Hoy tocaba otra buena marcha kilométrica, pero antes de partir hacia nuestro próximo destino teníamos decidido volver a visitar las Cataratas. La perspectiva cambia bastante de noche y de día, así que nos pusimos rápidamente en marcha. De nuevo un día gris nos fastidió un poco las fotos. El contraste entre el agua y el cielo era mucho más pobre de lo que habría sido con un dia soleado. Pero eso no quita que las vistas sean completamente impresionantes. Esta vez llegamos hasta las inmediaciones de la herradura atravesando de nuevo la frontera, pero esta vez en coche. Allí un Parking era la única forma rápida de poder dejar el coche y te cobraban la misma cantidad independientemente del tiempo que estuviésemos, así que a pesar de que íbamos a estar media hora nos tocó pringar como unos 15-20 dólares. Es completamente espectacular acercarte a la barandilla cerca de donde caen las cataratas. Las vistas son una pasada pero sobre todo por el ancho del rio y la cantidad de agua que cae. Respecto a la altura, se ve un poco distorsionada por el spray de agua que se forma en la vertical del agua al caer, que no se si es siempre así o en este caso en concreto por el exceso de caudal o por el viento o por el motivo que sea. En todo caso la vistas panorámica es brutal, con la sensación de estar viendo un monstruo de la naturaleza. Os pongo alguna fotos condicionada por la escasez de luz. Las fotos panorámicas las encontraréis mucho más completas en google seguro con mejor perspectiva

Después de disfrutar de este espectáculo pusimos rumbo al este. Tocaba visitar la zona de los Finger Lakes. Los Finger Lakes se ubican en el centro del estado de Nueva York a unas 2 horas de las Catarátas. Son once lagos de forma alargada que se encuentran más o menos en paralelo. Nuestra visita se iba a reducir a recorrer la ribera del Lago más grande: Cayuga Lake como recomendaba Lamiri. Debo decir sin querer quitarle las ganas a la gente ni mucho menos, que tampoco hay nada concreto y espectacular que ver, por lo que de cara a recomendar este destino, lo que diría es que depende del itinerario que llevéis, y el esfuerzo que os suponga llegar. Es una zona muy bonita, con paisaje boscoso que yo disfrute mucho pero que dependiendo del viaje que hagas en la comparación puede no destacar demasiado. Si el viaje es a NYC y estáis camino de Niagara, si que complementa muy bien, porque es una zona de algunos pueblos pequeños muy agradables integrados con los lagos correspondientes, con las típicas casas americanas, medio chalets medio casas prefabricadas, con sus jardines sin vallar, todo muy cuidado, con los alrededores plagados de zonas verdes, miles y miles de árboles allí donde mires, que en esta época del año ofrecen toda la gama de colores imaginable.
La primera parada que hicimos me da hasta cierto apuro pero fue el Outlet de Waterloo. Me daba verguenza estar "perdiendo" tiempo en comprar estando rodeado de sitios magníficos, pero la tentación de completar el armario a precio irrisorio era tremenda así que pasamos por las cuatro tiendas que nos interesaban y seguimos camino hacia nuestra siguiente parada. La primera parada "oficial" en Finger Lakes fue en Seneca Falls. Es un pueblito pequeño, muy agradable, conocido por ser el lugar donde se realizó la primera convención sobre los derechos de la mujer en EEUU. Supongo que gana en atractivo en función de cuando lo visites. nosotros lo visitamos un dia laborable en horario laboral, por lo que parecía un tanto desangelado. Tiene un paseo agradable pero cuando preguntamos a una lugareña que cosas podíamos visitar nos miró con cara de alucine, como diciendo....el pueblo es lo que veis....el resto son casas. Os pongo unas fotos para que veáis que efectivamente es muy agradable, muy tranquilo, pero como pasa en los viajes, los recuerdos dependen en muchas ocasiones de las vivencias y esas dependen mucho de la suerte. Y el riesgo eligiendo esta temporada es que aunque los paisajes son infinitamente mejores, el ambiente en muchos sitios es muy frio.



Después de un paseo por Seneca Falls bajamos hacia Ithaca por la 89 en paralelo al lago. Es una bonita carretera, especialmente en esta época del año, de unos 70 km, donde empezamos a descubrir uno de los motivos del viaje. Kilómetros y kilómetros sobre pasillos de árboles con el objetivo de ver si encontrábamos el famoso color rojo.
En el trayecto está la desviación a las Taughannock Falls, pero la parada para comprar nos había hecho ir tarde y queríamos llegar a Ithaca de día. Ithaca, es una pequeña ciudad universitaria famosa por albergar tanto la Ithaca University como sobre todo la prestigiosa Cornell University. Es una ciudad pequeña, con mucho ambiente universitario. No llegamos con tiempo de ver el Farmers Market que era uno de nuestros objetivos y nos conformamos con visitar los campus universitarios, y hacer una cena tempranera (no habíamos comido) en la zona del downtown donde hay una zona peatonal y una calle con bastantes restaurantes. Un sportsbar nos pareció un lugar idóneo para autoengañarnos con eso de cenar en horario americano. En este sitio nos dejamos olvidada la guía de viaje que me había diseñado para el viaje con toda la información recabada durante meses en los foros/diarios de losviajeros.com, lo que no solo supuso un importante bajón por haber perdido tanto trabajo de meses sino porque el resto del viaje tocaba improvisar y tirar de memoria y cuando se pudiese de wifi.
Después de cenar, y con la hamburguesa todavía sin digerir, tomamos dirección norte, con idea de intentar dormir lo más al norte posible para que a primera hora de la mañana pudiésemos llegar a nuestro siguiente punto de interés: Las 1000 Islas. Para no complicarnos la vida en exceso paramos en la ciudad con máxima oferta hotelera en las inmediaciones, que es Watertown. No tiene practicamente ningún atractivo pero era la opción mas conservadora. Las alternativas sería en Alexandria Bay y Gananoque, que son las dos poblaciones más cercanas a la zona de las mil islas a cada lado de la frontera.
Después de una intensísima jornada, nos fuimos a la piltra para recuperar fuerzass porque al dia siguiente nos esperaba otra aún más dura si cabe.