Pasamos la noche en viaje en autobús de Belgrado a Banja Luka, ya que no hay viajes nocturnos a Sarajevo. Llegábamos sobre las 6 y pico de la mañana a la ciudad bastante cansados ya que era la segunda noche en la que apenas dormíamos, teníamos un par de horas antes de coger el autobús a Jajce, así que fuimos a visitar el centro, a pesar de ser tan temprano ya empezaba a haber movimiento por la calle, especialmente en el mercado.

La estación está bastante alejada, así que es un pateo a tener en cuenta. La ciudad no tiene nada en especial, ya que duplicó su tamaño después de la guerra debido a los serbios de la República de Krajina trasladados desde Croacia en la guerra y es bastante nueva, aunque está bastante aseada. La zona del centro estaba muy limpia y está bien, fue un paseo agradable, aunque eso es todo.

El autobús a Jajce costó 12,2 KM por cabeza mas algo menos de 1€ por mochila, una tónica esta de pagar por llevar equipaje en el maletero, el cambio 1€ - 2KM aprox, (horarios de Autoprevoz), el viaje por carretera ascendiendo el curso del río Vrbas es espectacular, como resultó ser todas las carreteras bosnias. Nada más llegar paramos en un bar a tomarnos algo fresco, lástima que el aire acondicionado prácticamente no exista en este país y eso de poner hielos en los refrescos no lo lleven mucho, y asearnos un poco ya que llevábamos bastantes horas sin parar. Este pueblo también era muy poco turístico, pero es muy bonito, el casco antiguo está encaramado en la ladera de una montaña, con la fortaleza en lo alto del todo desde las que se divisan unas vistas muy chulas del pueblo y los alrededores.

Había unas obras en las famosas cascadas, por lo que el entorno perdía un poco de encanto, se nota que muchas partes del pueblo están en fase de restauración ya que tiene potencial para ser un sitio turístico regional.

Queríamos llegar a Mostar esa misma tarde, así que nada más comer cogimos el autobús (salidas desde Jajce, si se quiere más información también se puede contactar por email con la web de turismo de BiH, contestan rápido). Había varios en un corto espacio de tiempo y pillamos el primero que vino, nos equivocamos ya que resultó ser algo más caro (unos 54 KM los dos) y tardaba más, aunque al final tampoco estuvo mal ya que discurría por la parte croata de la Federación de BiH, un paisaje muy verde y como no, bastante bonito.
Nada más llegar a la estación de autobuses de Mostar una señora nos ofreció una habitación en su casa, así que enseguida pudimos salir para disfrutar de esta ciudad. La reconstrucción realizada ha sido espectacular, y todo el casco antiguo otomano está impresionante, especialmente el puente, es hermoso, con una forma muy estilizada y una altura de más de 20 metros que le confieren una silueta incomparable.
Nada más llegar a la estación de autobuses de Mostar una señora nos ofreció una habitación en su casa, así que enseguida pudimos salir para disfrutar de esta ciudad. La reconstrucción realizada ha sido espectacular, y todo el casco antiguo otomano está impresionante, especialmente el puente, es hermoso, con una forma muy estilizada y una altura de más de 20 metros que le confieren una silueta incomparable.

Toda esta zona está llena de tiendas y restaurantes, cenar en una de las terrazas de al lado del río tiene un encanto especial y encima a buen precio (los 2 por 35€ con comida y bebida de sobras), hay un montón de sitios donde elegir y a precios bastante bien. El inconveniente es que es bastante turístico ya que mucha gente viene en excursiones de día desde Dubrovnik, aunque esto hace que se pueda pagar en euros en muchos sitios.
