Nos levantamos hacia las 6,30 y desayunamos en el Coffe Corner del edificio principal. No hace tanto frío como ayer, pero la fruta y los bollos que hemos dejado en la caja a prueba de osos están helados.


Entramos en el museo.

Hacemos el checkout y nos dirigimos al Yosemite Ridge Resort, nuestro cámping de hoy, sin prisas y haciendo algunas paradas por el camino.




Aparcamos delante de recepción pero está cerrado, el restaurante también y no se ve ni un alma. En estas que llega un abuelo y los tres vamos a ver si encontramos a alguien que nos atienda. Encontramos al propietario, llamado Joe, trapicheando con su ranchera por allí dentro. Nos abre la tienda tan sólo para hacer nuestro check in y luego vuelve a cerrar. Le pregunto por el checkout, no sea que también esté cerrado… me contesta que mañana sí que va a estar abierta recepción, y si no, que dejemos la llave dentro del bungalow. Nosotros flipando…
Nos preparamos algo en la cocina de nuestro bungalow y luego, como ha salido el sol, decidimos coger el coche e ir hasta Groveland.
Paradita por el camino:

Una vez llegados a la bendita gasolinera, aprovechamos también para comprar víveres para la cena y para los días siguientes en el supermercado.
Entre que llegamos, compramos y volvemos ya casi es de noche, así que volvemos al cámping sin pasar siquiera por Groveland, que está al lado.
No sabemos si mañana estará abierto Tioga para llegar hasta Bishop, nuestra siguiente parada. Tenemos la esperanza de que en recepción nos puedan informar sobre esto… vana ilusión, como vamos a ver pronto.
Continuará…