Hola, cuando pensamos ir a Roma, busqué por la red y encontré este foro, de donde salió gran cantidad de información muy útil para el viaje. Pienso que lo menos que puedo hacer es contar nuestra estancia de viernes a lunes (21 al 24 de septiembre).
Llegamos al aeropuerto de Fiumicino sobre las tres de la tarde, y al salir de recoger equipaje, como teníamos contratado un servicio de transfer, nos estaban esperando para trasladarnos al hotel.
El hotel Novecento (www.novecentohotel.it/ ), situado a unos 15 minutos andando del Coliseo. El hotel es relativamente nuevo (del 2004) y muy limpio, pero las habitaciones son muy pequeñas, incluido el cuarto de baño. Nuestra triple era una cama de matrimonio y un sofá que se hacia cama. La televisión solo emitía cadenas en italiano, con lo cual enterarse de algo era difícil. El desayuno no está mal, tienes bollería, tostadas, mermeladas de varias clases, yogurt, bueno, lo típico. Para mí que desayuno un yogurt y un café, suficiente.
Lo que mas me molestó del hotel, es que nada mas llegar, sin subir ni tan siquiera a la habitación, me querían cobrar ya la estancia. Como no les funcionaba la maquina de las tarjetas de crédito, me dicen que les pague en metálico, cosa a lo que me negué. Al día siguiente ya tenían la maquina reparada y les tuve que pagar. Igual tenían miedo de que me fuera sin abonar la estancia. Lo siento, mi impresión es para no volver a este hotel y por supuesto no lo recomiendo. Mucho más cerca del Coliseo hay otros hoteles donde alojarse. Que a 200 € la noche ya les vale.
Bueno, el tema del viaje y lo que vimos. Salimos del hotel y con un bus (que por cierto, es verdad lo que dicen todos, no paga nadie. Tú tienes que validar los billetes cuando subes, pero en 4 días no vimos a ningún inspector que controlara el pago. La gente sube y baja por todas las puertas. Los billetes se compran en estancos y tiendas que tienen un cartel con una “T” y valían 1 euro.) nos dirigimos hacia la Boca de la Verdad, donde llegamos tarde por 5 minutos: Desde fuera se puede hacer la foto, pero te quedas sin meter la mano como en la película de vacaciones en Roma.
Dimos un agradable paseo por la orilla del Tiber, visitamos Isla Tiberina, y entramos en el barrio del Trastevere encaminándonos hacia la Iglesia de Santa Maria, en la Plaza del mismo nombre. Muy bonita, vale la pena verla. Visita y después cena en la Calle San Francisco A Ripa, donde esta el restaurante La Fraschetta, recomendado en el foro. Nosotros Cenamos en uno muy cerca de este y también muy famoso. La pizzeria Ivo a Trastevere. Surtido de entrantes romanos (Supplí –bolas de arroz con tomate y queso, rebozadas y fritas-, Fiori di Zucca –flor de calabaza rebozada-, olives escolana –aceitunas gordal rellenas, rebozadas y fritas, y bacalao rebozado), una pizza de quesos muy grande QUE BUENA !!!!!!, un tiramisú, botella de chianti y agua, no llegando a 45 €.

Como se cena pronto (el horario normal de cocina es de 20 a 22,30 horas), tranvía y traslado hacia Piazza Navona, para ver Roma de noche. Por desgracia, la fuente de los cuatro ríos estaba de reforma y mas seca que el desierto de Almería. Mucho ambiente con sus pintores y caricaturistas, y atiborrada de gente. Después visitamos (todo a un tiro de piedra) el Panteón, la fontana de Trevi, y la Piazza de Spagna, que también estaba de reforma. Via Condoti con la calzada levantada por obras, con lo que perdía casi todo el glamour de sus tiendas. Reventados como estábamos (mi hija tenía 9 años y cuando se rinde no da ni un paso mas) tomamos un taxi que por 9 euros nos dejó en el hotel.
Llegamos al aeropuerto de Fiumicino sobre las tres de la tarde, y al salir de recoger equipaje, como teníamos contratado un servicio de transfer, nos estaban esperando para trasladarnos al hotel.
El hotel Novecento (www.novecentohotel.it/ ), situado a unos 15 minutos andando del Coliseo. El hotel es relativamente nuevo (del 2004) y muy limpio, pero las habitaciones son muy pequeñas, incluido el cuarto de baño. Nuestra triple era una cama de matrimonio y un sofá que se hacia cama. La televisión solo emitía cadenas en italiano, con lo cual enterarse de algo era difícil. El desayuno no está mal, tienes bollería, tostadas, mermeladas de varias clases, yogurt, bueno, lo típico. Para mí que desayuno un yogurt y un café, suficiente.
Lo que mas me molestó del hotel, es que nada mas llegar, sin subir ni tan siquiera a la habitación, me querían cobrar ya la estancia. Como no les funcionaba la maquina de las tarjetas de crédito, me dicen que les pague en metálico, cosa a lo que me negué. Al día siguiente ya tenían la maquina reparada y les tuve que pagar. Igual tenían miedo de que me fuera sin abonar la estancia. Lo siento, mi impresión es para no volver a este hotel y por supuesto no lo recomiendo. Mucho más cerca del Coliseo hay otros hoteles donde alojarse. Que a 200 € la noche ya les vale.
Bueno, el tema del viaje y lo que vimos. Salimos del hotel y con un bus (que por cierto, es verdad lo que dicen todos, no paga nadie. Tú tienes que validar los billetes cuando subes, pero en 4 días no vimos a ningún inspector que controlara el pago. La gente sube y baja por todas las puertas. Los billetes se compran en estancos y tiendas que tienen un cartel con una “T” y valían 1 euro.) nos dirigimos hacia la Boca de la Verdad, donde llegamos tarde por 5 minutos: Desde fuera se puede hacer la foto, pero te quedas sin meter la mano como en la película de vacaciones en Roma.

Dimos un agradable paseo por la orilla del Tiber, visitamos Isla Tiberina, y entramos en el barrio del Trastevere encaminándonos hacia la Iglesia de Santa Maria, en la Plaza del mismo nombre. Muy bonita, vale la pena verla. Visita y después cena en la Calle San Francisco A Ripa, donde esta el restaurante La Fraschetta, recomendado en el foro. Nosotros Cenamos en uno muy cerca de este y también muy famoso. La pizzeria Ivo a Trastevere. Surtido de entrantes romanos (Supplí –bolas de arroz con tomate y queso, rebozadas y fritas-, Fiori di Zucca –flor de calabaza rebozada-, olives escolana –aceitunas gordal rellenas, rebozadas y fritas, y bacalao rebozado), una pizza de quesos muy grande QUE BUENA !!!!!!, un tiramisú, botella de chianti y agua, no llegando a 45 €.

Como se cena pronto (el horario normal de cocina es de 20 a 22,30 horas), tranvía y traslado hacia Piazza Navona, para ver Roma de noche. Por desgracia, la fuente de los cuatro ríos estaba de reforma y mas seca que el desierto de Almería. Mucho ambiente con sus pintores y caricaturistas, y atiborrada de gente. Después visitamos (todo a un tiro de piedra) el Panteón, la fontana de Trevi, y la Piazza de Spagna, que también estaba de reforma. Via Condoti con la calzada levantada por obras, con lo que perdía casi todo el glamour de sus tiendas. Reventados como estábamos (mi hija tenía 9 años y cuando se rinde no da ni un paso mas) tomamos un taxi que por 9 euros nos dejó en el hotel.
