Hoy tenemos la agenda muy apretada, así que madrugamos y tras coger fuerzas en el magnífico buffet del hotel nos vamos andando hasta el Monumento de los zapatos, creado en recuerdo las víctimas del Holocausto, que fueron asesinadas a orillas del Danubio, obligándoles a despojarse de sus zapatos antes de que sus cuerpos cayesen al río.
Desde allí cruzamos el Puente de las Cadenas y subimos andando a Buda.
La primera visita que hacemos es la pastelería Ruszwurm , un local muy acogedor donde elaboran unas magníficas tartas.
De ahí al Bastión de los Pescadores y la Iglesía de Matías que no pudimos visitar porque estaba cerrada.
Las vistas desde el Bastión son espectaculares.
Del castillo sólo vimos el exterior y paseamos por sus jardines; nos decepcionó un poco comparándolo con el de Praga.
Regresamos a Pest para comer y descansar un poco antes de ir a la Ópera.
A las 19:00 teníamos entradas para Turandot de Puccini.
El edificio, de estilo neorenacentista ,resulta muy elegante, desde el magnífico hall de entrada hasta los techos decorados con frescos y lámparas impresionantes.Esto último tuvimos la suerte de verlo muy de cerca gracias a nuestras entradas de “gallinero”.
Estábamos expectantes por escuchar el famoso Nesun Dorma, pero la verdad es que hasta que llegó dicho momento la obra se nos hizo un poco pesada.Aún así fue una muy buena experiencia.