Finalizado el trekking y después de un día de descanso en Strawberry Fields, aprendiendo alguna cosa acerca de la permacultura, llega la hora de volver a Arba Minch.
Salimos por la mañana, en dirección norte para llegar, en un par de horas a Arba Minch. Por el camino, pillamos la hora punta de las vacas en la carretera, lo que nos retrasa un poco, pero al final, llegamos a Arba Minch a la hora de la comida.

Volvemos a comer en el jardín del Tourist Hotel y después de comer, nos dirigimos hacia el lago Chamo. Aquí tomamos una barca que nos llevará a Crocodile Market, una zona del lago en la que se encuentran un gran numero de hipopótamos y cocodrilos.
Algunos de los cocodrilos, son realmente impresionantes, animales de mas de seis metros de longitud, que te hacen sentir muy vulnerable en el cascarón en el que te encuentras flotando. Sin embargo, apenas reparan en nosotros y solo si nos acercamos demasiado a ellos, cuando están tomando el sol en la orilla, empiezan a moverse y se sumergen en el lago, pasando junto a nosotros, momento en el que te das cuenta de que el cocodrilo es mas largo que la barca en la que estamos.

No son, pero, los cocodrilos los que parecen preocupar al barquero que gobierna nuestra barca, los hipopótamos son una cosa muy diferente. Cuando un hipo se vuelve de cara a nosotros y se sumerge, el patrón, arranca rápidamente el motor y se va de allí. No en vano, es el hipopótamo el animal que causa más muertes de personas en África. A cualquiera de los bichos que vemos aquí, no le costaría nada en absoluto colocarse debajo de nuestra barca y subir de golpe, volcando la barca y dando con todos los que estamos en ella, en el agua,….. En un lugar lleno de hipopótamos y cocodrilos!

Finalmente, regresamos a puerto sanos y salvos, aunque mojados, eso si, que en el viaje de regreso, se levanta viento de cara y las olas salpican a todos los que estamos en la barca.
A la mañana siguiente, nos levantamos y nos vamos a las montañas que están cerca de Arba Minch, una subida bastante pronunciada, nos eleva setecientos metros por encima del nivel del lago y llegamos a los poblados de los Dorze.
Si te suben a un helicóptero con los ojos vendados y aterrizas aquí, al abrir los ojos puedes pensar que estas en los Alpes. El paisaje, de un verde esmeralda increíble y los bosques y prados que aparecen ante ti, recuerdan los paisajes alpinos.

Una vez en el poblado, vamos a ver otro de los mayores atractivos de este viaje. Un mercado. Sin duda, los mercados que hemos tenido la ocasión de visitar en este viaje, son magníficos, pasear entre las “paradas” de dichos mercados, sentarse y contemplar el ir y venir de gente, que llegan, a veces desde lugares bastante distantes, para vender sus productos y comprar otros, es para mi, de los mejores lugares para ver e intentar comprender un poco a los habitantes del lugar.

Además de visitar el mercado, podremos ver las particulares cabañas que construyen esta gente, son las cabañas de tipo elefante, si veis la foto entenderéis porque se les llama así. Lo curioso, es el motivo por el que se les da esta forma. En este lugar, llueve y mucho. El suelo está prácticamente siembre húmedo, de manera que estas cabañas, tienden a pudrirse por la parte que toca el suelo. Fabricando estas cabañas con esta forma, es posible cada cierto tiempo, recortar la parte inferior dañada, de manera que la cabaña pasa a ser un palmo mas baja, pero de aquí a que llegue a ser tan baja que haga incomodo el vivir en ella, pues pasaran años.

Después de pasar el día en la zona, al caer la tarde iniciamos el descenso hacia Arba Minch, donde nos espera la cena y el hotel. Mañana temprano, partimos hacia el valle del Omo, va a ser un día entero en la carretera.