Hoy nos esperaba un día un poco más tranquilo, así que salimos con calma a las 9:30 de Gillete, tras tomar un desayuno bastante bueno en el hotel.
El camino de Gillette a Cody, nuestra siguiente escala del viaje, atravesaba el Bighorn National Forest, con las montañas Bighorn e inmensas praderas. Hay tres carreteras que lo atraviesas. Aunque íbamos a coger la US14, finalmente hicimos caso al GPS y fuimos por las US16, de Buffalo a Worland. El camino fue precioso y bastante solitario.
Foto de la carretera en el Bighorn National Forest:

Después de atravesar las Bighorn, el paisaje cambió a ese paisaje típico del medio oeste que a mi me apasiona, de rocas rojizas y caminos polvorientos.
Fotos en el camino a Cody:


A las 2 de la tarde llegamos a CODY, que se llama así por William Cody, el famoso Buffalo Bill. Como descubriríamos ese día, la ciudad proyecta esa imagen de Salvaje Oeste e idolatra a su personaje más famoso.
Al llegar paramos en el Visitor Center en la Avenida Sheridan para coseguir algo de información turística y, sobre todo, comprar las entradas para el Cody Nite Rodeo, que se celebra todas las noches a las 20:00 de junio a agosto (18$ por persona).
La avenida Sheridan es la calle principal de Cody, donde se encuentra lo principal a visitar.
Fotos de Cody en la Avenida Sheridan:


Como era la hora de comer, nos fuimos al Silver Dollar Bar, un bar de bebidas histórico decorado con un montón de pantallas de TV y una mesa de billar. Por cierto, tenían puesto en la tele las Olimpiadas y EEUU esta machacando a España en waterpolo femenino... Comimos unas hamburguesas estupendas con un plato de patatas y aritos de cebolla imposibles de acabar (22$), no creo que nadie sea capaz de acabárselos. No había demasiada gente, supongo que tendría mucho más ambiente más tarde, con la actuación de música en directo.
Cody fue uno de los sitios donde nuestro aspecto hispano llamó mucho la atención. Al salir del bar nos cruzamos con tres mujeres que se sorprendieron al vernos y se acercaron a preguntarnos de dónde éramos. Al decirles que españoles se quedaron impresionadas. Una de ellas incluso me tocó el pelo y dijo que le encantaba nuestro pelo moreno (yo llevo una melena lisa larga y mi novio también lo lleva un poco largo). Me sentí en la obligación de aclararle de que lo mio era de tinte
Con el estómago lleno condujimos a nuestro motel, el Budget Host Inn, que estaba cerca. El típico motel sencillo, pero estaba limpio y correcto.
Dejamos las maletas y nos acercamos de nuevo a la Avenida Sheridan para ir al Buffalo Bill Historical Center, la principal atracción de Cody (18$ por persona). En cada viaje intentamos visitar sólo un museo que sea especial, y todo el mundo recomendaba con tanto énfases este museo que probamos. Es un recinto bastante grande, donde hay 5 zonas o museos de temáticas de la zona: Yellowstone, Buffalo Bill, Indios, arte del oeste y armas de fuego. Puedes dedicarle todo el tiempo que quieras, pero nosotros decidimos quedarnos un par de horas, ya que a las 18:00 queríamos estar en otro lugar. La parte que más nos gustó fue la de Buffalo Bill, que por la ciudad donde nos encontrábamos nos parecía también la más apetecible en cierto sentido (la de los indios nativos también).
Lo que más me gustó en el museo fueron las fotografías históricas, la galeria de los "gunfighters", las diligencias y la vida e historia ilustrada de Buffalo Bill. Para mi era un nombre conocido desde siempre pero no sabía exactamente por qué y la visita fue muy instructiva, con muchos carteles y fotografías del "Buffalo Bill´s Wild West".
Foto de cartel en el museo de Buffalo Bill:

A las 17:40 nos fuimos del museo para acercarnos al hotel Irma, que fue construido por Buffalo Bill en 1902 (Irma era su hija). A las 18:00 se celebran en verano actuaciones de tiroteos en la calle lateral delante del hotel. Es gratuito, puedes verlo de pie, sentado en el bordillo o alquilar una silla; estábamos un poco vagos y alquilamos dos sillas allí mismo (2$ por silla). Si no lleváis minifalda, como era mi caso
La verdad es que lo tienen bien montado. El alquiler de sillas da negocio y los primeros 15 minutos de la actuación consisten en ofrecer distintas figuras y carteles para vender (sin demasiado éxito, todo hay que decirlo...). Uno de los actores animaba las ventas hablando con el público y preeguntando de dónde eran. Había mucha gente de todos los estados, pero no más de 10 personas éramos extranjeras (se ve que estábamos en zona de turismo nacional).
La actuación, sin más, normalita, media docena de actores interpretando una pelea y tiroteo en un pequeño escenario. No nos resultó demasiado interesante, creo que los he visto mejores en Port Aventura, pero tampoco teníamos demasiado que hacer hasta lo que para nosotros sería el plato fuerte del día.
Foto del tiroteo enfrente del hotel Irma:

Antes de irnos entramos para ver el histórico hotel y visitamos el Silver Saddle Saloon, con la barra de madera de cerezo regalo de la reina Victoria.
Por la mañana habíamos visto que a las 19:00 había concierto en el City Park y nos acercamos. Dos músicos tocaban en un escenario y unos cuantos locales lo escuchaban desde el cesped. No nos gustaba mucho la música, por lo que nos marchamos al stampede park nuestro gran evento del día: el Cody Nite Rodeo.
Fotos del stampede park en Cody:


El rodeo comenzaba a las 20:00, pero a las 7 abrían el recinto así que entramos y lo rodeamos para ir a los asientos que nos había recomendado la mujer del visitor center justo al otro lado de la entrada. Fueron perfectas, ya que nos sentamos en primera fila justo encima de las vallas donde colocaban a los animales para montarlos, una perspectiva genial.
El espectáculo comenzó de una forma muy americana, como no podía ser menos: cuatro chicas a caballo con inmensas banderas estadounidenses con una coreografía cabalgando y moviendo las banderas. También sonó el himno nacional. Tras esta parte, conocimos al payaso del rodeo que hizo algunas bromas para entretener al público.
Al estar en primera fila, pudimos ver a los cowboys de cerca mientras se preparaban. Nos llamó la atención que los cowboys eran realmente jóvenes, algunos estarían cerca de la mayoría de edad. Y los revolcones que se dieron eran auténticos, de hecho, a lo largo de la noche me pareció que un par de ellos se hacían daño.
La primera prueba que vimos fue la monta de caballos salvajes. Hay que ver los botes que dan y lo que se agarran los cowboys.
Fotos de la monta de caballos:


La siguiente prueba consistía en echar el lazo a la vaquilla. Soltaban una vaquilla y el vaquero la perseguía y le echaba el lazo. Una vez lo conseguía, el vaquero desmontaba, la agarraba, le daba la vuelta y le ataba las patas. No siempre lo lograban, las vaquillas corrían mucho y a veces se producía una situación muy cómica cuando se le escapaba la vaquilla al intentar atarla y le tocaba correr tras ella.
Despúes organizaron una carrera para que se entretuvieran los niños. Incluso un par de vaqueros muy jóvenes, yo no les calculaba más de 10 u 11 años, montaron vacas salvajes. Llevaban muchas protecciones, pero aún así me dio miedo el revolcón que les dieron.
Foto de niño cowboy:

Y la prueba de echar el lazo a la vaquilla pero con dos cowboys. Parecía muy difícil, de hecho la mayoría no lo lograban...
Foto de prueba de lazo doble a la vaquilla:


También se hicieron carreras de obstáculo a caballos, de adultos y de niños. Y entretenimiento con los payasos de rodeo. Y llegó la hora del toro salvaje. Al estar delante de las vallas donde montaban, veíamos las coces que daban (uno partió un tablón de protección de madera gruesa de una coz, estaba endemoniado
Foto de la prueba de monta de toro:

Unas risas para despedirnos:

Para los expertos será un rodeo turístico de aficionados, pero nosotros disfrutamos muchísimo nuestro primer rodeo. Fue increiblemente divertido. De hecho, después de esto nos dio pena no haber incluido Calgary en nuestro viaje para haber ido a su famoso stampede.
Exhultantes, nos fuimos a dormir con una sonrisa en la boca.