Una vez más, levantarse y hacer las maletas. Uno ya le coje el gustillo.
Nos llevan al aeropuerto, cogemos el avión y nos plantamos en Bangkok a las 3 de la tarde.
Al salir del Don Mueang, ya que volamos con AirAsia y te dejan ahí a tu suerte, acabas inevitablemente en una cola interminable de gente que quiere un taxi. Por suerte, la cola de taxis a la espera también es interminable, así que vamos rápidos...
Cogemos 2 taxis por 350 baths para que nos dejen en KhaoSan Road. En 30-40 minutos estamos allí, en el D&D Inn. Se trata de un hotel bastante económico y que ofrece un alojamiento en pleno KhaoSan sin ruidos, siempre que elijas las habitaciones interiores (las Deluxe), ya que no dan a la calle.
Tiene una terraza espectacular, con un bar, una piscina muy chula, un pequeño jardín Zen y una zona de masajes a precios de calle, 300 baths masaje Thai o de aceite, 1 hora. A mí me encantó, lástima que no pudimos disfrutarla mucho.
Las habitaciones correctas. Muy monas, y la cama no estaba mal.

Nada más bajar, ya nos estaban asaltando los buscacomisiones o tuktukeros (íbamos con maletas, por favor...).
Dejamos las cosas en el hotel, nos arreglamos un pelín, y cogemos un tuktuk que nos deje en el hotel Lebua. Nos íbamos a tomar unas copas al famoso Sirocco!
El tráfico de Bangkok es temible. Atascos a todas horas. Ni los tuktuqueros más salvajes pueden colarse por las largas filas de coches a la espera de semáforos o ves a saber qué. Pongo una foto que hice esa misma noche al volver.

Total, que el tuktuk nos deja a 200 metros del hotel Lebua y si eso, ya iremos caminando.
El ascensor te lleva hasta la planta ... no me acuerdo, muy alto. Llegas arriba y te reciben como al mismísimo rey JuanCar en Botswana. La diferencia es que a nosotros nos gustan los elefantes. Él se los carga. Nosotros no vamos en secreto. A nosotros no nos pagan el viaje. Y tampoco nos rompimos la cadera. Si yo sé que a los budistas les va esto del Karma.
En definitiva, que la terracita en la que nos enchufan nos parece lamentable comparado con la espectacular azotea que se ve en las fotos...
Todo asustados, pregunto, y resulta que el Sirocco abre a las 18:00. Podemos ir pidiendo una copa, y, una vez abierto, ya podemos subir con la copa al Sky Bar del mismo. Por si las moscas tuviésemos que volver a pedir, nos pedimos un cóctel y no nos lo acabamos
Te dan unas olivas así como dulces, y pistachos, para picar. La verdad es que estaban muy buenos.
Sobre la vestimenta. No os preocupéis. Mujeres, id arregladitas mínimamente. Hombres, pantalón largo y camiseta/camisa con mangas. Zapato cerrado, y no hace falta que llevéis unos zapatos de arreglar... Con que sean cerrados basta. Mucho más permisivo de lo que pintan por ahí....

Llegada la hora de subir al Sky Bar, solo decir que es impresionante. La inmensa cúpula brilla de color dorado cuando ya es de noche, y bajas las escaleras para encontrarte con una zona con mesas para gente con pasta o con ganas de decir que se ha dejado 300€ en una cena, y con una barra redonda al fondo del "patio" iluminada con leds que van cambiando de color, lo que viene a ser el SkyBar.
Deambulamos por ahí, nos acabamos lo poco que nos quedaba de cóctel, y nos pusimos a echar fotos




Volvimos a la zona de KhaoSan y dimos un paseo por ella. Tiene algo de Bangla Road (Patong) y algo de ... no sé, de Bangkok. Lleno de gente. Muy agobiante pero bueno para comprar algunas cosillas, como recuerdos. Para cenar tampoco está mal, ya que hay miles de puestecitos de comida al anochecer.

Toca dormir, que el día siguiente será muuuy movidito!