Este día fue extraño. Empezó genial pero acabó fatal.
Como no teníamos prisa (luego nos daríamos cuanta que si hubiéramos estado más activos por la mañana todo nos hubiera salido mejor…) nos levantamos tarde y desayunamos tranquilamente en el hostal.
Recogimos y nos fuimos rumbo al valle para coger el bus a Longshen, parando para ver el paisaje por el camino. La verdad es que fue una pena que lloviera a cantaros...

Una vez abajo cogemos el bus tras esperar un rato a que saliera. Cuando llegamos a Longshen nos hacemos entender a la cobradora del bus que tenemos pensado ir a las termas y nos acercan a la estación de autobuses (dejo la trascripción en chino de las termas que fue lo que utilizamos para hacernos entender, 温泉 wen quan)
Allí nos indican que debemos coger un bus amarillo que para al final a la derecha de la entrada. Una vez dentro a penas hay sitio y uno de nosotros acaba sentado encima de un bidón de pintura!! En el bus viajan un grupo de marujillas a las que les hacemos mucha gracia y acabamos medio hablando y riendo. Fue un viaje súper divertido.
Y ya llegamos a las termas. Desde la parada a la entrada hay casi un kilómetro.

Aquí dejo foto de la taquilla y de la entrada.

Dentro te dan toalla que llevas todo el rato contigo. Hay un pequeño chiringuito en el que se puede tomar algo por lo que se debe meter dinero para pagar (te dan una pequeña bolsita para que no se moje)


Las termas son preciosas, se parecen mucho a las que nos fliparon en Chile y de las que tenemos un recuerdo único. Hay varias pozas, con distintas temperaturas del agua. También hay una con peces de los que te comen las pieles muertas que hay que pagar a parte.
El agua te da hambre claro, y pedimos unos “hot dogs” que tenían anunciados. El hot dog de aquí es un palillo en el que está pinchada una salchicha ligeramente picante.
Estuvimos unas 2 horas aquí y con pena ya nos vamos.
El bus de vuelta se coge en el mismo sitio en el que te dejan al llegar.
Una vez llegamos de nuevo a Longshen y sin bajarnos del bus nos preguntan a donde vamos. Decimos que a Xinping pero nos entienden. Bueno, como Yangshuo también nos vale y nos entienden, nos dicen que nos subamos a un bus que está saliendo de la estación. Esto no me convence, este bus parece que solo va a Guilin y no nos estamos enterando; les vuelvo a preguntar pero me confirman que sí que llega a Yangshuo.
Ya se hace de noche y obviamente llegamos a Guilin tras más de 2 horas tal y como fatalmente pensábamos. Nos quedamos solos en el bus y en la estación en la que nos dejan no salen buses a Yangshuo. Le recrimino al cobrador que nos prometió llevarnos a Yangshuo y este nos dice que le acompañemos (por supuesto todo esto por señas…) Tras montarnos en un bus urbano de Guilin, nos bajamos en medio de una calle y nos dice que llegará un bus para ir a Yangshuo. Después de desesperarnos un poco finalmente llega el maldito bus. Tras una hora y algo llegamos a la estación de Yangshuo, en la que por la hora que es ya no hay buses a Xingping, así que la única posibilidad es coger un taxi. Tras negociar una chinita nos lleva por 100yuan (le dejamos propina). Tardamos una hora en hacer el trayecto porque la carretera está en obras, pero no obras como en España, no! Allí habían levantado la carretera literalmente e íbamos entre el barro.
Por fin llegamos al hostal de Xingping (es el This Old Place Youth Hostel) y por supuesto por la hora ya no daban comidas, así que nos acercamos a una tienda a comprar unos botes de noodles para cenar. Son unos botes de plástico con los fideos deshidratados y unos sobrecitoos que hay que abrir y echar sobre los fideos, después de añade agua hirviendo, se tapa durante 3min y listo.

Y ya para rematar un final de día horrible en la habitación aparece una pedazo araña del quince (nunca había visto una igual) Por lo que se ve, son muy habituales en la zona y son inofensivas…