MARTES:
Último día en Roma. Nuestro avión salía a las 19:40, así que teníamos aún toda la mañana por delante. Teníamos pensado ir a ver las Catacumbas de San Calixto, pero como cierran a las 12 de la mañana, para abrirlas de nuevo por la tarde, no sabíamos si íbamos a llegar a tiempo, ya que debíamos dejar el hotel, llevar las maletas a Termini, llegar hasta las catacumbas que están a las afueras, y para colmo, esperar a que se formara un grupo de Españoles para hacer la visita, ya que son visitas guiadas y hay que esperar a que salga un grupo en tu idioma. Así que decidimos dormir un rato más, desayunar y dedicarnos a pasear. Cuando dejamos el hotel fuimos a Termini a dejar las maletas en las consignas. Cuando entres a la estación, busca el cartel que pone deposito bagagli. Tendrás que bajar a la planta -1. Allí dejas tus maletas, te dan un ticket y te vas tan tranquilo. No tuvimos ningún problema y nos cobraron por dos maletas 8 euros unas 5 horas. Está abierto desde las 6 de la mañana hasta las 12 de la noche y las 5 primeras horas te cobran 4 euros por maleta, luego ya consultad la tarificación.
Nos bajamos dando un paseo hacia el Coliseo ya que queríamos comprar un último regalo. Habíamos leído en una guía que en Roma hay una cafetería a la que iba el Papa Juan Pablo II a comprar café antes de ser papa. Así que fuimos a la cafetería a comprar ese café. Esta cafetería está en la via dei Serpenti y se llama Antico café Brasile. Nos gastamos 24 euros en 3 paquetes, creo que eran de kilo. Si quieres te lo muelen alli mismo o sino te lo puedes llevar en grano. Os puedo asegurar que hacía mucho tiempo que no olía un café así. La maleta, la casa cuando llegamos, todo olía a café, una pasada. Si vais, lo vais a diferenciar perfectamente porque tienen fotos del papa pegadas en las cajas de este café.
Una vez terminadas las compras dimos una vuelta por el Coliseo y vuelta a Termini para comer y recoger las maletas. Comimos en un restaurante por unos 23 euros, un rissotto, una calzone y 2 botellas de agua. La calzone enorme y el risotto riquísimo. Recogimos las maletas y a por el tren dirección aeropuerto. Os recomiendo que saqueis los tickets al entrar en la estación, en las taquillas de trenitalia o en las maquinas expendedoras de trenitalia, recordad, las verdes, blancas y rojas. Nosotros fuimos directos al andén, que está el último de todos, tienes que andar un montón por los andenes hasta llegar al de el leonardo express. Cuando fuimos a sacar los tickets en las máquinas que había allí, las que os comenté azules y plateadas, resulta que estaban fuera de servicio… vereis que hay un señor de trenitalia que si quereis os hace los tickets manuales, como si fuera un recibo, pero os cobra 1 euro más por billete…y si ya son caros (14 euros) sumale otro euro por cada billete. Así que volvimos por el andén hasta otras maquinas de estas azules que os digo. Metimos el dinero y el último euro se lo tragó, resultado, la máquina no iba ni para alante ni para atrás, tuvimos que pulsar el botón de devolución, y tras varios intentos, nos hizo un ticket por el importe que habíamos metido, menos el euro que se había tragado. Pensé que se iba a tragar los 28 euros que habíamos metido…
Así que vuelta a la zona de entrada de Términi y esperar la larga cola de las taquillas de trenitalia. Menos mal que un señor muy amable que hablaba español y que estaba en un stand, creo recordar de un hotel, y que debía conocer a los de las taquillas, nos hizo el favor de ir él a por el dinero y nos ahorró el trago de estar esperando ahi un montón de tiempo, y perder el tren al aeropuerto. Nos dijo que esas máquinas azules, son de una empresa contratada por trenitalia, pero que si tienes cualquier problema con ellas, trenitalia no puede hacer nada. Tendrías que ponerte tu mismo en contacto con la empresa y ver que solución te dan, y claro, nosotros como turistas solo nos iba a quedar perder el importe que la máquina se hubiera tragado… así que usad siempre las máquinas de trenitalia. Después de este contratiempo, nuevamente al andén y al tren. El avión salió con bastante retraso, casi 1 hora, pero bueno, ya era lo de menos. Como curiosidad, si os poneis en el lado izquierdo del avión, a la vuelta veréis Valencia desde el aire, si vuestro destino es Madrid. Nosotros pasamos ya de noche y era una pasada.

Una vez en tierra solo quedaba despertar del sueño, esperando poder volver pronto a la ciudad eterna, y la ciudad de nuestros sueños...