Nuestro vuelo con Emirates hacia Dubai sale a las 22.10 horas, así que tenemos todo el día para pasear por Madrid.
Después de recoger las cosas y dejarlas en la habitación destinada a guardar los equipajes salimos a la calle. Comienza a llover, pero no mucho. Pensamos comprar un paraguas pero decidimos esperar porque, en muchas ocasiones, ha sido comprar un paraguas y dejar de llover. Efectivamente al momento para. Se va manteniendo aunque el día está muy gris.
Bajamos por la calle Montera hasta la Puerta del Sol y nos damos un pequeño recorrido por el centro. Vamos a ver el horario del Monasterio de las Reales Descalzas para visitarlo a nuestro regreso de Dubai.
Nos acercamos al Mercado de San Miguel. Es mi perdición, lo tengo que reconocer. Siempre que voy a Madrid me acerco porque me encanta el edificio en hierro y lo que alberga su interior. Aunque es algo caro, siempre encuentras cosas interesantes que probar (en mi caso dulces
Después de nuestra fugaz visita al Mercado, regresamos a la Puerta del Sol pues hemos quedado allí con unos amigos para ir a comer. Vamos a un lugar de tapeo cercano. No recuerdo el nombre pero me gustó
Como no sirven cafés vamos a una cafetería-panadería cercana a nuestro hotel. Y allí echamos el resto con las tartas. Yo como siempre, pido la opción light: tarta chocolate. Un clásico!!! jajjajajaja.
Vamos a buscar las maletas, nos despedimos de nuestros amigos y nos dirigimos en metro hacia el aeropuerto. Hay una hora más o menos, así que nos vamos con tiempo para hacerlo todo con tranquilidad.
No recuerdo si ya había ido a la T4 anteriormente, pero me pareció una terminal muy triste. Había poco movimiento, no se veía a nadie. Era como una terminal fantasma. Podría decirse que casi tiene más vida el Aeropuerto de Castellón
Encontramos rápidamente los mostradores de Emirates y nos ponemos en la cola. Es pronto, pero ya hay gente. Con los papeles que nos mandaron por internet, vamos directamente al mostrador y nos sacan los billetes sin ningún problema. El avión va lleno y como no teníamos los asientos asignados nos dicen que no nos pueden poner juntos, pero que esperemos a estar dentro del avión para intentar hacer el cambio. Bueno, pues a ver si hay suerte. Le pido que nos ponga lo más cerquita posible
. Se puede!!! Estamos en la misma fila, pero cada uno a un lado. No desesperemos, seguro que encontramos algún alma caritativa.Vamos con nuestras maletas de cabina y no facturamos para evitar problemas. Nos hemos acostumbrado a hacerlo siempre así y nos encanta no sufrir por si llegan las maletas, bajar e ir directamente hacia la salida, etc.
Nos damos alguna vueltecilla por la "sosoterminal" y esperamos pacientemente la llamada de nuestro vuelo.
Estamos ansiosos de ver cómo será el avión, la comodidad o no de sus asientos, el servicio a bordo, el entretenimiento... Aunque sobre todo espero que sea confortable para poder dormir y llegar a Dubai con las pilas cargadas.
Tenemos suerte y el chico que tenía el asiento junto al de mi marido nos lo cambia. La disposición del avión es 3-4-3 pero en las últimas filas pasa a ser 2-4-2 y como a nosotros nos ha tocado en la cola vamos los 2 solitos. Mejor, porque así no molesto a nadie al ir al baño (que es una hecho que me angustia mucho
Al poco de situarnos comenzamos a alucinar con las pantallas individuales y todo el entretenimiento que llevan. Buff! Mi marido exclama que le van a faltar horas de vuelo para poder disfrutarlo todo, jajajjajaja. Y lo dice uno que antes tenía pánico a subirse a semejantes artilugios
. Hay tropecientasmil películas en una buena selección de idiomas, programas de humor, música para todos los gustos, juegos, etc, etc, etc. La verdad es que casi da pena desear dormir durante el trayecto. Poco después reparten la carta con el menú. Tengo que buscarlo para incluir los platos, pero buenísimos!!! Bueno, también hay que reconocer que a nosotros nos gusta todo lo que esté bien hecho y no hacemos ascos a las nacionalidades. Quizá para aquéllos que no disfruten con la comida picante, simplemente comentar que no hay opción sin picante porque recuerdo que las dos opciones de menú llevaban picapica. Pero como a nosotros nos chifla, pues... SIN PROBLEMAS!!!Al final, por mucho que lo intento y, pese a la comodidad de los asientos, no consigo dormir ni un minuto. Así que me veo 2 películas y escucho Madame Butterfly enterita.
Pese a no poder dormir, la experiencia con esta aerolínea ha sido espectacular en todos los aspectos. Jose y yo comentamos que cuando vayamos a Nueva Zelanda, con ellos sin dudarlo un segundo!!!! (siempre que el precio se nos acople, claro!).