado) un par de horas antes, vista desde lo alto de Conical Hill

Lake McKerrow y Martin’s Bay, en el mar de Tasman

Hollyford Valley

Lake Harris desde lo alto de Conical Hill
Me tiré un buen rato allí arriba, haciendo fotos en todas direcciones. Había gente pero no exagerado. Finalmente emprendí la bajada, que fue algo más rápida que la subida, y volví al shelter a recoger la mochila. Eran las 4 de la tarde cuando por fin abandoné el shelter con la mochila a cuestas; tenía unos 7.5 km por delante antes de llegar a la cabaña en Lake MacKenzie, pero eran principalmente de bajada y sencillos. El camino va avanzando por la falda de la montaña, con increíbles vistas del Hollyford Valley hacia la derecha, y con montones de flores pese a estar ya casi a finales de verano. El Hollyford track es una ruta que discurre por este valle a la que le tengo echado el ojo desde hace tiempo, pero es logísticamente complicada (y los traslados salen bastante caros para uno solo), así que hasta ahora ha tenido que esperar. Todo este trozo era nuevo para mí, porque la otra vez las vistas eran nulas con la lluvia y las nubes.

Routeburn Shelter: a la izquierda el camino hacia Lake Harris y Routeburn Falls, y a la derecha el camino que se adentra en el Hollyford Valley hacia Lake MacKenzie








Hollyford Valley
Los últimos 2 ó 3 km son una bajada bastante pronunciada (pero en zigzag y sencilla) hasta Lake MacKenzie, con unas vistas espectaculares de éste. Tiene un color muy bonito, y se ven muy bien tanto la cabaña del DOC como la de los grupos privados. El último tramo justo antes de llegar al fondo del valle atraviesa un bosque que parece de cuento, lleno de musgo y árboles que crecen directamente en las rocas.



Lake MacKenzie

Bosque de cuento
Después de más de 8 horas andando llegué por fin a la cabaña, con ganas ya de quitarme las botas. No había sido un día difícil, pero sí largo, y por eso mi primera opción era haber hecho Lake Wilson el día anterior, pero lo que no quería era perdérmelo así que estaba muy contenta de haber podido llegar, y no me importaba en absoluto el esfuerzo. Fui de las últimas en llegar a la cabaña (porque obviamente la gran mayoría de la gente tarda muchísimo menos en recorrer este tramo, al no desviarse) y no quedaban muchas camas libres así que no tuve muchas opciones para elegir, y me tocó irme al dormitorio que está separado de la cabaña principal y es más antiguo y con camas corridas, pero a pesar de todo conseguí cama en el extremo de la fila (mucho mejor que estar embutida entre dos extraños). Después de soltar los bártulos me acerqué al lago, donde casi todos mis vecinos de esa noche se habían dado un baño porque hacía bastante calor esa tarde. Yo me abstuve, en parte porque era ya tarde y en parte porque no me apetecía que las sandflies me comieran viva. Esa noche, cenando, el ranger en su charla nos contó que en toda la temporada de verano había habido como 5 ó 6 días de sol, incluido hoy. Ha sido un verano nefasto en cuanto a clima en todo el país, pero especialmente en Fiordland, con tracks cerrados por riesgo de avalancha y muchos días de lluvia intensa. Parece que una vez más, la suerte con el clima me sonreía, y mi reserva de un día extra en Routeburn Falls no podía haber sido más estratégica.


Lake MacKenzie y su cabaña
Día 4: Lake MacKenzie a Upper Caples. 22.8 km, 7.5h
Otro día largo por delante. La primera parte de la ruta, desde Lake MacKenzie hasta Lake Howden, ya la había disfrutado con buen tiempo en mi primera visita. Desde Lake Howden sale un desvío hacia el Greenstone-Caples y aquí es donde dejé atrás el Routeburn track. Aquí precisamente, en Lake Howden, había una cabaña la última vez, pero una avalancha se la llevó por delante hace unos años y DOC decidió no reconstruirla.

Hay montones de cascadas por el camino…

…incluyendo la impresionante Earland Falls

Lake Howden

Dejando atrás Routeburn para adentrarme en Caples
El camino bordea el lago Howden hacia el sur, y un poco antes de llegar al siguiente lago (Lake McKellar) sale un desvío a la izquierda que te lleva hacia McKellar Saddle y continúa hacia el Caples Valley. La subida al saddle era el único tramo de subida del día, y aunque no era mucho (350 m de ascenso), el camino va entre árboles y con el calor que hacía era bastante agobiante. Me decepcionó un poco que no había vistas del lago McKellar desde ningún sitio gracias a los árboles, y seguía subiendo con la esperanza de que al menos desde lo alto del saddle tenía que verse algo… pero no. Lo que sí que hay son un par de tarns y una pasarela de madera para proteger el suelo, todo muy fotogénico.

McKellar Saddle
Desde el saddle aún quedan algo más de 8 km hasta llegar a la cabaña, y aunque son de bajada, no os voy a engañar, se hacen pesados. Casi todo es metido en bosque y sin muchas vistas, así que se vuelve un poco aburrido. Yo estaba ya cansada y me empezaron a molestar las botas, algo que no me suele pasar, y no veía el momento de llegar y quitármelas.

Cabecera del Caples Valley
Eran pasadas las 5 de la tarde cuando por fin llegué a la cabaña, que está metida en un claro a unos 200 m del camino, pero si no vas muy atento es fácil saltarse el desvío y ni te enteras porque la cabaña no se ve desde el camino. Había una pareja australiana que había llegado hacía un rato, y esa noche no esperábamos a nadie más. Vaya contraste con las noches anteriores! La cabaña está antigua pero es cómoda y tiene de todo, aunque el baño está bastante alejado y metido en el bosque – algo que lloviendo y en plena noche es bastante incómodo, aunque yo solo experimenté la segunda parte. Hacía muchísimo calor y decidí atreverme a lavarme un poco en el río, a cambio de varias picaduras de las odiosas sandflies de rigor. Esa noche compartí un buen rato con la pareja australiana, intercambiando historias y planes para los días siguientes. Una de las mejores cosas de hacer estas rutas yo sola es que me obliga a hablar con más gente y siempre acabas conociendo a alguien interesante.
Día 5: Upper Caples a Greenstone Carpark. 17.9 km, 4h 45m
Último día! Tenía la recogida en el parking a las 12:45, y el DOC decía que tardaría unas 5 horas en recorrer los 18 km desde Upper Caples hasta allí: eso se tradujo en empezar a andar muy pronto! A las 7 estaba ya con la mochila puesta, mientras los australianos seguían durmiendo. Lo único bueno de empezar a andar a esas horas intempestivas es que me encontré varios grupos de ciervos junto al río. Alguna vez había visto algún ciervo suelto el algún camino, pero nunca tantos como allí. No se me olvidaba que es zona de caza y de hecho acababa de dormir en una cabaña de cazadores…


Ciervos en Caples Valley
Como el sol no pegaba todavía del todo hacía un poco de fresco y acabé tardando mucho menos de lo esperado en llegar a Mid Caples hut, la cabaña nueva del DOC que reemplazó a Upper Caples. Como tampoco quería llegar muy pronto al parking y morirme de asco allí peleándome con las sandflies, decidí parar un rato en Mid Caples y hacerme un té, pero resulta que esta cabaña no tiene gas (y yo no llevaba porque no lo había necesitado ninguna noche). A pesar de eso estuve un rato allí sentada, haciendo tiempo y comiendo frutos secos.


Caples Valley y Mid Caples hut
Justo después de la cabaña se atraviesa un cañón bastante cerrado por donde baja rugiendo el río Caples, y es muy chulo pero no fui capaz de sacar una foto digna. Los 10 km desde Mid Caples hasta el parking son cuesta abajo, siguiendo el río y con vistas del valle todo el rato. Es un paseo bonito pero no espectacular, y comparado con lo que había visto en el Routeburn, quizás un poco decepcionante. Hay mucha gente que dice que quien quiere hacer Routeburn pero no consigue plaza en las cabañas puede hacer Greenstone/Caples como alternativa, y hombre, es una opción, pero no tiene nada que ver.

Río Caples




Caples Valley
Me dio tiempo a parar para comer antes de llegar al parking a las 12:45 clavadas. Quería evitar estar allí esperando pero resulta que el shuttle llegó tarde y me tocó esperar más de media hora todas formas… Y así terminó mi versión extendida del Routeburn Track. Ni una gota de lluvia en los 4 días que estuve andando, y un día de relax en medio con toda el agua del mundo. Meter Valley of the Trolls y Lake Wilson fue todo un acierto, y es sin duda uno de los sitios más bonitos que he visto en NZ.
El shuttle me llevó de vuelta a Queenstown, donde recogí mi mochila en la oficina de Info & Track y devolví la llave de Upper Caples en Small Planet, antes de coger el bus de vuelta al aeropuerto a por mi coche de alquiler para ir a Wanaka esa misma noche antes de atreverme con Brewster Hut al día siguiente…

Río Caples, junto al parking