Lunes, 21 de Mayo de 2012
4:30 de la mañana. Me despierto con un fuerte dolor en la barriga. Me acuerdo de la comida mexicana, de las margaritas... "Ay, Madre!!! Que dolor!!!". Una hora estuve en el baño. Vuelvo a meterme en la cama, no consigo dormir, vuelvo de nuevo al baño. No dejaba de pensar que hoy tenía que subir al helicóptero y que no sabría si podría. No puedo moverme del baño. "¿Quien me mandaría a mi cenar tanto? ¿sería el picante? ¿o las margaritas?, ayyyy, que dolor!!!"
A las 7 suena el despertador. Al menos podía quejarme en voz alta. Vamos a desayunar, pero ¿qué desayuno? Rubén me prepara una infusión. Que vómitos. No consigo pasarla. "Ayyyyyyyy!!! Odio la comida mexicana!!"
A las 8:15 salimos hacia el Gran Cañón. Lo tomamos con tranquilidad ya que no teníamos que estar en el Helipuerto hasta las 9:45 así que íbamos con tiempo.
Al llegar a Tusayán ubicamos la zona en la que está Papillón con el que habíamos reservado el vuelo. A estas horas ya se me habían pasado todos los males. Menos mal.

Vamos a presentarnos a recepción, nos pesan en el mismo mostrador y nos dicen que debemos pasar a una sala a ver un vídeo de seguridad. Así lo hicimos. Al salir te ponen una pegatina que indica que has pasado por la charla. Tuvimos que esperar un buen rato porque llegamos con tiempo así que estuvimos echando un vistazo a los helicópteros, a la tienda de souvenirs...
A Paula no le hacía mucha gracia el tema del helicóptero pero ya le había dicho mi hermano que para una vez que van que tenía que hacerlo así que ... se armó de valor y al final reservó el vuelo. Aún así no las llevaba todas consigo.

Al cabo de un buen rato nos llaman... Primero a Paula. Le dan una tarjeta con el número uno. Cuando ya todos tuvimos nuestra tarjeta y nuestro número dedujimos que el número 1 era el copiloto. Alaaaaaaa!!!! Además de que no las llevaba todas consigo le tocaba de copiloto. Con todo el frontal libre y con los pies que parece que van sobre la nada. Se armó de valor y subió. Y quedó encantada. De miedo nada. Esto lo digo por todas aquellas personas que tienen miedo a volar en Helicóptero que no se mueve tanto como dice la gente.


Es una pena que hubiera un poco de bruma que hacía que todo el horizonte tomara un color azul, porque las vistas son de infarto. Te ponen unos cascos con una audio guía en español, que da igual lo que digan porque yo al segundo 2 había dejado de escuchar. Vas sobrevolando todo el bosque y de repente.... ZAS!!! brecha!!! parece la montaña rusa, jeje.
Antes de colgar ninguna foto diré que por muchas fotos que se cuelguen, por muchas fotos que se miren, por muchas fotos que intentemos hacer ninguna de ellas refleja lo que se ve allí. Ni desde el helicóptero ni una vez en tierra. Ninguna. Para saber lo que es el Gran Cañón no queda otra que ir. Pero para los que no han ido os dejo una pequeña muestra.






El vuelo dura 30 minutos pero la verdad parecen 5. A las 11.00 ya salíamos dirección al Gran Cañón. Antes de nada paramos en el Supermercado. Compramos unos sandwiches, bebidas y yogures para no tener que entretenernos en comer.
Intentamos aparcar lo más cerca posible del hotel. En teoría el hotel tiene aparcamiento pero estaba hasta arriba ya que no hay control y puede aparcar todo el mundo. Siguiendo el mismo criterio aparcamos en el aparcamiento del hotel que hay al lado. El hotel elegido fue el Bright Angel Lodge.
El hotel está justo al inicio de la ruta roja, de la Hermists Rest Route. Esta ruta no se puede hacer en coche así que nos vamos a la parada del autobús. Pero en lugar de ir directamente vamos directos hasta el borde del cañón. Menuda situación que tiene el hotel. Está justo al borde y justo al inicio del Trail Bright Angel que tiene muy buena pinta pero claro para hacerlo hay que ir un montón de días. Se tarda un día en bajar y uno en subir.
Esto fue lo primero que vieron mis ojos. Impresionante.

Esta es una imagen del inicio del Bright Angel Trail: es ese pequeño hilo que bordea el cañón.

Fuimos dando un paseo por el borde hasta que llegamos a la parada del autobús.
Primera parada: Trailview Overlook. Aquí aprovechamos para comer.
Siguiente parada Maricopa Point. Caminando llegamos a Powell Point y a Hopi Point. Como ya habíamos terminado con todas las existencias de agua y ya necesitábamos tomar algo líquido cogemos el autobús hasta la última parada: Hermist Rest. De aquí con el autobús vamos a Pima Point y como el autobús de vuelta no para en todas las paradas la siguiente fue Mohave Point.






Aquí ya el sol empezaba a estar bajo y como no sabíamos muy bien cuanto nos iba a llevar llegar al Yaki Point (en la linea amarilla de bus) decidimos irnos. Además queríamos hacer un pequeño trail que al final no hicimos porque no conseguimos encontrar el camino (después descubrimos que no sale desde el Yaki Point sino del South Kaibab Trailhead).




Y tardamos bastante porque tuvimos que hacer la linea roja hasta el final, ahí cambiarnos a la linea azul y hacerla entera y después la amarilla hasta el final también.
Por fin estábamos en Yaki Point y que cabreo me llevé cuando no conseguí encontrar el camino del Trail y más cabreo cuando tras mirar todos los papeles me doy cuenta que no estamos en la parada correcta y es que la explicación que yo tenía decía que partía del Yaki Point. Bueno, me resigné. Dimos un largo paseo por el borde del cañón y esperamos a ver el anochecer.
Impresionante e indescriptible.


El día se acababa así que nos vamos al hotel. Chek-in, ducha... (por cierto, es el primer hotel en el que estoy en el que tengo que compartir ducha y es que cuando reservamos ya no quedaba nada con ducha en la habitación aunque por lo menos si que teníamos baño. Y tengo que decir que al menos en este caso la experiencia ha sido muy buena. El baño muy muy limpio y se nota que lo limpian continuamente porque cuando yo me fui a duchar estaba limpio, limpio, vamos que lo acababan de limpiar).

Cenamos en el restaurante del hotel y la verdad que nosotros no lo recomendamos nada. Es verdad que puede que hayamos tenido mala suerte pero lo cierto es que gastamos una pasta y cenamos bastante mal. Pedimos una parrillada y pensamos que sería suficiente para tres personas teniendo en cuenta que habíamos pedido otro plato delante y una ensalada para compartir. Además pensando en como son las parrilladas en Asturias y que en EEUU los platos son más a lo grande, y que costaba unos 36 dolares pues con más motivo.
Lo primero que habíamos pedido era hamburguesa de Buffalo, que costaba unos 12 dolares, pero ya no quedaban así que tuvimos que pedir del resto de la carta y...
Resultado: Quedamos con hambre. "Poco" es poco decir. Y el cabreo de mi hermano monumental. Y las risas que nos echamos tampoco tienen precio. El que mejor cenó, Rubén, que el muy listo pidió pollo y para él tuvo bastante. Pero es que no os podéis imaginar lo que era la parrillada, vamos de risa.
La cuenta 101 dolares. La propina: escasa. Porque el camarero hasta nos dijo que era más que suficiente al pedir. Todavía me río sola mientras lo escribo por la gracia que nos hizo la situación y con el cabreo de mi hermano.
Nos vamos a la cama porque mañana tocaba madrugar, más si cabe, ya que íbamos a ver el amanecer sobre el gran cañón. Mi hermano y Paula se rajaron.
Y para terminar con el día os dejo unas panorámicas echas con el móvil:
Panorámica 1
Panorámica 2
Panorámica 3