Ya estavamos en la ciudad del amor, del cancán y la bohemia, de los poetas y pensadores, de los pintores en Montmartre y la que siempre nos quedará... Creo que no existe ciudad sobre la cual se hayan enumerado tantos tópicos y frases, sobre la que se hayan generado tal cantidad de iconos... o quizá si?. De manera que nos disponemos a recorrerla tratando de huir de la mayoría de éstos y también intentando comprobar si son ciertos o no.
Una vez dejadas las maletas en el hotel, que por cierto era precioso y la habitación immensa nos fuimos a visitar la ciudad.
El hotel esta situado en una de las calles mas comerciales de París.

Y por lo que pude comprovar también de las mas caras.


Lo primero que visitamos fue la Èglesia de la Madeleine.

La iglesia de la Madeleine es un templo católico de estilo neoclásico situado a algunos metros de la Plaza de la Concordia, en una zona muy comercial de alto nivel (al lado de la calle Faubourg-Saint-Honoré, una de las más comerciales de París). La iglesia de la Madeleine llama la atención por su arquitectura en forma de templo romano, inspirado en la Maison Carrée de Nimes.
La construcción comenzó cerca del año 1764 por Pierre Contant d'Ivry, siendo luego reconstruida con planos de Guillaume Couture (1777), aunque a causa de la Revolución Francesa las obras se interrumpieron de 1790 a 1805. En 1806, y por decisión del emperador Napoleón Bonaparte La Madeleine se transformó radicalmente, desechando la mayor parte de lo ya construido, y se levantó prácticamente de nueva traza, especialmente determinada por el aspecto exterior (templo períptero octástilo de orden corintio), con diseño de Pierre Alexandre Vignon. No se destinaría a iglesia católica, sino para Templo a la Gloria de la Grande Armée (el "Gran Ejército"), uso cívico que mantuvo hasta que se acabó de construir el Arco del Triunfo, que la relevó en esa función.
En 1842 volvió a ser iglesia católica, función que continúa representando en la actualidad.
La Madeleine no se corresponde con las construcciones típicas de la iglesia occidental, lo que, vista desde el exterior, lleva a confusión. El interior de La Madeleine de París está proyectada en estilo barroco lo que crea un contraste muy interesante entre las fachadas y la parte interna de la iglesia. Destacan las vistas desde la parte superior de la escalinata en donde se contempla la Rue Royal, con la plaza de la Concordia y el Obelisco de Luxor en el centro.
De la Iglésia de la Madelaine recorrimos los excasos 300 metros que la Rue Royale la separa de la Place de la Concorde, la cual tubo un pasado un poco turbulento.

La Plaza de la Concordia fue construida entre 1757 y 1779 bajo el nombre de Plaza de Luis XV. En el centro se encontraba una estatua ecuestre del rey para celebrar su mejora después de una grave enfermedad.
En 1792 la estatua es derribada y fundida y la plaza es rebautizada como la "Plaza de la Revolución". Durante la Revolución Francesa se convirtió en un sangriento escenario debido a la instalación de la guillotina en la que fueron ejecutadas más de 1.200 personas. Algunos de los personajes más destacados entre los decapitados fueron Maria Antonieta, Luis XVI o Robespierre.
Con el final del régimen del terror, en 1795 la plaza fue rebautizada definitivamente como Plaza de la Concordia.
La Plaza de la Concordia adquirió su aspecto actual entre 1836 y 1840, cuando se colocó en el centro un enorme obelisco proveniente de Lúxor de más de 3.000 años de antigüedad donado por el virrey de Egipto.
Enmarcando el obelisco se encuentran dos fuentes monumentales de estructura romana, que presentan esculturas en las que se mezclan figuras humanas con animales marinos.
La Plaza está cerrada sólo por uno de sus lados, donde se encuentran los imponentes edificios de la sede del Ministerio de la Marina y el Hotel de Crillon, uno de los más antiguos y lujosos del mundo.
Desde el obelisco se obtienen unas preciosas perspectivas de los Jardines de las Tullerías con el Museo del Louvre de fondo, y en el sentido contrario se pueden contemplar los Campos Elíseos y el Arco del Triunfo.

Caminamos unos minutos por la Avenue Des Champs Élysées para girar por la Avenue de W.Churchill.

A escasos metros tenemos las siguientes visitas el Petit Palais y el Grand Palais, uno enfrente del otro de la misma avenue.
El Petit Palais.

El Petit Palais se construyó para la Exposición Universal celebrada en 1900 por el arquitecto Charles Girault.

Situado en torno a un bello patio semicircular, con jardín, el palacio es parecido al Grand Palais. Sus columnas jónicas, gran porche y cúpula replican la de los Los Inválidos al otro lado del río.
Aunque el Museo del Petit Palais cuenta con exposiciones muy variadas, lo más interesante es el propio edificio, decorado de un modo muy vistoso. También merece la pena visitar el jardín central, remanso de paz donde se encuentra situada la cafetería del museo.
Ah !!! y una cosa muy importante, este museo es gratuito.
El Grand Palais.

Como su 'hermano pequeño', le Grand Palais se edificó en 1900 con ocasión de la Exposición Universal de ese año. Pese a su belleza, normalmente solo puede contemplarse desde fuera, ya que solo se abre para exposiciones temporales. Pese a ello sí se puede admirar su espectacular cúpula de hierro y vidrio que ortoga mayor monumentalidad al conjunto del Palacio, catalogada como Monumento Histórico.
Después de ver el Petit y Grand Palais nos detenemos en el Pont Alexandre III, una auténtica maravilla.

El Puente Alejandro III es un exuberante puente, propio del estilo de la Tercera República Francesa, que cruza el río Sena a su paso por París y une la explanada de Los Inválidos con el complejo monumental formado por dicho puente, el Gran Palacio y el Petit Palais. Es el puente más largo de dicha ciudad. La primera piedra de la construcción del puente fue puesta en 1896 por el zar Nicolás II de Rusia y fue inaugurado en 1900. El puente fue declarado monumento histórico en 1975.
El puente alberga a lo largo de toda su extensión abundante decoración, que realiza la función de contrapeso. Las guirnaldas de conchas y de flora marina suspendidas bajo la cornisa permiten equilibrar el conjunto.
Como muestra de la alianza franco-rusa, el puente cuenta con unas estatuas que representan a “Las Ninfas del Sena”, que a su vez representan a Francia, y a “Las Ninfas de Néva”, las de Rusia, que son obra de Georges Récipon, que también realizó las cuadrigas del Gran Palacio. Treinta y dos candelabros de bronce situados en las barandillas iluminan el puente. Los cuatros candelabros de los extremos del puente están más ornamentados. Dos columnas cuadradas de 17 metros de altura, situadas tanto en la orilla norte como en la sur, tienen en su cumbre estatuas de Pegasos de bronce dorado que se encuentran de pie sobre sus dos patas traseras, y en sus pies tiene cada una dos estatuas, en total cuatro, que representan a "La Francia de Carlomagno", "La Francia Contemporánea", "La Francia de Luis XIV" y "La Francia Renacentista". También hay cuatro estatuas de leones.
Cruzamos esta maravilla de puente y antes de ir a comer visitamos la Esplanade Des Invalides, el museo militar, la iglésia de Saint Louis y la tumba de Napoleón.

El Palacio Nacional de los Inválidos es un complejo arquitectónico francés del siglo XVII (1671-1676), situado en el séptimo distrito de París, a 400 metros de la Escuela Militar. Nacido originariamente como residencia real para soldados y militares franceses retirados, lisiados o ancianos, hoy alberga diversas instalaciones museísticas y religiosas, así como diferentes servicios y dependencias para antiguos combatientes.
El complejo de Les Invalides responde a la voluntad del rey Luis XIV de Francia, que ordenó su construcción el 24 de febrero de 1670, con la intención de que las instalaciones ofrecieran cobijo para los veteranos inválidos de guerra que quedaban sin hogar.

La construcción de la iglesia, en cambio, tuvo que aplazarse y fue completada en agosto de 1706, tras treinta años de obras.
En 1840, los restos de Napoleón Bonaparte fueron trasladados de la Isla de Santa Helena a París, por iniciativa del rey Luis Felipe I de Francia, y depositados en Les Invalides.

Decidimos ir a comer antes de seguir visitando la ciudad, que desde que estamos levantados le hemos sacado bastante fruto a la mañana. Así que, nos dirigimos al barrio latino a comer un poco y después de coger fuerzas continuaremos las visitas.

Como anécdota de la comida me quedo con la cara que pusimos, mi mujer y yo, cuando nos trajeron el primer plato. Llevabamos toda la mañana caminando y en la calle hacia un dia bastante fresco, así que decidimos los dos coger de primero un plato de sopa calentito y de segundo la verdad que no me acuerdo. La cuestión es que cuando nos traen la sopa en una espécie de tazón para los cereales toda la parte superior de la sopa habia una capa de queso rallado pero fundido y bastante pan en la sopa. No estaba malo, pero nos llamó la atención.
Después de comer aprovechando la cercania del barrio latino a la Cathédrale Notre-Dame fuimos a visitarla.

Construida entre 1163 y 1245 en la Île de la Cité, la Catedral de Notre Dame de París es una de las catedrales góticas más antiguas del mundo. El nombre de la catedral significa Nuestra Señora y está dedicada a la Virgen María.

En sus ocho siglos de historia, la Catedral de Notre Dame ha sido reformada en varias ocasiones, siendo la más importante la de mediados del siglo XIX. A lo largo de estos años se sustituyeron los arbotantes, se insertó el rosetón sur, se reformaron las capillas y se añadieron estatuas.
En Notre Dame se han celebrado importantes acontecimientos, entre los que cabría destacar la coronación de Napoleón Bonaparte, la beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra.

Notre Dame tiene dos torres de 69 metros en su fachada. Accediendo a la parte superior de las torres, además de apreciar las fantásticas vistas, podréis visitar el campanario en el que vivió el mítico Jorobado de Notre Dame y ver de cerca las múltiples gárgolas.
Para visitar las torres se accede a través de la entrada del lateral izquierdo de la catedral y se suben 387 empinados escalones a pie, ya que Notre Dame no dispone de ascensor.
IMPORTANTE Para los viajeros que visiten Notre Dame durante el fin de semana y quieran aprender más sobre la catedral, se ofrecen visitas guiadas gratuitas en español todos los sábados a las 14:30 horas.
Si no podéis ir un sábado, también podéis disfrutar de visitas guiadas en inglés los miércoles y jueves a las 14:00 horas o bien alquilar una audio guía.

De la Catedral de Notre-Dame al Pantheón.

Es uno de los primeros monumentos neoclásicos de Francia. Inicialmente estaba previsto que fuera una iglesia dedicada a la patrona de la ciudad, Santa Genoveva, como ex-voto del rey Luis XV. Obra del arquitecto Soufflot, su construcción empezó en 1764. Sin embargo las dificultades financieras de la monarquía y la muerte prematura de Soufflot retrasaron las obras de edificación que duraron 26 años. El edificio fue terminado durante la Revolución francesa en 1790, por los socios de Soufflot, Jean-Baptiste Rondelet y Maximilien Brébion. En 1791, la Asamblea Nacional Francesa votó que el edificio, que aún no había sido consagrado como iglesia, sirviera de templo para albergar los cuerpos de los hombres ilustres de la patria.

De 1791 a 1793, el edificio fue remodelado por Quatremère de Quincy y adquiere su aspecto actual. En el frontispicio se graba la inscripción «Aux grands hommes la patrie reconnaissante» («A los grandes hombres, la patria agradecida»).
Bajo el Primer Imperio francés, el Panteón mantuvo su función de mausoleo pero fue también lugar de culto a partir de 1806. Cuando tras la caída de Napoleón I se restaura el Antiguo Régimen, se restringe su uso al de iglesia consagrada a Santa Genoveva y se borra la inscripción del frontón.
En 1830, la Monarquía de Julio retira el culto católico de la iglesia que se convierte de nuevo en panteón con el nombre de "Templo de la gloria". Bajo la Segunda República, de 1848 a 1851, se le llamará "Templo de la humanidad". El Segundo Imperio le devuelve su uso exclusivamente religioso y desaparece la inscripción del frontón por segunda vez. Con el advenimiento de la Tercera República francesa se le devuelve definitivamente su uso laico con motivo del funeral de Victor Hugo en 1885. Sirve desde entonces de lugar de descanso a los grandes hombres honrados por la República francesa.

El Panteón de París es clasificado como monumento histórico desde 1920.
Y del Panteón a los Jardines de Luxemburgo.

En el interior de los jardines se encuentra el Palacio del Luxemburgo el cual alberga el Senado francés. Inicialmente fue construido para María de Médicis, entre 1615 y 1624, por Salomon de Brosse.
El día después de ser coronada reina, María se queda viuda: el rey Enrique IV (Henri IV) es asesinado.
Para alejarse de las intrigas de la corte que residía en los edificios donde se halla hoy el Museo del Louvre, María se busca otro alojamiento, más digno de su rango de Regente (Le Louvre le parecía muy medieval) y que le recordara el palacio florentino de su niñez.

El Jardín del Luxemburgo es el más céntrico y popular parque de París, se encuentra en el sexto distrito (arrondissement), en el Barrio Latino, a cien metros de la Sorbona y del Panteón. Es de estilo neoclásico, con calles dispuestas simétricamente alrededor del estanque octogonal central.
María de Médicis, gracias a la inmensa riqueza de su familia, dueña de un banco con sucursales en toda Europa, compró poco a poco los terrenos adyacientes, donde se encontaba un convento (que no fue fácil desalojar). Sin embargo, los jardines alcanzaron su dimensión máxima solamente en 1792.
El barón Haussmann, quien remoldeó a toda la ciudad construyendo grandes avenidas y destruyendo barrios enteros, amputó el parque en varios puntos para dejar espacio a sus bulevares , a pesar de las protestas de los vecinos (el jardín abría ya al público de vez en cuando).

Del jardín inicial sólo queda un monumento: La fuente de María Médici.
Empezaba anochecer por lo que decidimos ir caminando de nuevo, dado la cercania, al barrio latino para cenar. Una vez cenados fuimos a visitar por fuera para ver como estaban iluminados la Cathedral de Notre-Dame, Museo del Louvre y la Torre Eiffel.

Museo del Louvre.

Cathedral de Notre-Dame.

Torre Eiffel.
Justo a los pies de la Torre Eiffel se encuentra un embarcadero el cual cogimos para realizar una excursión de aproximadamente una hora y media para recorrer un tramo del rio Sena a su paso por París, simplemente deciros que fue espectacular. Si podeis hacerlo por la noche tiene un encanto especial, eso si abrigaros.
Una vez terminamos el mini crucero nos volvimos caminando hacia el hotel para descansar que mañana nos esperaba otro dia de pateada por esta maravillosa ciudad.