Martes 2 de Agosto: Auckland – Paihia (294,5 km)
Había llegado la hora de la verdad, después de dos días en Nueva Zelanda (realmente un día y medio) tocaba el turno de coger el coche y emprender nuestra aventura alrededor de las dos islas. Aunque habíamos quedado en que nos recogerían a las 8:30 am al lado del hotel para darnos el coche, después de esperar un buen rato, al final tuvimos que ir nosotros a buscarlo a la tienda.
Poco a poco nos fuimos desprendiendo del nerviosismo inicial (sobre todo yo que conducía), gracias también a que para salir de Auckland sólo teníamos que seguir la carretera que pasaba por delante de la tienda de coches.
Conforme nos alejamos de la ciudad el tráfico se hace cada vez menos fluido, cosa que me ayuda a ir cogiendo el ‘truquillo’ al hecho de conducir por la izquierda. La chica de la agencia de coches nos avisó que a las afueras de Auckland está el único peaje del país y que se puede pagar o bien por teléfono o bien usando unas máquinas en una gasolinera BP situada justo antes de llegar al peaje. Nos decidimos por esta última opción y aunque con la tarjeta de crédito no fuimos capaces, pudimos solucionarlo con las monedas.
Ahora sí, ya habíamos abandonado por completo la gran ciudad. La autopista pasó de tres carriles a uno sólo, pero casi ni nos dimos cuenta, absortos como íbamos viendo el paisaje (sobre todo mi pareja, ya que yo cada vez que miraba para otro lado que no fuera la carretera acababa dando un volantazo).
Tras conducir durante dos horas llegamos hasta Whangarei, la ciudad más septentrional de Nueva Zelanda y verdadera puerta de entrada a Northland (así es como se conoce la zona norte de la Isla Norte). En la zona de Tikipunga encontramos las Whangarei Falls, conocidas como las cascadas más fotogénicas de Nueva Zelanda. Si bien es verdad que son muy llamativas, personalmente creo que hay de más bonitas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Desde aquí sale una serpenteante carretera escénica que te lleva por la costa hasta Matapouri, donde nos encontramos con una de las más hermosas playas de Northland.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Con su arena blanca y sus aguas tranquilas daban ganas de pegarse un bañito, pero tampoco estaba el día para muchas alegrías. Justo en el horizonte se podían ver las Poor Knight Islands, considerada como una de las cinco mejores reservas marinas del mundo. Está prohibido desembarcar pero es un lugar muy famoso para el submarinismo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A muy poca distancia hay un pequeño sendero que te lleva hasta la que creemos es la playa más bonita de todo el país: Whales Bay, simplemente espectacular.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Para comer paramos en un bar en medio de la nada y nos comimos unas ‘Chiken Burger with chips’ que estaban de lujo (no sé si por el hambre que teníamos o porque realmente estaban buenas).
Llegamos a Paihia, seguramente la ciudad más conocida de Bay Of Islands, que es una bahía con más de 150 islas y destino muy apreciado en verano. Aquí es donde íbamos a pasar la noche así que empezamos nuestra búsqueda de alojamiento. Decidimos que cada día elegiría uno el sitio donde dormir, siendo la primera elección el Anchorage Motel, situado a muy pocos metros de la playa y muy bien equipado. La mujer de recepción era muy simpática y cuando le explicamos que al día siguiente queríamos hacer la excursión del ‘Hole In the Rock’ se ofreció a reservárnosla por teléfono, cosa que nos ahorraba el tener que ir nosotros al puerto.
Con el tema del alojamiento zanjado y la excursión del día siguiente reservada nos fuimos directos al Waitangi Treaty Grounds. Este lugar es famoso porque el 6 de febrero de 1840 fue donde se firmó un tratado por el cual la corona inglesa reconocía los derechos de los maoríes. A destacar la Canoa de guerra Maorí, construida con tres arboles kauri, y que puede llevar a más de 120 guerreros.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
No muy lejos de la canoa encontramos el Treaty Grounds (‘Explanada del Tratado’), siendo éste el lugar donde se celebra cada año la conmemoración de la firma del Tratado de Waitangi.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Justo en frente están la Treaty House, hogar del primer gobernador británico permanente, y el Te Whare Runanga (Templo Maorí inagurado en 1940 para conmemorar el centenario del tratado) que contiene hermosas tallas en las paredes.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Era un poco tarde ya, así que decidimos volver a Paihia. La búsqueda de un supermercado resultó ser más difícil de lo esperado, después de dar varias vueltas pudimos encontrar uno abierto y comprar algo para la cena.
Miércoles 3 de Agosto: Paihia – Kaitaia (128,5 km)
Las previsiones se cumplieron y, aunque el día amaneció nublado, no amenazaba lluvia.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A las nueve de la mañana salimos del puerto de Paihia. Llegamos a la zona en que se supone que se encuentran los delfines, y efectivamente hacen su aparición. Parece que nos estuvieran esperando, y aunque son cuatro o cinco, tenemos la oportunidad de disfrutarlos de muy cerca.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El siguiente destino era el famoso ‘Hole in the Rock’ en la Isla Motukokako, pero antes pasamos por el curioso faro del cabo Brett.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Ya de regreso desembarcamos en la bahía de Otehei de la isla Urupukapuka.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El crucero te daba la oportunidad de volver a Paihia o parar en Russell y luego coger el ferri por tu cuenta. Nosotros decidimos hacer esto último para poder visitar uno de los pueblos con más encanto de Northland.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Cuando por fin volvimos a Paihia estábamos hambrientos así que nos fuimos directos al restaurante Frank’s Pizzas, situado justo en frente del puerto.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Con el estómago lleno pusimos rumbo norte hasta llegar a las Haruru Falls, a tan solo 3 km de Paihia. Es una cascada de tan sólo 5 metros de caída sobre el río Waitangi.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A poca distancia se encuentra el pueblo de Kerikeri, desde donde sale el camino que te lleva hasta las Rainbow Falls, unas cascadas de 27 metros de altura que nos recordó muchísimo a las Whangarei Falls que habíamos visto el día anterior.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Hoy me tocaba elegir a mí elegir el motel, así que nada más llegar a Kaitaia me decanté por el Northerner Motel, que tenía mejor pinta por fuera que por dentro la verdad. Intentamos buscar algún sitio para cenar, pero después de caminar durante un buen rato y no ver ningún sitio abierto acabamos en un KFC.
Jueves 4 de Agosto: Kaitaia – Dargaville (547,8 km)
Hoy iba a ser un día muy largo, tocaba recorrer la Península de Aupori, llamada ‘Cola de Pez’ por los maoríes. Es una estrecha franja de tierra de 12 km de ancho bañada al oeste por el Mar de Tasmania y al este por el Océano Pacífico. El pueblo de Waipapakauri está considerado como la puerta de entrada a la península, siendo aquí donde se halla uno de los desvíos que te lleva directamente a la 90 Miles Beach (Playa de las 90 Millas), la playa más larga del país aunque en contra de lo que dice su nombre sólo mide unas 60 millas (aproximadamente 96,5 km).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Desde aquí hasta el Cabo Reinga, situado en el extremo norte de la península, hay unos 100 kilómetros. Según la creencia maorí es desde este cabo de donde los espíritus de los muertos emprenden el viaje hacía el Hawaiki (El Más Allá), de hecho Reinga significa ‘Mundo Subterráneo’.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Una imagen clásica de este lugar es el famoso Faro del Cabo Reinga, el más septentrional de Nueva Zelanda.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Este es también el lugar donde se encuentran las aguas salvajes del Mar de Tasmania con las aguas más tranquilas del Océano Pacífico.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tuvimos bastante suerte ya que empezó a chispear justo cuando nos íbamos. Fue una falsa alarma, y para cuando llegamos a Te Paki (Playa de Dunas Gigantes) hacía muy buen día.
Es una zona muy curiosa porque pasas de estar rodeado de una vegetación exuberante, casi tropical, a solamente ver montañas y montañas de arena. Aunque cuesta bastante subir a lo alto de las dunas una vez arriba tienes unas vistas que bien merecen el esfuerzo realizado.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Desde aquí nos fuimos hasta la no menos conocida Spirits Bay, un lugar sagrado para los maoríes, siendo aquí donde descubrimos las ‘piedraconchas’, pequeñísimas conchas que cubrían toda la playa como si fueran granos de arena.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En un principio la playa de Rarawa Beach era uno de esos lugares que los apuntas como posibles visitas, pero que si no los ves no pasa nada. Menos mal que al final decidimos tomar el desvío y recorrer los apenas 5 km que hay hasta la playa. Sus brillantes arenas blancas la convierten en una de las playas más hermosas del país. Aprovechamos el hecho de estar en un lugar como este para comer unos sándwiches, tras lo cual pusimos rumbo sur.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Al pasar de nuevo por el pueblo de Waipapakauri no pudimos evitar la tentación de hacer una nueva visita a la Playa de las 90 Millas.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
A partir de aquí cometimos un error trás de otro. Para llegar hasta el bosque de Waipoua Forest teníamos dos opciones: ir hasta Kohukohu y coger un ferri que nos llevaría hasta Rawene o seguir por la carretera principal hasta Ohaeawai, para luego tomar el desvío dirección Opononi. La ruta más corta era la primera pero como no estábamos seguros de los horarios del ferri nos decantamos por la ruta más larga, esta fue nuestra primera decisión errónea. Aunque la verdad es que el paisaje era muy guapo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Había leído en los foros que las distancias en Nueva Zelanda engañan, pero no fue hasta ese día en el que nos dimos cuenta. El trayecto era de unos 140 km pero tardamos una barbaridad en recorrerlos y para cuando llegamos a Opononi ya empezaba a oscurecer. Desde aquí hasta el Waipoua Forest sólo hay unos 22 km pero la carretera está llena de curvas y cubierta de vegetación así que tardamos más de lo pensado en llegar hasta el bosque. Deberíamos haber parado en Opononi y al día siguiente haber continuado, pero este fue nuestro segundo error del día, creer que nos daría tiempo visitar el bosque antes de que anocheciera.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El Waipoua Forest es un lugar que vale la pena visitar debido a sus magníficos arboles kauri. Los maoríes han bautizado al kauri más grande como Tane Mahuta, ‘el Dios del Bosque’. Mide 51 metros de alto y tiene un contorno de catorce metros, se accede fácilmente a él, gracias a una sencilla caminata de sólo cinco minutos desde el parking. Se cree que tiene más de 1.500 años, lástima que cuando llegamos apenas había luz para apreciar todo el esplendor del bosque.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
El tercer error del día fue decidir avanzar hasta Dargaville en vez de regresar a Opononi. Se nos hizo totalmente de noche, menos mal que en una gasolinera el chico nos indicó donde podíamos encontrar los únicos dos moteles que había en el pueblo y que estaban uno en frente del otro.
Como en la recepción del que más nos gustaba resultó que no había nadie decidimos irnos al otro. Pero cuál es nuestra sorpresa cuando llegamos a la recepción y tampoco hay nadie. Empezábamos a estar un poco preocupados, pensando que íbamos a pasar la noche en el coche, cuando aparece el dueño que había ido a comprarse la cena.
La verdad es que el Dargaville Motel tenía peor pinta por fuera que por dentro, la habitación estaba realmente bien. Después de una buena ducha y mientras veíamos las noticias tomamos la decisión que a partir de ahora cuando llegaran las cinco de la tarde dejaríamos de avanzar.