Hoy nos toca ver Hangzhou, la ciudad del gran lago. Así que tras desayunar en la estación, partimos para coger billetes en tren rápido que en una hora nos deja allí.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Eso sí, hoy también nos ha pasado una inocentada: nos hemos equivocado de estación de tren y hemos tenido que buscar al otro lado de la ciudad, la verdadera estación de tren.
Tras mucho trayecto en metro, por fin llegamos a la estación de Hongqiao y compramos los billetes. Esta estación está al final de la linea roja de metro, pasado el aeropuerto. Menos mal, que el tren es supermegaultrarrápido y alcanza los 300 km/h.
Al llegar a Hangzhou, dejamos las maletas en consigna ya que luego tomamos un vuelo desde esta ciudad hasta Guilin. Al salir fuera de la estación, nos encontramos un poco desorientados pero finalmente encontramos el bus turístico Y2 que nos lleva al Lingyin Temple o parque de los 1000 budas.
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Una vez allí, pagamos entradas de estudiante
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Para entrar a ver el templo, no cuela lo del carnet de estudiante, es más espabilada esta chica.
El entorno es precioso, hay mucha sombra pero a pesar de eso, con la humedad que hay y el calor que hace estamos sofocados, nos regalamos un polo de hielo que nos sienta de maravilla. (Nuestra comida hoy
Cuando terminamos de ver el parque, devolvemos la audioguía, cogemos el bus y paramos en la pagoda del lago. Subimos, y comprobamos que las vistas son espectaculares: puedes divisar el lago, el parque, la ciudad...una maravilla para la vista.
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Nos hemos entretenido más de lo que pensamos por lo que cogemos de nuevo el bus, que ahora va hasta los topes, bajamos en la estación para recoger las maletas, cogemos un taxi y ...caminito al aeropuerto.
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Aterrizamos en Guilin y nos espera un señor chino con el típico cartel con tu nombre. Nos lleva al taxi, carga las maletas, avanza unos metros, para el taxi, se baja y se monta en el asiento del conductor otro chino diferente
Cansadísimos llegamos al hotel-albergue, el Riverside; hacemos lo justo, duchita, programar el despertador y a dormir, que mañana tocan las terrazas de arroz.