Hace alguno años habíamos pasado unos dias en Burdeos, y descubrimos que una de las excursiones más recurrentes que se ofrecían era una visita a Sarlat.
Descubrimos por internet que Sarlat solo era la guinda de un inmenso pastel y nos preparamos para explorar esta joyita de la Aquitania francesa, el "Perigord Noir".
Tras casi 3 horas y media de aburrida autovía desde Bibao, con 50 Km de obras de la futura autopista de Las Landas incluido (se abre en verano 2014), circunvalamos la atestada Burdeos por el este, menos mal que no era la primera vez y que todo estaba perfectamente señalizado, como siempre en Francia.
Cogimos la vacía autopista a Lyon A89 con destino Perigueux, la capital de Perigord, y puerta de entrada natural por el norte al Perigord negro.
Fue salir de la autopista y empezar a degustar el paisaje que se abría entre nosotros, suaves colinas, espléndios bosques, pueblecitos de cuentos de hadas con los clásicos tejados de la Dordoña, mención aparte para la gran cantidad de campings, perfectamente armonizados con el paisaje, una constante en este viaje, allá por donde hemos ido.
Pasamos por Las Eyzes de Tayac, capital de la prehistoria mundial y centro de operaciones de los yacimientos paleolíticos del Valle del rio Vezere, bien merecido patrimonio de la humanidad. En dos días estariamos escudriñando cada rincón de este valle.
Unos kilometros más alla se abre Sarlat en medio de un "botxo", rodeado de colinas. Aparcamos al lado del Palacio de Justicia en un parking de pago, pero que hasta Mayo es gratis como el resto de parkings de Sarlat. En los dias siguientes no tuvimos ningún problema para aparcar siempre muy cerca del casco medieval. En verano debe ser bien distinto.
El casco se divide en dos partes, separados por la Rue de la Republica, arteria comercial de la villa, y que rompe un poquito el encanto del conjunto. La parte más visitada y que incluye la mayor parte de los edificios emblemáticos es la mitad este. Cada calle, cada metro esconde un rincón, algo que ver, el conjunto es espectacular. No extraña que se hayan rodeado peliculas de contexto medieval. Todo lo que pueda contar desmerecería la realidad.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Hay un montón de tiendas que venden Foie Gras, productos derivados de la nuez y la trufa, otra constante en todo el departamento, además de un sinfín de restaurantes. La oficina de turismo abre hasta las 18h de diario, y está ubicada al lado de la Catedral. Las visitas guiadas se contratan con antelación allí mismo.
Nos llama la atención en el extremo norte del casco, el típico monumento a los caidos en las guerras mundiales. Este aspecto se cuida mucho en Francia y aqui no es menos.
Durante la tarde nos hartamos a pasear, sacar fotos y perdernos por las calles. Al final acabamos un poco cansados, el viaje pesaba. Tocaba descansar y cena casera en la cabaña que alquilamos en las afueras, en medio de un bosque, en una de las colinas que rodean la villa: Au Pre de L'Arbre. Los dueños son de quitarse el sombrero, y el sitio esconde alguna que otra sorpresa maravillosa.