15 DE AGOSTO:
Nos levantamos de nuevo pronto y desayunamos en el hotel. Lo pagamos 116 euros por las dos noches con el desayuno incluido. Y bajamos las maletas, fuimos hasta el metro hasta el aeropuerto, ya que habíamos alquilado allí el coche. El metro a diferencia del de Barcelona esta muy preparado para ir con maletas. Cogimos el coche que habíamos reservado desde casa por Internet. Y una vez allí reservamos también un tomtom que nos costó 24 euros.
El coche nos costo unos 100 euros los dos días. A esto hay que sumarle el precio de los peajes (22 euros) y de la gasolina (90 euros) . El costo fue altísimo pero mereció la pena.
Nuestra idea inicial era parar ese día en Delfos… pero nos dimos cuenta de que íbamos a ir muy justos, ya que queríamos llegar a ver ese día el Gran Meteora ya que al día siguiente estaba cerrado y por tanto teníamos que llegar antes de las cinco.
Después de varias horas de viaje llegamos a Kalambaka y el paisaje se volvió maravilloso, indescriptible… Bueno una imagen vale más que mil palabras:


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Llegamos a tiempo para ver el Gran Meteora Nos encanto… Las vistas son preciosas y dentro guarda verdaderas sorpresas… Nos encanto verlo. Mereció la pena poder llegar a verlo.
Desde allí bajamos a Kastráki ya que allí era donde teníamos el hotel. Habíamos reservado en el Pyrgos Adrachti un hotel encantador con unas vistas maravillosas, esta un poco oculto pero cuando lo encuentras es maravilloso. El dueño nos recibió amablemente y nos acompaño a la habitación. Esta era genial toda de madera, realmente bonita. Nos dimos una ducha y salimos a pasear y a tomar algo de merienda... ya que desde el almuerzo que tomamos en una estación de servicio (2 croissants de chocolate y crema, más dos frappes y un agua de litro y medio por 7 euros) no habíamos comido nada.

El dueño nos aconsejó algunas cosas que ver y pasamos la tarde paseando por Kastráki. Encontramos una ruta que nos quedamos con ganas de hacer... pero para ello es necesario disponer de más días. Nosotros teníamos esa tarde y la mañana siguiente para conocer la zona. Estoy segura de que es una zona maravillosa para pasar una semana haciendo pequeñas rutas y disfrutando de las vistas.
Después de eso decidimos salir a cenar y fuimos a la Taberna Gardenia (recomendación del hotel) y realmente estuvo genial. Pedimos: queso feta al grill, olivas, ensalada griega, patatas fritas, soulavaki de cerdo, medio litro de retsina, agua y pan... Todo por 28 euros. Además de postre nos regalaron un bizcocho buenísimo acompañado de un melocotón súper dulce. Toda la cena estuvimos acompañados por dos gatitos.
Después de cenar volvimos a subir al hotel listos para el día siguiente.