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Nuestro último día efectivo lo habíamos reservado para Versalles por diversos motivos. Primero, que necesitas prácticamente todo el día si lo que quieres es visitar todo lo visitable dentro del dominio de Versalles, y esto no se reduce solo al palacio.
En segundo lugar, solo los sábados se abren las estancias del delfín y la delfina para poder ser visitadas.
Finalmente, la entrada a Versalles esta incluida en el pase museo, que teníamos para dos días, así es que este sería nuestro segundo día.
Para llegar hasta Versalles cogimos el metro hasta la Gare d'Austerlitz (pues tenía yo ganas de visitar la estación hasta la que llegan nuestros Elipsos o trenes hoteles, el Francisco de Goya desde Madrid y el Joan Miró desde Barcelona).
En la parte de abajo están los accesos (por torniquete, pasando nuestra navigo por el sensor, como en el metro) al RER C, que es la linea de cercanías que te lleva a Versalles.
En nuestro caso cogimos el que ponía VICK, pero en realidad sirve cualquiera con parada o destino en “Versailles Rive Gauche” (en la foto se ve Versailles Chateau RG). Tarda cerca de una hora en llegar. A la vuelta podéis coger cualquier linea, todas pasan por París.
Tren a Versalles RG en Gare d'Austerlitz / Estátua ecuestre de Luis XIV

Una vez te bajas del tren se sale al exterior y se sigue por la misma acera de la estación hacia la derecha. Cuando se llega al cruce te encontraras a tu derecha el edificio del Ayuntamiento, si miras hacia tu izquierda (cosa que nosotros no hicimos y estuvimos caminando como tontos en dirección contraria cerca de 15 minutos...) ves el palacio.
Si te pasa como a nosotros y decides que la avenida de París es muy interesante y acabas en la conchinchina, cruza la calle y pillate el bus hasta el palacio, el Navigo decouverte también vale para estos transportes pues estas en zona 4.
Bien. Una vez en el palacio sólo hay que hacer cola para el control de seguridad, hay un montón de canales, con lo que no se espera mucho. Cuando lo pases, acércate a pedir el plano del palacio y la audioguía para el interior, recomendadísima y está incluida en la entrada con nuestro pase museo.
La visita por el interior es eso, una visita por un recorrido temático para entender como era la vida en el Versalles de la edad Moderna.
Primero se pasa por diferentes estancias de los monarcas, salas de la guerra y de la paz, salón de los espejos, etc.
Salón de los Espejos / Sala de las Batallas

Cuando se finaliza ese recorrido se pasa por el enorme salón de las batallas, donde se exponen enormes pinturas de las batallas en las diferentes épocas de existencia de Francia.
Se finaliza saliendo por una galería flanqueada por bustos y esculturas de personajes ilustres y reyes franceses.Merece la pena detenerse a observarlos. Si es sábado, como es el caso, se pasa a visitar los apartamentos del delfín y la delfina y ya se abandona el edificio.
Apartamentos del Delfín y la Delfina

A la salida se devuelve la audioguía. Nosotros, ademas, aprovechamos para buscar la cafetería y comernos un bocata (e ir al WC) antes de continuar la visita por los jardines, Petit y Grand Trianon y dominio de Maria Antonieta.
Tengo que reconocer que la época no era la mas propicia para visitar los jardines, no por el frío o la lluvia, si no porque al haber comenzado la temporada de lluvias tenían cubiertas con toldos todas las estatuas de los jardines, a excepción de las de las fuentes.
Bajando por la parte de atrás y llegando al estanque de Apolo hay un lugar con un restaurante donde poder tomar un refrigerio. Allí también está la posibilidad de alquilar un cochecito eléctrico para pasear por los vastos bosques que rodean los jardines o bien el trenecito hop on-hop off. Eso ya es a gusto de cada uno, porque con el cochecito no se puede acceder al Grand Trianon ni al dominio de Maria Antonieta, por ejemplo.
Nosotros fuimos andando aunque llovía a ratos, era como estar en medio del bosque. En primer lugar visitamos el Grand Trianon, un palacete que se hizo construir Luis XIV para descansar de la ajetreada vida de la Corte.
Desde allí fuimos paseando al Petit Trianon, que es una casona cercana construida en el s. XVIII por Luis XV y que acabó siendo el recinto privado de la reina Maria Antonieta.
Grand Trianon / Acceso al Petit Trianon por la casa del Suizo

Es encantador y la visita se realiza rápido. Además, para poder acceder al llamado “dominio de Maria Antonieta” la entrada se realiza a través del Petit Trianon, asi es que si quieres ver una cosa, tienes que ver la otra. También se encuentran cercanos a él un pabellón inglés y un pequeño teatro real que se pueden ver durante el paseo por el dominio.
Templo del Amor / Faro de la aldea del dominio de Maria Antonieta

El dominio de Maria Antonieta es una zona campestre bastante grande y retirada del palacio principal. Pasear por él es como encontrarse en un cuento de Andersen, atravesando bosquecillos con estanques y riachuelos. Según vas paseando te encuentras entornos bellísimos como el del templo del Amor, la villa campesina o la granja, que actualmente está habitada y en uso. Estos parajes fueron ocupados por la reina para huir del fasto de la corte y eran de carácter privado, no se podía acceder a menos que fueras invitado, y sigue la moda del gusto por la platónica vida campesina de los nobles de la época.
Casita de la aldea / Granja

Para todo este recorrido de Grand y Petit Trianon además del dominio hay que echarle de dos a tres horas. A nosotros nos pilló un día de lluvia, de haber sido de otro modo nos hubiéramos quedado mas tiempo sentados en algún banco de los que hay por en medio del bosque o en algún prado disfrutando del paisaje y la tranquilidad.
Petit Trianon

Para volver se sale por un torno que hay en la verja junto a la entrada de Petit Trianon. Nosotros decidimos subir por una de las arterias laterales que rodean los jardines para salir a la fuente de Neptuno y ya desde allí hasta la salida.
Fuente de Neptuno / Ayuntamiento de Versalles

Y con eso dimos por terminada nuestra visita a este maravilloso lugar. De aquí nos fuimos al hotel a descansar pues al día siguiente ya nos tocaba volver a casa.