Volvimos a subir al tren, esta vez rumbo a Florencia (Trenitalia), con los billetes comprados por internet (no hace falta validar nada en las maquinitas si compras los billetes por Internet, subes al tren con la hoja impresa que te descargas en el pc cuando lo compras, viene con un código que te valida el propio revisor del tren). El tren era de alta velocidad y la duración del viaje fue de hora y media.

Florencia es maravillosa, pero hay que ir en otra época del año, sobre todo cuando no haya cruceros... fue terrible... había miles de ellos haciendo cola por todas partes, no pudimos entrar en el Duomo porque la cola daba vuelta a la catedral (y al sol de agosto). Menos mal que teníamos las entradas compradas por internet para la Galería de la Academia donde vimos el David, impresionante, un hombre gigante y perfecto en un sólo bloque de mármol. Si llevas las entradas reservadas hay que ponerse en la cola de la izquierda (me explico) sitúate frente a la puerta, a la derecha verás una cola enorme de gente, son los que van sin entrada, a la izquierda hay una cola pequeñita, esa es la vuestra. No se podían hacer fotos.
Lo primero que te encuentras a la entrada es El Rapto de las Sabinas, de Juan de Bolonia. 1582. Cuando Rómulo fundó Roma, quería que los pueblos se unieron a su gran ciudad. Para instar a los sabinos, pueblo muy poderoso de la región, a unirse, raptaron a todas sus hijas para que se casaran y se quedaran en Roma. El momento elegido para el grupo escultórico es el rapto de una de las jóvenes, mientras su padre no puede hacer nada y mira horrorizado, tapándose la cara.
Al salir de la galería de la Academia nos sentamos en una plaza preciosa donde había un antiguo orfanato, hacía mucho calor y decidimos comer ligero pues nos esperaban los Ufizzi...
La construcción del palacio de los Uffizi fue comenzada en 1560 por Giorgio Vasari, siguiendo órdenes de Cosme I de Médicis. Su finalidad inicial era albergar las oficinas de las magistraturas florentinas, una vez que se quedó pequeño el Palazzo Vecchio. De esta función deriva su nombre de «Galería de los Oficios». Las obras terminaron en 1581. Durante años, partes del palacio sirvieron para almacenar las piezas de arte de la magnífica colección de la familia Médicis. La galería es maravillosa, estaba prohibidísimo sacar fotos. Entre otras muchas obras, destacan "El nacimiento de Venus" y "El Doríforo".
Desde una ventana pudimos ver El ponte Vecchio. Para conectar el Palazzo Vecchio (el palacio municipal de Florencia) con el Palazzo Pitti, en 1565 Cosimo I de Medici le solicitó a Giorgio Vasari que construyera el famoso Corredor vasariano sobre el puente (a la derecha). Y para aumentar el prestigio del puente, en 1593 les prohibió a los carniceros realizar sus actividades comerciales en ese lugar; el sitio que dejaron vacante fue inmediatamente ocupado por los joyeros y comerciantes de oro. La asociación de carniceros había monopolizado los negocios sobre el puente desde 1442.

Recomiendo tomar algo en la terraza, es carilla, pero las vistas de la catedral son fabulosas.
Entramos al Palazzo Vecchio, pero sólo pudimos acceder a la entrada, no teníamos tiempo para más, visitamos la Piazza della Signoria donde está la fuente de Neptuno y una copia del David muestra su sitio original.

No podíamos dejar de visitar la casa de Dante, ubicada en pleno corazón florentino, entre la Iglesia de San Martino y la Piazza dei Donati, la casa de los Alighieris, es uno de tantos sitios que no se pueden dejar de ver si se está en la bella ciudad de Florencia.
Cenamos a los pies de la cúpula en una terraza preciosa, a la derecha teníamos la casa de Donatello. Yo pedí lasagna, no me pareció nada del otro mundo, mi madre las hace más ricas
Anochecía y la ciudad se volvió aún más mágica...
No queríamos irnos, quedaba tanto por ver... un día en Florencia no te sabe a nada, pero nos consoló pensar que aún nos quedaban cuatro días enteros para estar en Roma.
Foro de Roma