Martes, 22 de Mayo de 2012
Nos levantamos a las 4 de la mañana. Que duro se está haciendo esto. Tantos días durmiendo tan poco y hoy nos pegamos este madrugón. Como duele! La noche anterior habíamos estado decidiendo a que mirador íbamos a ir: ya que no cogeríamos el coche y viendo lo que se tardaba en hacer los recorridos y que el primer bus salía a las 4:30 de la mañana siendo el amanecer a las 5:20 pues lo mejor era ir a un punto cercano. Como teníamos la primera parada de la linea roja delante del hotel decidimos ir al Hopi Point.
Pues nos enfundamos en unas cuantas capas. Yo llevaba una camiseta normal, una camiseta térmica, un forro polar y la cazadora y aún así tenía frío. No se a que temperatura estábamos pero rondaría los 0ºC. Por el día la cosa mejoraba bastante y la temperatura subía a los 25ºC.
El primer autobús salio tarde. Se veía ya bastante y teníamos miedo no llegar a tiempo. Pero bueno, llegamos con el tiempo suficiente. Imaginar lo dormida que estaba que cuando llevaba unas 10 fotos sacadas..... se me acaba la batería de la cámara... ¿y la de sustitución? En la habitación. Pues ale!! Se acabaron las fotos. A disfrutar del entorno!.





Después del Hopi Point fuimos un rato al Powell Point y cuando ya llevábamos otro rato pensamos en ir a ver los dos miradores que no nos había dado tiempo a ver el día anterior, pero al final, como hacía frío y yo quería meterme un muy largo rato bajo el agua caliente decidimos irnos al hotel. Y menos mal porque no llevábamos reloj y no pensamos que fuera tan tarde. A las 7 más o menos llegamos al hotel y habíamos quedado para hacer el Check out a las 7:30 así que llegamos por los pelos.
Y se demuestra que seguía dormida cuando me doy cuenta, horas después que dejé olvidada la batería de la cámara que sustituí encima de la cama de la habitación. Bueno, una menos. Esto más la chaqueta que perdí en el Gran Cañón y que todavía no me explico donde.... vaya viajecito que me dí.
Desayunamos en el bar que tienen en el Market. Eran las 8 de la mañana y después de hacer compras, recuerditos básicamente, al as 9:45 salimos en dirección al Yavapai Point.

Vimos este mirador y el Pipe Creek Vista. A estas alturas ya estábamos a 29ºC, así que en unas horas había subido la temperatura un montón.
Nos vamos por Desert View parando en todos los miradores hasta que llegamos al Desert View Visitor Center a las 11:20 de la mañana.




Dimos una vuelta, Paula le envió una postal a su hermana, aprovechamos para comer algo y a las 12 salimos de Desert View ya a 31ºC


Pasamos por el pueblo de Cameron a las 12:50 (38ºC) y a las 15:30 salimos de Kayenta después de haber comido en un Mc Donalds (27$) lleno de indios navajos. La verdad que llamaba bastante la atención. La verdad es que no me podía imaginar a los indios de las pelis entrando en un Mc Donalds
Volvíamos ya a los escenarios de las grandes rectas.

Ya en Kayenta se empezaba a divisar los monolitos tan típicos de las pelis de indios y vaqueros. El panorama cambiaba por momentos y del verde del Gran Cañón nos estábamos acercando al árido y tórrido desierto. Llegamos por fin a Monumet Valley.
Primero paramos en The View, para quedarnos impresionados ya de mano. Y a continuación emprendemos la ruta a través del parque. El primer tramo es un poco complicado, con mucha arena. Hay que tener un cuidado extremo con el coche y cuanto mejor sea el coche mejor.










Por cierto, no os había enseñado el coche todavía. Es un Ford. Estuvimos encantados con él. Ni un solo problema en todo el viaje, muy amplio (llevábamos en el maletero 3 maletas grandes, una mediana y una de equipaje de mano, mi mochila de la cámara y la nevera, vamos un chollo de coche) y aquí fue donde nos dimos cuenta que el coche era una maravilla. Nos cruzamos con unos franceses que iban en un coche de menor categoría atascados en la arena. Sufrieron para poder salir pero a nosotros y a nuestro super-coche no le costó nada atravesar toda la arena.

Como soplaba bastante el viento los caminos estaban bastante llenos de arena y eso dificultaba un poco más la conducción. El parque me encantó.
Sobre las ocho de la tarde salimos dirección Mexican Hat. Dormimos aquí porque no encontramos nada más, ni en Kayenta ni en The View.
El hotel... el Mexican Hat Lodge. En la que tuvimos que conformarnos con una habitación doble con baño compartido. Cuando lo reservamos imaginamos lo que luego no fue. Según nos explicó el dueño eran dos habitaciones que compartían un baño. Con esto nos servía. Y si, eran dos habitaciones con baño compartido pero... una de las habitaciones era abierta al salón que era común a las dos habitaciones. En principio nos llevamos un chasco, pero al final dormimos y dormimos muy bien. Sin queja alguna del hotel.

Cenamos en el restaurante del hotel. Tenia muy poco para escoger. Ellos comieron hamburguesa a la brasa y yo hamburguesa vegetal. La de ellos no se pero la mía estaba buenísima. Ni postre, ni nada. Esto es lo que hay. Eso si la forma de hacer la brasa era un tanto peculiar, en una especie de balancín que se metía dentro del fuego.
El día llegaba a su fin. En el pueblo no había mucho más que hacer. No había margaritas, jeje. Así que nos acostamos que no nos vendría nada mal descansar un poco, sobre todo a mi, que menudas nochecitas llevaba.