Nuestro día empezó prontísimo, a las 6 de la mañana, para intentar ir al Lago O´Hara.
El Lago O´Hara está en el Parque Nacional de Yoho y es una zona bellísima y frágil, cuyo acceso está muy limitado para su conservación. Hay un autobús para acceder, que sólo reserva 42 plazas al día. La reserva sólo se puede hacer por teléfono 3 meses antes de la fecha, justo para ese día, y normalmente en una hora se han acabado, así de difícil es reservar. Además, tienes que pagar la reserva y, si no vas, lo pierdes. Son 15$ por persona. Si no consigues plaza en el bus tienes dos alternativas: la primera es caminar 12 km de subida hasta el lago (si subes, sí tienes garantizado bajar en el bus, previo pago de la tarifa), la segunda, madrugar y llegar pronto a la parada del autobús y apuntarte a la "waiting list" y, la tercera, dormir en el camping del Lago O´Hara, que incluye el derecho al autobús. Yo no duermo en campings, no estoy en forma y 12 km de subida sin vistas era mi última alternativa, así que decidimos intentar todos los días en Banff el madrugón y decidir el último día si no habíamos conseguido subir si nos pegábamos la caminata.
Así que a las 7:50 estábamos en la parada de bus para intentar subir en el bus de las 8:30. Fui a apuntarnos a la lista de espera y vimos que teníamos 8 personas por delante, lo que hacía que el tema se pusiera complicado, pero la ranger me dijo que nunca se sabía, así que esperamos. Nos pusimos a hablar con la gente que estaba esperando. Había un hombre que iba solo y que era el primero de la lista y que nos dijo que llevaba en la parada desde la 6 de la mañana! Él ya había visitado el lago anteriormente y había subido andando, lo que nos dijo que no repetiría, por lo que prefería el madrugón. La ranger nos dijo que tenía dos cancelaciones del camping, pero a nosotros no nos encajaba esa solución. Además, te piden explícitamente que sólo reserves camping si de verdad lo vas a usar.
Empezó a llegar la gente que tenía reserva y la ranger iba avisando a la gente de la waiting list según ya no había posibilidades de que entraran. Al final, pudieron ir... 0 personas de la waiting list, ni siquiera el madrugador con el que hablábamos.
Decidimos seguir intentándolo y nos fuimos a hacer otro de los planes de día que teníamos en Banff. En este caso, el plan alternativo en este soleado día eran los trails en LAKE LOUISE.
A las 8:45 empezaba lo que era un reto para mi, deportista de tumbing y zapping: una sucesión de trails que sumaban casi 18 km con desniveles en el terreno. Nunca había hecho un trail así y ya traíamos 14 días sin pausa desde el principio del viaje. Fue duro, pero el orgullo me hizo aguantar
Tras aparcar, nos acercamos al Louise Lake. Fue un momento especial, no había demasiada gente a esa hora y el paisaje era exactamente lo que imaginas cuando vas a venir. Un lago de un color espectacular, enmarcado entre montañas majestuosas, que yace frente a un enorme glaciar que se refleja sobre sus aguas... ALUCINANTE!
El color esmeralda del agua proviene de la harina de roca que arrastra el agua derretida de los glaciares que dan al lago. El Fairmont's Chateau Lake Louise, a los pies del lago, es una mole de lujo que atrae turismo de todo el mundo.
Contemplamos un rato el lago desde el chateau y fuimos rodeando el lago hasta la zona de inicio de trails. Con ascender unos metros, la perspectiva nos permitía apreciar lo especial del color del lago.
Fotos del Lake Louise:




La primera parte del planning era hacer el trail a Mirror Lake (2,6km), seguido del Lake Agnes (3,4km) y subir al Big Beehive (4,8km). Son varios de los trails más populares, había bastante gente, así que ningún peligro de osos... mi chico seguiría quedándose con las ganas de verlos.
La subida al Mirror Lake fue un poco dura, es cuesta arriba y la mochila pesaba ya que llevábamos bastante bebida y comida para todo el día (al final nos sobraría casi la mitad...). La gente subía bastante ligera e incluso con chanclas, vimos que muchos hacían sólo excursión hasta el Lake Agnes.
En 50 minutos llegamos al Mirror Lake, un pequeño lago cristalino sobre el que se eleva el Big Beehive.
Foto de Mirror Lake:

Hasta el Mirror Lake el monte era cerrado, sólo en la primera gran curva se ve el agua turquesa del Lake Louise entre los árboles. Sin embargo, los 800 metros desde Mirror Lake hasta Lake Agnes tenía bonitas vistas de montañas, glaciares y el Big Beehive. Casi al final del trail se llega a una escalera de madera empinada junto a una cascada creada por la corriente de agua desbordada desde el lago.
Foto de los glaciares desde el sendero a Lake Agnes:

Foto del Big Beehive desde desde el sendero a Lake Agnes:

Foto de la cascada del Lake Agnes:

Subimos las escaleras y allí nos esperaba una vista espectacular del Lake Agnes y la Lake Agnes Teahouse a sus pies.
Foto de Lake Agnes:

Foto de la Lake Agnes Teahouse:

Dimos un pequeño paseo por la orilla del lago, que era magnífico, encajado en un anfiteatro de majestuosas montañas, y después hicimos un descanso para hacer lo más típico en el lago: tomar el té en la teahouse. No recuerdo de qué era, pero sí recuerdo que era raro, con mango y algo más, y que puedo decir, sin lugar a dudas, que era el te más delicioso que he tomado nunca! Aunque fuera difícil conseguimos una mesa en el balcón junto a la barandilla y disfrutamos del un lugar relajante para sentarnos y admirar la vista (2 tés más propina, 7$). Nos gustó tanto la zona que estuvimos casi 1 hora paseando y en la teahouse.
A la vuelta de la teahouse sube una pequeña cuesta hacia el Little Beehive, a unos metros del inicio se encuentran los baños. Allí encontré un smartphone bastante bueno y lo entregué en la teahouse. Espero que su dueño volviera y lo recuperara. Había un hombre de Chicago que se puso a hablar con nosotros y, cuando vio lo que encontré y devolvía, me dijo que eso era "so nice of you". Pero existe el karma y más adelante en el viaje el karma me devolvería el favor, ya os contaré por qué cuando llegue el momento...
Foto del lago a los pies de la teahouse:

Con las fuerzas que habíamos cogido, decidimos seguir nuestro camino al Big Beehive, a 1,6km de aquí. Lo primero era rodear el lago hasta la parte occidental. Fue fantástico, ya que según avanzábamos el reflejo de la luz sobre el agua incidía de forma que nos dejaba apreciar el azul turquesa tan especial procedente del agua de glaciar. El color del lago es totalmente espectacular!!!

Fotos de Lake Agnes desde el sendero por la orilla hasta la parte occidental:



La forma del Big Beehive desde abajo ya nos anticipó que la subida sería dura... y lo fue! Subimos por un sendero pedregoso en un zig zag agotador para mi. Hice bastantes fotos en la subida... era mi excusa para ir parando a descansar... jejeje
Fotos de Lake Agnes subiendo a Big Beehive:



Al llegar a la parte más alta, hay que caminar un poco más hasta la zona del acantilado, a un pequeño refugio de estilo mirador. Y ya estábamos en la cima del Big Beehive! La vista sobre el Lake Louise y el valle de Bow es fabulosa! Desde abajo no se apreciaba el azul lechoso del Lake Louise, era un color extraño... Las canoas que se deslizaban sobre el azul se veían sólo con pequeñas manchas; estábamos 500 metros más arriba
Fotos de Lake Louise y el valle de Bow desde Big Beehive:


Foto del Lake Louise y Mirror Lake desde Big Beehive:

Foto de glaciares desde Big Beehive:

Foto del Lake Agnes desde Big Beehive:

Nos sentamos a comer en las rocas para disfrutar las vistas y fue genial. Con fuerzas renovadas, seguimos hacia el Plain of the Six Glaciers, la llanura de los seis glaciares. Al principio descendimos bastante rápido durante un kilómetro. Después, en la siguiente intersección fuimos a la derecha por el trail que desciende por las laderas de Devil´s Thumb hasta una intersección con el trail de Plain of the Six Glaciers.
Fotos del sendero hasta el trail del Plain of the Six Glaciers:



Es un trail fantástico, el sendero recorre una larga llanura y al otro lado, las montañas pobladas de glaciares ofrecen una visión espectacular. Si te das la vuelta, el Lake Louise destaca entre los árboles, enmarcado entre montañas.
Aquí sucedió otro de los momentos especiales del viaje. Cuando preparábamos el viaje leimos que en el Plain of the Six Glaciers tenías que acercarte lo suficiente para oir rugir al Glaciar Victoria. Antes no sabíamos a qué se refería, pero de repente lo oimos: un rugido estruendoso, acompañado de una gran avalancha de nieve. Impactante! No conseguimos captar la avalancha grande con la cámara, sólo los pequeños desprendimientos posteriores. Ese día lo oiríamos rugir más veces, pero ninguna como esta...

Foto del Glaciar Victoria rugiendo:

Continuamos por el valle arriba hacia las imponentes cumbres coronadas de glaciares de los Montes Lefroy y Victoria, hasta la Teahouse del Plain of the Six Glaciers. Por el camino, vimos gente a caballo de excursión. No pude evitar mirarles con envidia, porque a estas alturas decir que yo iba ya con la lengua fuera es quedarse corta...
Fotos del camino hasta la Teahouse:



Por fin llegamos a la Teahouse. Es un enclave bonito y y nos lanzamos a los bancos a descansar un rato mientras decidíamos qué hacer. Por una parte, estaba agotada y todavía quedaba un camino de vuelta muy largo; por otro lado, estando allí sería una pena no añadir al trail 2,6km más para ir y volver al Plain of the Six Glaciers Lookout, el mirador frente al glaciar Victoria.
Este fue el tramo del camino más difícil, de hecho, vimos gente darse la vuelta antes de llegar al final. Al principio es un sendero normal, pero luego hay que atravesar una zona muy pedregosa donde te resbalas y el tramo final es un caminito estrecho junto al acantilado que daba al glaciar. Subes bastante en algo más de 1km. Para los que tenemos vértigo era un poco difícil. Pero hay recompensa, y grande, que es la visión de Victoria Glacier de bastante cerca.
El Upper Victoria glacier se ve desde muchos sitios, incluso desde abajo del Lake Louise; sin embargo, sólo cuando llegas cerca del mirador se puede ver la lengua de hielo que desciende, el Lower Victoria glacier. La lengua del glaciar llega mucho más abajo de donde ves el hielo blanco, pero al principio no nos dimos cuenta porque el hielo está cubierto de piedras, hay que fijarse en las grietas.
Fotos del glaciar Victoria:




Foto del acompañante en el trail al glaciar Victoria:

Tardamos menos de 1 hora entre la ida y la vuelta, y eso que sacamos bastantes fotos (que no salieron muy bien, teníamos el sol de frente). Pasamos a ver la Teahouse y sobre las 5 de la tarde emprendimos el camino de vuelta... Se nos hizo eteeeeeeeerna, porque son un par de horas, pero llevábamos muchas a nuestras espaldas
El Lake Loise se alimenta del deshielo del glaciar y por el camino vimos el rio que bajaba, de un color ocre lechoso. Y en poco más de 1 hora llegamos al principio del lago. Justo antes, a la izquierda, encontramos una gran pared de roca de color rojizo, con el agua del lago en la base, que hacía un contraste interesante. A continuación, ya pudimos disfrutar de la vista del Fairmont Chateau desde el otro extremo del lago. Aquí empezamos a encontrar más gente paseando, ya que la bajada la hicimos prácticamente solos, y seguimos hasta llegar al Chateau, nuestro punto de partida.
Foto a la entrada del lago:

Fotos del Fairmont Chateau en Lake Louise:


La zona del Chateau estaba llenísima de gente; para mi le restaba encanto. Pero ya lo habíamos visitado a gusto por la mañana, así que sólo lo atravesamos para ir al parking.
La distancia total que hicimos para esta combinación de trails fue de unos 17-18km, ganando y perdiendo en total unos 800 metros. Le dedicamos unas 9 horas y media, ya que paramos 1 hora en la teahouse de Lake Agnes, otra hora para comer, bastantes descansos y... 500 fotos
Eso sí, el listillo de mi chico, que es bastante deportista, estaba como una rosa, decía que hacerlo a mi ritmo era muy llevadero.. Cuando me senté en el coche a las 7 de la tarde me desinflé, ya no quería volver a caminar jamás... jejeje. Habíamos pensado ir a hacer un pequeño trail al mirador del Fairmont, pero yo ese día no podía dar un paso más! Decidimos dejarlo para otro momento (que al final nunca llegaría...) e irnos a recorrer el Bow Valley Parkway, que sólo había que conducir.
Pensamos que podíamos ver animales, ya que eran más de las 7 de la tarde. Pero no vimos ninguno! Volvimos a Banff después de recorrerla y después de cenar, a dormir, que al día siguiente haríamos el siguiente intento al Lake O´Hara...
Fue un día fantástico: los trails en la zona de Lake Louise (Mirror Lake, Lake Agnes, Big Beehive y Plain of the Six Glaciers) y el propio Lake Louise son imprescindibles o, como dicen los americanos, en un must-do en una visita a las rocosas!!
