Después de tomar un cappuccino con cornetto compramos los billetes del bus Terravision para ir al aeropuerto de Fiumicino. Se coge en el mismo sitio que el de Ciampino, en Termini. Cuesta 6 € y tarda unos 35 minutos en llegar.
El vuelo de Easyjet que nos llevaría a Atenas salió puntual. Hay que tener en cuenta que en Grecia es una hora más que en Italia y en España, por lo que cuando llegas tienes que poner el reloj en hora. Cuando llegamos hacía mucho calor, igual que en Roma, unos 35º. Íbamos a quedarnos en Atenas dos días, antes de poner el pie en las islas griegas.
Cogimos el metro para ir al centro. Es un poco caro, cuesta 8 € por persona, pero me parece que es la mejor opción o casi la única porque todo nuestro avión se metió en el tren, al igual que nosotras. Al principio es un poco raro porque compras el billete en unas taquillas y no pasas por ningún torno o medida de seguridad. Hay simplemente unos canceladores de billetes pero no hay tornos por los que tengas que pasar, en resumen: que es tentador pasar sin pagar

Nuestro hotel estaba al lado de la plaza METAXOURGIOU (metro del mismo nombre), en la calle Achilleos. Se llamaba HOTEL APOLLO. Es una zona céntrica, cerca de Omonia, cerca de la plaza Sintagma... Si tenéis el hotel en Omonia no os preocupéis, yo había leído mucho por ahí sobre que era una zona peligrosa. Nuestro hotel estaba cerca y la recepcionista nos dijo que intentáramos evitarla por la noche pero que no era "peligrosa". Desde luego nosotras volvimos las dos noches que estuvimos en Atenas andando hacia el hotel y no vimos nada raro. Todo bastante tranquilo, la verdad.
En cuanto al hotel, lo recomiendo 100%. Nos costó 36 € la noche y la habitación tiene de todo: aire acondicionado, tv, baño, wifi gratis, desayuno incluido, secador del pelo, balcón con vistas a la Acrópolis... Una relación calidad/precio muy buena. Además vas andando a todas partes.
Decidimos ir a disfrutar un poco de la ciudad y caminamos hacia el barrio de Monastiraki. Impresionante de noche, con la Acrópolis iluminada en lo alto, lleno de terrazas abarrotadas de gente, un mercado de ropa y objetos abierto hasta tarde... Mucho ambiente

Nos tomamos una mousaka en uno de los restaurantes del barrio y dimos una vuelta por los alrededores. Ya era tarde por lo que volvimos al hotel. Al día siguiente nos tocaba visitar al Acrópolis y el típico barrio de Plaka...!