[size=18]Hoy cogíamos el tren hacia Xia’n, esta vez desde la estación nueva del barrio de Longmen a las afueras de Luoyang, a unos 16 Km del centro, y que esta si era una maravilla. Cogimos un tren de los que empieza por D (D1001) que significa que alcanzan altas velocidades. En 2 horas y pico nos plantamos en Xian a casi 400 Km. Nos dirigimos al Hotel de Citadines, una maravilla en relación calidad, precio y situación. Muy recomendable.




Dedicamos el resto de día a visitar Xi’an que es una ciudad con un aire un poco más occidental. Tiene una muralla preciosa que rodea la ciudad antigua y que visitamos de noche alquilando un par de tandems para recorrerla, con choque incluído, tiene la torre de la campana y del tambor, la pagoda de la Oca salvaje, visitamos mercados, -siempre nos gusta visitar mercados y normalmente son divertidos y ves los gustos culinarios locales- parques, jardines, etc…

También es interesante el barrio musulmán con su mezquita ya que se mezclan elementos arquitectónicos chinos y árabes y es realmente curioso. También el barrio con el zoco y bazar con sus puestos de venta de comida en la calle recogen recetas chinas mezcladas con árabes, (a mi me encanta el mundo árabe y su comida) una combinación interesante. Cenamos aquí, en un bar pero reconozco que hay que tener estomago para hacerlo. Juntar guarrería china con guarrería árabe hace una combinación heavy. Mi hija por supuesto seguía sin comer, cosa que esta vez agradecí.
Mi hija Anna continuaba haciendo amigos

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