14 de Agosto
Bueno, después de una noche “especial”, fuimos al edificio principal (que es el que se ve en las fotos de la web y en la mayoria de críticas de tripadvisor) para desayunar. Algo rapidillo y ale..a la furgo...nos esperaba un día que le tenía muchas ganas (Blyde y llegada al Kruger)...pero que luego nos salió algo rana.
Primero de todo...a coger provisiones antes del Kruger. Paramos en el Spar del pueblo a llenar la furgo de agua, sandwich, fruta, embutido, zumos, vasos y platos de plástico. Aquí tuvimos un "susto" con mayúsculas con el coche, pensábamos que estaba averiado, que nos lo tenían que cambiar, nuestros planes a la "caca"... pero ¡¡¡nada que se arregle apretando el embrague antes de arrancar el coche!!!.
Dentro del Kruger, podréis encontrar de todo en las tiendecitas de los campos pero bastante más carillo, pero esa noche dormíamos en Tamboti, donde no hay ninguna tienda de este tipo y queríamos tener reservas para cenar y desayunar el día siguiente.
Seguimos la R37 hacia Sabie atravesando el Long Tom Pass, donde las vistas ya empezaban a prometer. De ahí siguiendo la R532 hasta Graskop, donde repostamos. En estas ciudades ya puedes encontrar un aroma más africano en todos los sentidos: casas, vehículos, gente,...
Continuando por Graskop hacia el norte hicimos nuestra primera parada en las Mac Mac Falls. No dejan de ser unas simples cascadas pero el precio estaba tirado (R10) y había un mercadillo de artesanía interesante. Recomendable hacer un stop (también hay aseos
[align=center] Mercadillo y vistas de las Mac Mac Falls


Continuamos hacia el Blyde River Canyon...venían las paradas más “esperadas”....pero nos encontramos a un gran enemigo (la niebla!!!!
Descartamos los Bourke’s Potholes porque no queríamos llegar tarde a Kruger, pero no perdonamos la paradita en The Three Rondavels. Aquí la niebla ya no era tan espesa (es la parte final del cañón) así que disfrutamos un buen rato de la zona y del mercadillo de artesanía que había montado, además de quedarnos alucinados con la fiesta que se llevaban algunos del lugar con la música a tope y bailando como poseídos por alguno de sus dioses tribales,jejej

The Three Rondavels
Cambio de chófer...Tom Tom OK...pasajeros OK...¡¡¡vámonos al Kruger!!!
Durante nuestra estancia los horarios de entrada/salida tanto para los campos como para las puertas de acceso al Parque eran de 6.00 a 18.00, así que queríamos llegar a Orpen Gate(nuestra puerta de entrada) con tiempo para hacer el check-in en Tamboti (a 10 minutos de Orpen), comer algo y quitarnos la ansiedad con un primer paseo por esa zona del Parque.
Antes de llegar....upps la poli....control del permiso de circulación....llevábamos el internacional...¿dónde está?...por aquí...uff...sin problemas.
Los últimos 40 km se nos hicieron eternos. Llevábamos mucho disfrutado y vivido pero los 5 pensábamos que esta parte del Kruger era la que más esperábamos del viaje.
Poco más de las 15.00 llegamos a Orpen Gate. Primer control. Les enseñamos la Confirmation Letter y sin problemas. Llegamos a la Puerta. En un cartelito ponía que había estado galardonada con el premio a la mejor “Gate” del Kruger pero la chica que nos atendió no pudo ser más borde ni sosa. Nos dio un tríptico con info del Parque (y de cómo actuar con los elefantes) y nos grapó el permiso de entrada. (NO LO PERDÁIS, ya que cuando hagáis el check-in el último día en el último campo que os alojéis se ha de presentar para que os den el permiso de salida a presentar en la puerta por donde os vayáis de este maravilloso parque).
A un par de kilómetros estaba el campo de Orpen. Para alojarse en Tamboti (y creo que en Maroela también) se ha de hacer el check-in en Orpen. Trámite rápido, nos dan las llaves de las tiendas y allà vamos. Primer vistazo al panel de avistamientos para anotar lo que había alrededor del campamento: elefantes!!!leones!!!..¿seríamos capaces de verlos?
Llegamos a Tamboti. Un campo precioso, integrado 100% con la naturaleza que los rodea. El alojamiento en en Safari Tents de 2 o 4 personas. Cuando llegamos a la nuestra allí estaban los velvet monkeys para recibirnos. Menuda juerga llevaban por encima de la tienda, saltando sin parar,...fue un gran recibimiento!!!

Entrada a Tamboti y nuestros amigos los velvet

El alojamiento es fantástico: tienda de lona con dos camas, toallas, nevera, un pequeño armario, tu terracita con mesa y sillas, al lado de la valla con vistas al río (seco en esta época). Genial. No teníamos baño privado (algunas tiendas sí lo tienen) pero las instalaciones comunes estaban muy cerca y limpísimas, os lo aseguro. Había leído muy buenas críticas en el foro de sanparks como que era muy auténtico y, la verdad, no nos defraudó en absoluto!!

Nuestro alojamiento en Tamboti. Perfecto!!!

Dejamos rápido los trastos, comimos más rápido aún un par de sandwiches y a la furgo!!!
NOTA: Todos los trayectos que hemos hecho son a unos 20-30 km/h, con muchas paradas cuando veíamos a un animal o un pajarillo que nos llamaba la atención, por lo que podéis comprobar cuánto se puede ver en un día
Salimos de Tamboti (eran las 16.30) y, nada, en un par de km ahí nos espera nuestro primer hallazgo: las jirafas, seguidas de cebras, ñus y kudus hembras. Estábamos alucinados, los tienes ahí al lado, te miran, se cruzan delante de ti...buaaa es una pasada!!Como se nota que eran los primeros,jejej




Bueno, no hay mejores carreteras que otras, tan sólo hay que escoger una y tener suerte. La mayoría de avistamientos (sobre todo de felinos) son cuestión de suerte: un minuto más tarde y ya no lo pillas!!!
Salimos hasta la H7 y nos desviamos parcialmente por uno de los los loops cercanos, parando por cualquier indicio que veíamos pero aparte de los simpáticos (el primer día porque al final los aburrimos jejej) impalas, no tuvimos mucho éxito. De momento 0 de los Big Five...cómo cambiaría la cosa mañana.




Apurando mucho, cinco minutos antes de las 18, llegamos a Tamboti. Descansamos un poco, se hizo noche cerrada, cerradísima. Silencio, paz, tranquilidad sólo rota por el canto de algún pajarillo o porque algo se mueve entre unas ramas.
Siguiendo con el horario safari, a las 19.30 ya estábamos zampándonos los sandwiches. la pastillita de turno, un poco de Relec y alé..Dimos una vueltecilla por la valla del camping con nuestras linternas a ver si sonaba la flauta y, una vez, detectamos unos ojillos brillantes mirándonos...no lo pudimos concretar pero era una especie de gineta pequeña que se escondió entre los hierbajos.
De vuelta a las tiendas, otro espectáculo que podréis disfrutar en Kruger...los cielos nocturnos: no había visto tantas estrellas en mi vida, y la luna, llena a tope, nos despidió del primer día en este maravilloso lugar. Tamboti, un campsite diferente pero 110% recomendable.
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