Cogimos una avioneta de Dar Es Salaam a Arusha por 100 euros con Air Excel. El viaje en avioneta fue una experiencia: solo éramos 7 pasajeros e íbamos sentados al lado del piloto viéndolo todo.
Si queréis ir directamente a Arusha para los safaris, sin pasar por la capital, es posible volar al aeropuerto del Kilimanjaro desde Europea (por ejemplo desde Ámsterdam con KLM) y coger un taxi a Arusha por unos 50 euros. Si no fuera porque íbamos a visitar un proyecto a Dar Es Salaam, lo habríamos hecho así.

El trayecto del aeropuerto de Arusha al centro cuesta unos 12 dólares en taxi. Nos alojamos en el Arusha Crown Hotel, justo enfrente del estadio. Un hotel limpio y con desayuno incluido, pero sin grandes pretensiones por 50 dólares. Lo primero que nos advierten, como ya indicaba la Lonely Planet, es que no es seguro pasear por la noche en Arusha, sobre todo por la zona de la torre del reloj, así que decidimos salir a cenar en taxi por 4.000 tsh (2 euros).
A la mañana siguiente, viene a buscarnos al hotel el personal de la agencia que habíamos contratado desde España. Arusha no es el mejor lugar para decidir la agencia con la que vas a hacer un safari porque te agobian bastante por la calle y al final pueden timarte. Aun así, si queréis decidirlo allí mismo, os recomendamos que comprobéis que la agencia esté incluida en la lista oficial del ministerio de turismo tanzano y que veáis el coche para aseguraros de que tiene techo descapotable, ya que es imprescindible para ver bien los animales.

Contratar una agencia local suele ser la opción más barata, ya que te ahorras los costes intermediarios de los mayoristas europeos que, al fin y al cabo, están subcontratando agencias locales. Miramos varias opciones y al final nos decidimos por It Started In Africa. Es una empresa bastante nueva que empezó hace un año, pero quedamos muy contentos y nos hicieron buen precio. Joao, el comercial, es portugués y responde muy rápido a los correos. Nos salió cada día por 220 dólares en tienda de campaña y todos los materiales (prismáticos incluidos, muy importante). Pagamos el 80% por adelantado a través de PayPal, lo cual nos dio bastante confianza, y el resto lo abonamos allí en dólares. A quien le dé vértigo gastarse ese dinero le diré que es algo único e irrepetible en la vida y que piense que cubre absolutamente todo, por lo que esos días no gastará (ni tendrá posibilidad de gastar) nada más. Otra opción para ahorrar es compartir el tour con más personas, aunque nosotros preferimos hacerlo solos porque así teníamos libertad de horarios y nos podíamos parar o irnos de los sitios cuando queríamos.
Además, fuimos apuntando algunas agencias que vimos, por si os sirven para pedirles presupuesto (los coches estaban en buen estado y todo tenía buena pinta):
- Leopard Tours
- Roi Safaris
- Africa Heart
- Akorn
- Ostrich Adventures
- Duma Explorer
- Ranger Safaris
- Tanzania Experience
- Warrior Safaris
Para que os hagáis una idea de cómo funciona esto de los safaris, vas con un guía/conductor y un cocinero, que es el que prepara el picnic del mediodía y la cena de la noche. El cocinero suele quedarse en el camping mientras tú estás de safari con el guía/conductor. Nuestro guía hablaba inglés, pero en Arusha conocimos a una pareja que iba a empezar un safari con esta empresa y les habían buscado un guía que hablaba español, lo digo para quien tenga problemas con el inglés.


Hay varios tipos de safaris: 1) tienda de campaña básica, montada directamente sobre el terreno y con sacos de dormir, 2) tienda de campaña superior, más espaciosa, montada sobre altillos de piedra y con camas dentro y 3) hoteles de lujo. Nosotros elegimos la primera opción porque era la más barata, pero no nos arrepentimos porque son solo unos días y acampar te da una sensación de aventura mucho más acorde con lo que vas a vivir en un safari. Quedarse en un hotel de lujo será mucho más cómodo, pero nos parece que es desvincularse por completo del entorno y la naturaleza.
Además de lo que todo el mundo sabe que hay que llevarse, no se os pueden olvidar estas cosas: 1) linterna o frontal para iluminar la tienda y llegar al baño por la noche, 2) toallitas húmedas para quitarte el polvo que te vas a comer en el coche, 3) un polar y un pantalón largo porque, aunque parezca mentira, por la noche refresca MUCHO, 4) candado para las mochilas o la tienda de campaña para cuando estéis fuera de safari y dejéis vuestras cosas en el camping y 5) baterías de la cámara cargadas a saco porque en el camping los enchufes están contados y es muy difícil pillar uno libre (otra opción es llevar un ladrón).
De los animales no os vamos a hablar porque será mejor que descubráis todas sus curiosidades por vosotros mismos; no queremos romper la magia. Eso sí, os dejamos algunas de nuestras fotos para que os pique el gusanito.
Nuestro safari incluía el siguiente recorrido:
- Día 1: salida de Arusha y visita al Lago Manyara. Es un parque natural muy bonito y diferente al Serengeti, ya que es mucho más verde y húmedo. Además se pueden ver babuinos. Dormimos en el Twinga Campsite.



- Días 2 y 3: salida hacia el Serengeti atravesando el Ngorongoro. Acampamos en el Seronera Campsite, donde pasaremos dos noches. Dormimos en tiendas de campaña con saco, tenemos duchas con agua fría de uso común y un merendero compartido con el resto de turistas, donde cada uno tiene su mesa y sus bártulos, y donde cada cocinero (que cocina en una cocina común) te sirve la cena. Tampoco hay que olvidarse nada fuera de la tienda porque por las noches las hienas suelen pasarse a por los restos de comida de la cocina (tranquilos, no son peligrosas) ni tampoco dejarse comida dentro porque los jabalíes la huelen y te pueden rajar la tienda. Tened en cuenta que los camping no están vallados y, aunque por las noches haya guardas, no dejas de estar en mitad del campo. Esta es solo una selección de fotos que nos ha costado horrores hacer.
















- Día 4: último safari en el Serengeti hasta el mediodía y salida hacia el cráter del Ngorongoro. Es la octava maravilla del mundo, y con razón. Acampamos en el Simba Campsite, en un enclave verde es-pec-ta-cu-lar con vistas al cráter, con las cebras pastando a sus anchas ahí mismo y con unos elefantes que venían a beberse el agua de los depósitos de las duchas.





- Día 5: safari en el Ngorongoro y regreso a Arusha por la tarde. El cráter tiene un ambiente muy especial, casi místico. El lago salado lleno de flamencos es una auténtica pasada. Aquí se suele comer en un merendero al lado de un charco de hipopótamos, pero nosotros tuvimos que salir pitando hacia los coches porque, justo en ese momento, ¡pasaba una manada de leonas que iba a cazar! Fue todo un espectáculo con el que nos despedimos de nuestro safari por todo lo alto. En el camino de regreso a Arusha podéis parar en tiendas de artesanía por si os apetece llevaros algún recuerdo.




El guía nos da una vuelta en coche por Arusha y después nos quedamos a dormir en el mismo hotel que cuando llegamos. Os recomendamos un sitio al que fuimos a cenar esa noche, se llama Arusha Masai Café y hacen unas pizzas fabulosas que podéis acompañar con un buen vinito, algo que os sabrá a gloria después de las comidas básicas y monótonas del safari. Pagamos 32.000 tsh por los dos y, además, nos dejaron quedarnos hasta bastante tarde.